El aumento del gasoil y los fletes complica la rentabilidad de la campaña 2026/27

Un informe advierte que el combustible, los fletes y los salarios aumentan más que los granos y presionan los márgenes del productor.

La campaña agrícola 2026/27 comienza en Argentina con una señal de alerta para la rentabilidad. Durante septiembre, el aumento del gasoil, los fletes y los salarios rurales deterioró el poder de compra de la soja y el maíz, según un relevamiento de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro). El diagnóstico cobra relevancia ante las perspectivas de una mayor producción, favorecidas por las condiciones climáticas y la presencia de El Niño. Sin embargo, el crecimiento esperado de la cosecha no garantiza mejores resultados económicos si los costos continúan avanzando por encima de los precios agrícolas.

El aumento del gasoil y los fletes complica la rentabilidad de la campaña 2026/27

El gasoil y los fletes absorben una mayor parte de la cosecha

Los números muestran el impacto sobre la actividad. De acuerdo con Coninagro, el gasoil aumentó un 58% interanual en septiembre, mientras que el transporte de granos para un recorrido de 300 kilómetros se encareció un 15%. Para comprar un litro de combustible, el productor necesitó 4,4 kilos de soja, un 33% más que un año atrás, o 8,4 kilos de maíz, un incremento del 45%. La presión también alcanzó al trabajo rural, cuyo costo registró una suba interanual del 29%. Estos movimientos reducen la capacidad de compra y condicionan los márgenes económicos de la nueva campaña.

El aumento del gasoil y los fletes complica la rentabilidad de la campaña 2026/27

Los granos mejoran sus precios, pero no alcanzan para compensar los costos

El relevamiento también refleja que los precios agrícolas registraron mejoras interanuales. La soja alcanzó los US$ 371,1 por tonelada, con una suba del 19%, mientras que el maíz llegó a US$ 196,6, un 9% más. Sin embargo, esos incrementos resultaron insuficientes para compensar el encarecimiento de determinados gastos operativos. El escenario fue diferente para algunos insumos: la urea se ubicó en US$ 624,8 por tonelada, prácticamente sin cambios interanuales. Así, el desafío para el productor argentino no pasa solamente por obtener una buena cosecha, sino por transformar ese volumen en rentabilidad.

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