Sheinbaum lidera la imagen presidencial regional. El ranking expone un mapa político clave para el agro, las inversiones y el comercio latinoamericano.

El mapa de la imagen presidencial latinoamericana mostró cambios en septiembre de 2026, cuando Claudia Sheinbaum pasó a encabezar el ranking elaborado por CB Global Data, con 69% de valoración positiva. El estudio, realizado entre el 7 y el 11 de septiembre en 18 países, ubicó a Nayib Bukele segundo, a Lula da Silva séptimo y a Javier Milei 14°. Para el agro, la medición aporta una fotografía del contexto político en el que los gobiernos toman decisiones sobre comercio exterior, infraestructura, inversiones, financiamiento y acceso a mercados, aunque la encuesta no evalúa específicamente sus políticas agropecuarias.
La medición coloca a Sheinbaum en el primer puesto, con 69% de imagen positiva y 28,3% negativa, frente al 66,5% positivo registrado en agosto. Nayib Bukele quedó segundo, con 66,2% de imagen positiva y 29,9% negativa, mientras Abelardo De la Espriella, de Colombia, completó el podio con 53,6%. Detrás aparecen Keiko Fujimori, con 52,4%; Luis Abinader, con 50,8%; y Laura Fernández, con 49,7%. Los resultados muestran una marcada dispersión en la valoración ciudadana de los principales liderazgos políticos de América Latina.

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Ranking presidencial de Latinoamérica: de Sheinbaum a Arévalo
El informe de CB Global Data ordena a los 18 referentes relevados según su imagen positiva y divide el ranking entre los seis mejores, un segmento intermedio y los seis últimos. En la parte inferior aparecen gobiernos con niveles de valoración positiva inferiores al 40%. Bernardo Arévalo cierra la clasificación con 28,2%, precedido por Delcy Rodríguez, con 28,8%, y José Raúl Mulino, con 32,1%. La distancia entre el primero y el último alcanza 40,8 puntos porcentuales, una fotografía de las diferencias existentes en el respaldo ciudadano que enfrentan los gobiernos de la región.
Ranking presidencial de Latinoamérica: de Sheinbaum a Arévalo
El informe de CB Global Data ordena a los 18 referentes relevados de acuerdo con su imagen positiva. En la parte inferior aparecen mandatarios con niveles de valoración inferiores al 40%. Bernardo Arévalo cierra la clasificación con 28,2%, precedido por Delcy Rodríguez, con 28,8%, y José Raúl Mulino, con 32,1%. Entre el primer y el último puesto existe una diferencia de 40,8 puntos porcentuales, una fotografía de las fuertes diferencias de imagen que enfrentan los gobiernos de la región.
| Presidente / país | Imagen positiva | Imagen negativa |
|---|---|---|
| 1. Claudia Sheinbaum – México | 69,0% | 28,3% |
| 2. Nayib Bukele – El Salvador | 66,2% | 29,9% |
| 3. A. De la Espriella – Colombia | 53,6% | 41,6% |
| 4. Keiko Fujimori – Perú | 52,4% | 45,1% |
| 5. Luis Abinader – Rep. Dominicana | 50,8% | 43,8% |
| 6. Laura Fernández – Costa Rica | 49,7% | 45,0% |
| 7. Lula da Silva – Brasil | 48,5% | 49,2% |
| 8. Daniel Noboa – Ecuador | 47,4% | 47,0% |
| 9. Santiago Peña – Paraguay | 45,5% | 51,2% |
| 10. Nasry Asfura – Honduras | 43,2% | 54,2% |
| 11. José Antonio Kast – Chile | 42,9% | 52,5% |
| 12. Rodrigo Paz – Bolivia | 41,6% | 53,6% |
| 13. Yamandú Orsi – Uruguay | 37,7% | 59,1% |
| 14. Javier Milei – Argentina | 35,5% | 60,6% |
| 15. Daniel Ortega – Nicaragua | 33,9% | 63,9% |
| 16. José Raúl Mulino – Panamá | 32,1% | 63,4% |
| 17. Delcy Rodríguez – Venezuela | 28,8% | 64,3% |
| 18. Bernardo Arévalo – Guatemala | 28,2% | 67,3% |
| Fuente: CB Global Data, septiembre 2026. |
El ranking ofrece una lectura particular sobre Brasil y Argentina, dos actores centrales del complejo agroindustrial latinoamericano. Lula da Silva ocupa la séptima posición, con 48,5% de imagen positiva y 49,2% negativa. Javier Milei aparece en el puesto 14, con 35,5% de valoración positiva frente a 60,6% negativa. Estos porcentajes no permiten determinar si una administración tiene una política favorable o desfavorable para el campo: muestran el nivel de imagen presidencial registrado por esta encuesta mientras ambos gobiernos enfrentan decisiones económicas con impacto sobre sus sectores productivos.

La fotografía adquiere interés para las cadenas de valor agroalimentarias porque numerosas decisiones que condicionan su competitividad pasan por los Estados: política tributaria, infraestructura portuaria y vial, normas fitosanitarias, financiamiento, apertura comercial, negociaciones internacionales y reglas para las inversiones. Un alto nivel de imagen positiva no garantiza la ejecución de esas políticas, así como una valoración negativa tampoco permite anticipar sus resultados. El indicador debe entenderse, por lo tanto, como una variable del contexto político y no como una medición del desempeño agropecuario de cada gobierno.
El escenario resulta especialmente relevante en una región donde las economías mantienen estructuras productivas diferentes, pero comparten una elevada participación en el mercado mundial de commodities agrícolas y alimentos. Brasil y Argentina tienen peso decisivo en granos, oleaginosas y carnes; México mantiene una profunda integración productiva y comercial con Estados Unidos; mientras otras economías ocupan posiciones relevantes en café, frutas, proteínas animales y cultivos tropicales. Para productores, agroexportadores e inversores, la evolución política se suma a variables como precios internacionales, logística, tipo de cambio y acceso a mercados.

La comparación mensual agrega otra dimensión. El mayor crecimiento señalado por CB Global Data corresponde a Luis Abinader, de República Dominicana, con +2,7 puntos porcentuales, al pasar de 48,1% en la medición anterior a 50,8% en septiembre. Sheinbaum avanzó 2,5 puntos, desde 66,5% hasta 69%, mientras Daniel Noboa pasó de 45,3% a 47,4%. Delcy Rodríguez también aumentó 2,1 puntos, aunque continúa en la penúltima posición del ranking general, con 28,8% de valoración positiva..
En sentido contrario, Rodrigo Paz registra el deterioro más pronunciado del relevamiento: su imagen positiva pasó de 50,5% a 41,6%, una caída de 8,9 puntos porcentuales. José Antonio Kast retrocedió de 47,7% a 42,9%, mientras Lula pasó de 51,9% a 48,5%. Las variaciones pequeñas requieren mayor cautela: el estudio declara márgenes de error de entre ±1,5% y ±1,7% según el país, por lo que diferencias de unas décimas no deberían interpretarse automáticamente como cambios significativos de tendencia..
Los mayores movimientos de imagen presidencial
| Presidente / país | Medición anterior | Septiembre 2026 |
|---|---|---|
| Luis Abinader – Rep. Dominicana | 48,1% | 50,8% (+2,7 pp) |
| Claudia Sheinbaum – México | 66,5% | 69,0% (+2,5 pp) |
| Daniel Noboa – Ecuador | 45,3% | 47,4% (+2,1 pp) |
| Delcy Rodríguez – Venezuela | 26,7% | 28,8% (+2,1 pp) |
| Nasry Asfura – Honduras | 41,6% | 43,2% (+1,6 pp) |
| Javier Milei – Argentina | 35,1% | 35,5% (+0,4 pp) |
| Lula da Silva – Brasil | 51,9% | 48,5% (-3,4 pp) |
| José Antonio Kast – Chile | 47,7% | 42,9% (-4,8 pp) |
| Rodrigo Paz – Bolivia | 50,5% | 41,6% (-8,9 pp) |
| Fuente: CB Global Data. Elaboración AgroLatam, septiembre 2026. |
Del respaldo presidencial a las decisiones que pueden impactar en el agro
Para el sector agropecuario, el ranking cobra mayor sentido cuando se lo incorpora al contexto político en el que se adoptan decisiones económicas y productivas. América Latina compite por mercados, inversiones y generación de valor agregado mientras enfrenta costos logísticos, necesidades de infraestructura, barreras arancelarias y no arancelarias, exigencias de trazabilidad y normas fitosanitarias. A ello se suman la variabilidad climática, las necesidades de financiamiento y las crecientes demandas internacionales vinculadas con sustentabilidad, huella de carbono y cadenas productivas libres de deforestación.

México constituye un caso especialmente relevante por su integración productiva y comercial con Estados Unidos y Canadá. El liderazgo de Sheinbaum en esta medición aparece en un escenario donde las decisiones comerciales tienen implicancias sobre las cadenas agroalimentarias vinculadas al T-MEC. Sin embargo, el relevamiento de CB Global Data no analiza política agropecuaria, comercio exterior ni capacidad de negociación internacional. Por eso, cualquier vínculo entre imagen presidencial y esas variables debe entenderse como contexto político y no como una conclusión estadística derivada de la encuesta..
Algo similar ocurre con Brasil y Argentina. Ambos países son protagonistas del comercio mundial de productos agropecuarios y forman parte del MERCOSUR, pero sus presidentes atraviesan situaciones diferentes dentro del ranking. Lula presenta una valoración prácticamente equilibrada entre positiva y negativa, mientras Milei registra una diferencia considerable a favor de esta última. Para productores, cooperativas, agroexportadores e inversores, estos datos pueden incorporarse a un tablero más amplio que contempla tipo de cambio, presión tributaria, precios FOB/CIF, demanda internacional, logística de exportación, infraestructura y condiciones financieras.
El informe permite también observar la intensidad de las opiniones. En México, la imagen de Sheinbaum se compone de 32,3% de opiniones «muy buenas» y 36,7% «buenas», mientras Bukele alcanza 38,4% y 27,8%, respectivamente. Entre los niveles más elevados de valoración «muy mala» aparecen Milei, con 47,4%; Daniel Ortega, con 46,4%; José Raúl Mulino, con 45,4%; Bernardo Arévalo, con 41,9%; y Delcy Rodríguez, con 37,2%. El desglose muestra que la posición general no refleja por sí sola la intensidad del respaldo o del rechazo que concentra cada dirigente.
Dónde se concentra el rechazo más intenso
| Presidente / país | Imagen positiva | «Muy mala» |
|---|---|---|
| Javier Milei – Argentina | 35,5% | 47,4% |
| Daniel Ortega – Nicaragua | 33,9% | 46,4% |
| José Raúl Mulino – Panamá | 32,1% | 45,4% |
| Bernardo Arévalo – Guatemala | 28,2% | 41,9% |
| Yamandú Orsi – Uruguay | 37,7% | 38,0% |
| Delcy Rodríguez – Venezuela | 28,8% | 37,2% |
| Rodrigo Paz – Bolivia | 41,6% | 36,1% |
| José Antonio Kast – Chile | 42,9% | 34,5% |
| Fuente: CB Global Data. Elaboración AgroLatam, septiembre 2026. |
La dimensión política se cruza, además, con un desafío estructural para América Latina: transformar su ventaja comparativa como productora de alimentos en mayor competitividad, diversificación y valor agregado. Para conseguirlo no alcanza con producir más. Las cadenas agroalimentarias necesitan infraestructura, incorporación de biotecnología y agricultura digital, trazabilidad, acceso al financiamiento, reglas previsibles y diversificación de mercados. En ese proceso, la capacidad institucional para sostener políticas más allá de los ciclos electorales resulta tan relevante como el respaldo coyuntural que pueda registrar cada mandatario.

El ranking refleja una medición de imagen presidencial y no una evaluación de gestión económica, productiva o agropecuaria. CB Global Data realizó el relevamiento mediante entrevistas online bajo metodología CAWI entre el 7 y el 11 de septiembre de 2026, sobre población mayor de 18 años de 18 países. El informe declara un nivel de confianza del 95% y márgenes de error por país de entre ±1,5% y ±1,7%. Como ocurre con toda encuesta de opinión, los resultados constituyen una fotografía del período analizado y deben interpretarse dentro de la metodología utilizada y de sus márgenes de error.
El estudio informa además cuotas por género, nivel socioeconómico, rango de edad y ubicación geográfica, junto con un procedimiento estratificado por distritos nacionales. AgroLatam utiliza estos resultados atribuyéndolos expresamente a CB Global Data y sin extender sus conclusiones hacia variables que la investigación no mide, como confianza empresarial, intención de inversión, desempeño económico o evaluación de las políticas destinadas específicamente al sector agropecuario. Esta distinción resulta fundamental para separar la fotografía de opinión pública de la evaluación concreta de las políticas productivas.
Para el agro latinoamericano, el dato de fondo excede entonces quién ocupa el primer o el último lugar. La región encara decisiones sobre comercio, integración regional, infraestructura, sustentabilidad, inversión y acceso a mercados bajo escenarios políticos muy diferentes. El ranking aporta una fotografía de ese tablero; serán las políticas públicas, los resultados económicos y la capacidad de generar condiciones competitivas los factores que finalmente determinen su impacto sobre productores, agroindustrias, exportadores y las cadenas de valor agroalimentarias de América Latina.
