Pecán en Argentina: investigan qué variedades pueden producir mejor en cada región

Un estudio analiza cómo responden 18 variedades de pecán al frío y al calor para mejorar las decisiones de plantación y potenciar la producción argentina.

La producción de pecán en la Argentina avanza hacia una nueva etapa de investigación para determinar qué variedades se adaptan mejor a las condiciones climáticas de cada región. En octubre de 2026, el INTA dio a conocer los avances de un estudio que analiza los requerimientos de frío y calor de distintos cultivares, con registros acumulados durante más de una década. El trabajo busca mejorar la elección de variedades, reducir riesgos productivos y aportar herramientas para planificar nuevas plantaciones, en un cultivo que ofrece oportunidades de diversificación y agregado de valor para las economías regionales.

El proyecto, desarrollado por Gastón Fuente, investigador del INTA Valle Inferior, profundiza los conocimientos obtenidos mediante el mapa agroclimático nacional del pecán. Aquella herramienta permitió identificar territorios con condiciones favorables para la especie, pero dejó abierta una cuestión determinante: no todas las variedades responden de la misma manera frente a las temperaturas de cada ambiente. Según explicó el especialista, las diferencias en los requerimientos térmicos pueden modificar los momentos de brotación, floración y maduración, factores que inciden directamente en el manejo y el potencial productivo de las plantaciones.

Del mapa agroclimático a la elección de variedades: qué cambia para el productor

La investigación utiliza información recopilada por la Red de Pecán INTA, integrada por estaciones experimentales distribuidas en distintas regiones argentinas. Uno de los principales puntos de evaluación se encuentra en el Valle Inferior de Río Negro, donde se estudian 18 variedades y se dispone de aproximadamente 11 años de registros. Los investigadores analizan las fechas de brotación, floración, crecimiento y maduración de frutos, además de la caída de hojas y otras etapas del ciclo vegetativo. También registran variables de crecimiento y producción para comprender cómo influye el ambiente sobre cada cultivar.

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El objetivo es establecer los requerimientos de frío durante el período de reposo y las necesidades de calor para completar las distintas etapas de desarrollo. «Las variedades de pecán no son iguales en cuanto a sus requerimientos de frío y calor», explicó Fuente al presentar los avances del trabajo. Una región considerada apta para producir pecán no necesariamente ofrece condiciones adecuadas para todas las variedades. Esta diferencia resulta fundamental para quienes proyectan inversiones de largo plazo, ya que una elección inadecuada puede afectar el comportamiento de los árboles y comprometer el desempeño futuro del establecimiento.

Pecán en Argentina: investigan qué variedades pueden producir mejor en cada región

A partir de los registros obtenidos, los especialistas trabajan en modelos que permitan anticipar fechas de brotación, floración y maduración, además de evaluar posibles respuestas frente a cambios en los patrones de temperatura. La información podría convertirse en una herramienta para mejorar la planificación de labores y orientar la selección de materiales según cada ambiente. Sin embargo, Fuente aclaró que los resultados todavía se encuentran en una etapa de investigación y validación. Por ese motivo, las recomendaciones definitivas deberán surgir de la integración de datos correspondientes a diferentes campañas, regiones y cultivares.

Para los productores argentinos, los avances representan una oportunidad de contar con información local antes de establecer nuevas plantaciones. El mapa agroclimático permite realizar una primera evaluación territorial, aunque la decisión de invertir también exige estudiar las características del suelo, la disponibilidad de agua y la adaptación varietal. Esta combinación de factores adquiere especial importancia en un cultivo perenne, donde las decisiones iniciales condicionan el desarrollo de la actividad durante muchos años. La investigación apunta, precisamente, a transformar los datos científicos en criterios prácticos para mejorar la eficiencia productiva.

El pecán busca crecer en la región con tecnología, investigación y nuevos mercados

Los avances científicos tendrán un espacio de intercambio regional durante el IV Simposio Sudamericano del Pecán y la Convención Anual de CAPPECÁN, previstos del 28 al 30 de octubre en Catamarca y Tucumán. El encuentro reunirá a investigadores, productores, empresas, universidades e instituciones vinculadas con el desarrollo del cultivo. La organización estará a cargo del INTA, junto con EMBRAPA de Brasil y el INIA de Uruguay, con el apoyo de CAPPECÁN. La agenda buscará fortalecer la cooperación regional y compartir experiencias relacionadas con tecnología, manejo productivo, calidad y oportunidades comerciales.

La articulación entre Argentina, Brasil y Uruguay también plantea un desafío para el posicionamiento del pecán sudamericano. La investigación aplicada, la trazabilidad, la calidad y el agregado de valor aparecen como herramientas relevantes para desarrollar una oferta competitiva y avanzar en la apertura de mercados. En ese escenario, disponer de variedades mejor adaptadas a cada ambiente podría contribuir a consolidar la producción argentina. El desafío será convertir los resultados científicos en recomendaciones confiables para el productor y acompañar el crecimiento del sector con tecnología, planificación y una estrategia comercial de largo plazo.

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