Mientras Chicago registró fuertes bajas en octubre, la soja y el maíz argentinos mostraron mayor resistencia por factores propios del mercado local.

Los precios de la soja y el maíz en Argentina registraron durante octubre de 2026 caídas menores que las observadas en Chicago, donde el avance de la cosecha estadounidense presionó las cotizaciones. Al 29 de octubre, la recolección alcanzaba el 60% del maíz y el 80% de la soja en Estados Unidos. Sin embargo, el mercado argentino mostró un comportamiento diferente, sostenido por las condiciones de oferta y demanda local, la actividad exportadora y las necesidades de abastecimiento de la industria.
En Chicago, el maíz perdió US$22,44 por tonelada durante octubre, al pasar de US$199,21 a US$176,77. En Argentina, el contrato abril de 2027 del mercado A3 bajó US$13,50, de US$204 a US$190,50. Según los registros de la Secretaría de Agricultura, las compras de maíz con precio y las fijaciones realizadas alcanzaron 37,037 millones de toneladas, frente a 38,639 millones declaradas para exportación. Además, permanecen pendientes de fijación unas 5,5 millones de toneladas, un volumen relevante para el cumplimiento de los compromisos comerciales.
La soja también resistió, pero aumenta la presión sobre las ventas
La diferencia fue mayor en la soja. Mientras Chicago acumuló una baja de US$32,34 por tonelada, desde US$487,98 hasta US$455,64, el contrato mayo de 2027 en Argentina retrocedió apenas US$7,70, hasta US$350,30. La demanda de la industria aceitera influyó en esta evolución, con márgenes de molienda estimados en US$7 positivos por tonelada para noviembre y US$3 negativos para diciembre. La disponibilidad de mercadería y las necesidades de compra de las fábricas también condicionan los precios locales.

Biológicos en América Latina: el nuevo desafío que enfrentan las empresas para ganar mercado
Para los productores que conservaron soja esperando mejores valores, la evolución fue desfavorable. La soja disponible pasó de US$370 por tonelada a principios de septiembre a US$357,50 hacia fines de octubre, una pérdida de US$12,50. A esto se suma una diferencia de apenas US$7,20 respecto del contrato mayo de 2027, que cotiza a US$350,30. La proximidad de la nueva cosecha y las necesidades financieras de los establecimientos podrían aumentar la oferta y ejercer presión sobre los precios disponibles.
El mercado argentino logró amortiguar las bajas internacionales, aunque la evolución de Chicago sigue siendo determinante para las expectativas comerciales. En los próximos meses, el ritmo de ventas de los productores, la demanda exportadora y los márgenes de molienda serán factores centrales para definir las cotizaciones de soja y maíz. La menor caída registrada en Argentina durante octubre no garantiza que esa diferencia pueda sostenerse ante una mayor oferta de granos.
