Lluvias clave para el agro: dónde cayeron hasta 85 mm y qué cultivos se benefician

Las lluvias alcanzaron zonas productivas de Buenos Aires, Santa Fe y La Pampa, pero fueron escasas en Córdoba y Entre Ríos. El trigo, en etapa decisiva.

Entre el viernes 2 y el sábado 3 de octubre, las lluvias volvieron a cubrir sectores importantes de la región agrícola argentina, con acumulados que alcanzaron los 85 milímetros en el norte de Santa Fe y superaron los 30 mm en puntos de Buenos Aires y La Pampa. El agua llegó en un momento estratégico para los cultivos de invierno, especialmente para un trigo que avanza hacia la floración y definición del rendimiento, y también aporta humedad superficial para la implantación del maíz. Sin embargo, el evento mostró fuertes diferencias territoriales: mientras algunas localidades recibieron una recarga importante, Córdoba y Entre Ríos quedaron entre las provincias con menores registros, por lo que el mapa hídrico continúa mostrando contrastes relevantes para la campaña.

El norte bonaerense estuvo entre los sectores favorecidos. Arrecifes acumuló 32 mm y Llera, en el partido de Pergamino, alcanzó los 30 mm. La placa con registros de lluvias incluida en el informe permite ampliar la fotografía regional: Rancagua recibió 28 mm, La Violeta 27 mm, Acevedo 24 mm, Pergamino 22 mm, Mariano Benítez 21 mm y Peña 20 mm. Pero incluso dentro de esta zona hubo diferencias importantes: Aeroclub registró 12 mm, Guerrico 11 mm, Pinzón apenas 5 mm y Alfonzo 4 mm. El comportamiento confirma que no se trató de una lluvia homogénea y que la disponibilidad de agua puede cambiar significativamente en pocos kilómetros, una variable que condicionará las decisiones agronómicas durante las próximas semanas.

Las lluvias de fines de septiembre mejoraron la condición del trigo, aunque en algunas zonas las heladas y el déficit hídrico ya habían recortado parte del potencial.
Las lluvias de fines de septiembre mejoraron la condición del trigo, aunque en algunas zonas las heladas y el déficit hídrico ya habían recortado parte del potencial.

Las lluvias que recibió la región agrícola

 

Provincia Mayor registro informado Situación destacada
Santa Fe Plu Nogues: 85 mm Máximo de todo el relevamiento
La Pampa Colonia Santa Teresa: 33 mm Buenos acumulados en el este
Buenos Aires Arrecifes: 32 mm Norte y sudoeste favorecidos
Entre Ríos Las Toscas: 10 mm Lluvias escasas y desparejas
Córdoba Sampacho: 9 mm Acumulados bajos
 Fuente: organismos hídricos provinciales y registros de productores.

 

En Santa Fe se produjo el dato más contundente del episodio. La estación Plu Nogues alcanzó los 85 mm, aunque otros pluviómetros de ese sector marcaron 50, 40 y 33 mm. Ingeniero Chanourdie llegó a 25 mm, mientras hacia el centro y sur provincial la oferta de agua disminuyó considerablemente. Juan B. Molina recibió 12 mm; Sanford y Chabas, 10 mm; Zavalla, 7,5 mm; Wheelwright, 4 mm; Venado Tuerto, 3 mm; y Gálvez apenas 1 mm. Los registros y mapas incluidos en el relevamiento reflejan así una distribución muy irregular: el norte santafesino recibió un aporte considerable, pero buena parte del corazón agrícola provincial quedó con acumulados bastante más modestos, una diferencia importante de cara a la evolución de los cultivos.

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Del trigo al maíz: por qué estas lluvias importan ahora

El momento en que llegó el agua es tan importante como la cantidad acumulada. El trigo avanza hacia la floración, una instancia decisiva para la definición del rendimiento, por lo que los registros superiores a 20 mm observados en sectores del norte bonaerense y santafesino representan un aporte oportuno. Los acumulados de entre 10 y 15 mm ofrecen alivio, aunque el propio relevamiento advierte que por sí solos no alcanzan para resolver las necesidades hídricas. En el maíz, mientras tanto, la humedad superficial favorece las condiciones para la implantación. La incógnita estará debajo de la superficie: la recarga del perfil dependerá de las precipitaciones que puedan producirse durante las próximas semanas, especialmente en aquellos ambientes donde los milímetros fueron menores.

Buenos Aires también mostró una segunda zona favorecida en el sudoeste. López Lecube recibió 30 mm; Villa Iris, 28 mm; mientras Pigüé, Darregueira, Felipe Solá y San Germán alcanzaron 25 mm. La Pampa presentó un comportamiento parecido en su sector oriental, con 33 mm en Colonia Santa Teresa, 30 mm en Jacinto Arauz, 25 mm en General San Martín y Bernasconi, 22 mm en General Campos y 20 mm en Guatraché. Hacia otros sectores, sin embargo, la situación cambió drásticamente: Santa Rosa registró apenas 1 mm y en localidades del oeste pampeano los acumulados fueron inferiores a ese valor. La fotografía vuelve a mostrar que hablar de una recuperación hídrica generalizada sería prematuro, porque el beneficio estuvo concentrado en determinadas áreas productivas.

El panorama menos favorable quedó en Córdoba y Entre Ríos. En territorio cordobés, Sampacho encabezó los registros con apenas 9 mm, seguido por San Francisco del Chañar con 7,2 mm y Huinca Renancó con 4 mm. Más significativo todavía para la zona núcleo fue el escaso aporte observado en Marcos Juárez, con sólo 0,5 mm, y Cruz Alta, con 0,4 mm. En Entre Ríos, Las Toscas llegó a 10 mm; San Gustavo y Tacuara Yacaré marcaron 9 mm, mientras distintas estaciones del centro-sur provincial directamente no recibieron precipitaciones. El contraste con los 85 mm del norte santafesino expone la enorme heterogeneidad que dejó este evento y obliga a analizar el escenario lote por lote, especialmente a medida que avance la campaña gruesa.

 

La soja todavía tiene otra ventana por delante. Según el material analizado, para el cultivo será decisiva la oferta de agua entre noviembre y enero, mientras que en el corto plazo la atención estará puesta sobre la evolución del trigo y la implantación del maíz. Por eso, la noticia no termina con los milímetros que dejó este episodio: el punto central será comprobar si las próximas lluvias permiten transformar este alivio en una verdadera recomposición de las reservas. Buenos Aires, el norte de Santa Fe y el este pampeano parten con una mejora relativa, pero amplios sectores todavía necesitan nuevos aportes. Las próximas semanas serán determinantes para saber si octubre logra consolidar una recuperación hídrica más amplia justo cuando la campaña 2026/27 comienza a jugar buena parte de su potencial productivo.

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