La energía encarece los aceites vegetales y cambia el negocio mundial de la soja.

La suba del petróleo impulsa los precios de los aceites y reordena las exportaciones de soja, mientras China, Brasil y Estados Unidos ajustan sus estrategias.

El aumento de los precios internacionales de la energía impulsó durante agosto y septiembre de 2026 las cotizaciones de la soja y de varios aceites vegetales, en un mercado atravesado por las tensiones geopolíticas, la demanda china y las expectativas climáticas. El Consejo Internacional de Cereales (IGC) informó el 17 de septiembre que los valores de la soja habían aumentado un 7% mensual en los principales países exportadores. El movimiento importa porque modifica los precios de referencia para productores, industrias aceiteras y compradores internacionales, especialmente en Estados Unidos, Brasil y Argentina.

La relación entre energía y agricultura volvió a ganar protagonismo ante las preocupaciones por Oriente Medio. Los mayores valores energéticos reforzaron el interés del mercado por las materias primas agrícolas vinculadas con la producción de biocombustibles, aunque su impacto no fue uniforme entre los distintos aceites. Según el informe del IGC, los futuros de soja en Chicago registraron una recuperación significativa, con una suba del 8% en la posición más cercana durante el período analizado. A ese impulso se sumaron una demanda comercial sostenida y nuevas compras de China para embarques correspondientes a la campaña 2026/27.

El aumento del precio de la energía impulsa la demanda de biocombustibles y modifica las cotizaciones internacionales del aceite de soja y otros aceites vegetales.
 

El aumento del precio de la energía impulsa la demanda de biocombustibles y modifica las cotizaciones internacionales del aceite de soja y otros aceites vegetales.

La soja sube en Chicago y cambia la competencia entre Estados Unidos y Brasil

El fortalecimiento de las cotizaciones internacionales encontró un respaldo adicional en la actividad exportadora estadounidense. A comienzos de septiembre, los compromisos totales de exportación de soja de Estados Unidos para todos los destinos se ubicaban 102% por encima del nivel registrado un año antes, de acuerdo con el IGC. En ese contexto, los precios FOB del Golfo estadounidense avanzaron un 7%, hasta alcanzar US$ 530 por tonelada. La combinación de futuros más altos, interés comprador y movimientos en las primas de exportación comenzó a modificar las condiciones comerciales entre los principales proveedores mundiales.

Brasil también registró una mejora en sus valores de exportación, aunque con una dinámica diferente. Las primas brasileñas se moderaron desde mediados de agosto, en parte por la recuperación de los futuros estadounidenses y el desplazamiento estacional de algunas compras hacia la nueva cosecha norteamericana. Sin embargo, la disponibilidad inmediata más ajustada y una demanda externa todavía activa mantuvieron firmes las cotizaciones. En Paranaguá, la soja alcanzó US$ 540 por tonelada FOB, con una mejora de US$ 32 respecto de la referencia anterior informada por el Consejo Internacional de Cereales.

Las exportaciones de soja de Brasil mantienen precios firmes en el puerto de Paranaguá, donde la cotización FOB alcanzó los US$ 540 por tonelada.
Las exportaciones de soja de Brasil mantienen precios firmes en el puerto de Paranaguá, donde la cotización FOB alcanzó los US$ 540 por tonelada.

Principales referencias del mercado internacional de soja

Indicador Valor informado Variación o contexto
Soja en principales orígenes Índice de valores del IGC +7% mensual
Futuros de soja en Chicago Posición cercana +8% en el período
Soja FOB Golfo de EE. UU. US$ 530/t +7%
Soja FOB Paranaguá, Brasil US$ 540/t +US$ 32/t
Compromisos exportadores de EE. UU. Comparación interanual +102%
 Fuente: IGC, 17 de septiembre de 2026. Precios FOB de exportación, no valores al productor.

Para Argentina, uno de los principales actores del comercio mundial de aceite y harina de soja, este escenario plantea una combinación de oportunidades y desafíos. Una mayor firmeza internacional de los aceites puede favorecer los valores de exportación de los productos industrializados, pero la rentabilidad efectiva depende de los precios de compra del poroto, los costos energéticos, la logística y los márgenes de molienda. Además, el comportamiento de Brasil y Estados Unidos influye sobre las decisiones de abastecimiento de los compradores internacionales. Por eso, una soja más cara no implica automáticamente mejores márgenes para toda la cadena agroindustrial. 

Los aceites vegetales alcanzan máximos y el clima suma incertidumbre

La presión alcista también quedó reflejada en el mercado de aceites. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informó el 4 de septiembre que su índice internacional de precios de aceites vegetales había aumentado 0,6% en agosto frente a julio, hasta alcanzar su nivel más elevado desde junio de 2022. El organismo atribuyó el movimiento principalmente al encarecimiento de los aceites de palma y soja, cuyos incrementos compensaron las bajas observadas en los aceites de girasol y colza. Esta divergencia muestra que las perspectivas de oferta y demanda siguen siendo decisivas, incluso cuando la energía impulsa al conjunto del mercado.

En el caso del aceite de palma, la FAO identificó dos factores principales: una demanda internacional de importación robusta y la preocupación por los posibles efectos de El Niño sobre la producción del sudeste asiático. La perspectiva climática introduce un riesgo adicional en una región determinante para el abastecimiento mundial. Si las condiciones meteorológicas afectan los rendimientos, la disponibilidad exportable podría ajustarse y trasladar nuevas presiones a los precios. No obstante, el alcance de ese impacto dependerá de la evolución efectiva del fenómeno climático y de la respuesta productiva de los países proveedores.

La producción de aceite de palma en el sudeste asiático enfrenta riesgos climáticos asociados a El Niño, mientras la demanda internacional sostiene los precios de los aceites vegetales.
La producción de aceite de palma en el sudeste asiático enfrenta riesgos climáticos asociados a El Niño, mientras la demanda internacional sostiene los precios de los aceites vegetales.

El aceite de soja sudamericano también mantuvo cotizaciones firmes, sostenidas por la demanda de exportación. En contraste, los precios estadounidenses mostraron una moderada caída, asociada con la incertidumbre sobre las políticas de biocombustibles y sus efectos sobre la demanda interna de materias primas. La diferencia es importante para comprender por qué dos regiones productoras pueden experimentar movimientos de precios distintos frente a un mismo contexto energético. Las regulaciones nacionales, los mandatos de mezcla y las expectativas de consumo industrial pueden alterar la relación entre el valor del aceite, la demanda de poroto y la actividad de molienda.

Comportamiento de los principales aceites vegetales

Producto Tendencia informada Factor predominante
Aceite de palma Alza internacional Demanda y riesgo climático en Asia
Aceite de soja sudamericano Precios firmes Demanda exportadora
Aceite de soja estadounidense Descenso moderado Incertidumbre sobre biocombustibles
Aceite de girasol Baja ligera Menor demanda importadora
Aceite de colza Baja ligera Expectativas de oferta abundante
 

Fuente: FAO, agosto de 2026. Tendencias de precios sin cotizaciones individuales.

Las perspectivas de producción de colza ayudan a explicar parte de esa diferenciación. En su informe del 15 de septiembre, el Servicio de Investigación Económica del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA-ERS) proyectó una cosecha mundial cercana a 100 millones de toneladas para 2026/27, tras elevar su estimación en 1,9 millones de toneladas. La revisión respondió a mejores previsiones para Australia, Rusia, Uruguay y Kazajistán. En Australia, el ajuste positivo alcanzó un millón de toneladas, favorecido por una mayor superficie sembrada y mejores expectativas de rendimiento, especialmente en las regiones que recibieron lluvias superiores al promedio.

La producción mundial de colza alcanzaría los 100 millones de toneladas en 2026/27, según el USDA, con Australia entre los países que mejoraron sus previsiones de cosecha.
La producción mundial de colza alcanzaría los 100 millones de toneladas en 2026/27, según el USDA, con Australia entre los países que mejoraron sus previsiones de cosecha.

La mayor oferta prevista de colza contrasta con las limitaciones productivas observadas en otras regiones. Mientras Australia y Rusia mejoraron sus perspectivas, las condiciones cálidas y secas en la Unión Europea restringieron el potencial de rendimiento de este cultivo. En Canadá, los futuros de canola avanzaron alrededor de 1% mensual, respaldados por la demanda de la industria local y algunas demoras de cosecha, aunque la presión estacional de la nueva producción limitó las subas. El IGC situó las ofertas de exportación en US$ 630 por tonelada FOB Vancouver, frente a US$ 573 FOB Kwinana para la colza australiana.

Referencias internacionales del mercado de colza

Mercado o indicador Valor Contexto
Producción mundial 2026/27 Cerca de 100 millones de toneladas Proyección USDA-ERS
Revisión de producción global +1,9 millones de toneladas Respecto del pronóstico previo
Revisión de Australia +1 millón de toneladas Mayor superficie y rendimiento
Canola en Canadá +1% mensual Futuros ICE
Colza FOB Vancouver US$ 630/t Referencia exportadora
Colza FOB Kwinana US$ 573/t Aumento de US$ 16/t
 

Fuente: IGC y USDA-ERS, septiembre de 2026. Precios FOB de exportación.

La evolución de los aceites vegetales confirma que el mercado mundial de oleaginosas ya no puede interpretarse únicamente a partir de las cosechas y los stocks. La energía, los biocombustibles, las compras de China, el clima asiático y las diferencias regulatorias entre países forman parte de una misma ecuación comercial. Para los productores y exportadores de América Latina, el desafío será identificar cuánto de la recuperación internacional puede trasladarse a los precios locales y cuánto quedará condicionado por los costos y la competencia entre orígenes. En un escenario de volatilidad, seguir las cotizaciones de los aceites será tan importante como observar el precio del poroto de soja.

© AgroLatam. Todos los derechos reservados.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *