Uñac reunió a referentes del agro para debatir logística y biocombustibles. Su acercamiento al campo reabre interrogantes sobre el pasado del peronismo.

El 4 de noviembre de 2026, el senador nacional y precandidato presidencial Sergio Uñac participó de una reunión con representantes de la agroindustria organizada por RIA Consultores, junto al senador Daniel Bensusan y el exministro de Agricultura Julián Domínguez. El encuentro, informado por LA NACION, puso sobre la mesa dos cuestiones estratégicas: la reforma del cabotaje y la legislación sobre biocombustibles. La presencia de dirigentes del PJ abre un debate político sobre el papel que pretende ocupar el peronismo en la agenda productiva durante el gobierno de Javier Milei.
La convocatoria reunió a representantes de la molinería, la industria aceitera, los biocombustibles y otras actividades vinculadas con la producción agropecuaria. Según lo informado por los organizadores, se destacó la necesidad de mejorar la logística granaria para competir con países como Brasil, Paraguay y Uruguay. También se analizó el proyecto de biocombustibles, cuyo tratamiento legislativo enfrenta diferencias sobre las garantías para las pymes de biodiésel. El encuentro permitió discutir problemas concretos de competitividad, aunque no se difundió un programa económico integral ni compromisos específicos sobre retenciones, impuestos o apertura comercial.
En su cuenta de X, Uñac sostuvo que el campo y la industria deben crecer juntos y reclamó reglas claras, más producción, valor agregado y empleo federal. El planteo coincide con demandas habituales de las cadenas agroindustriales, pero también plantea interrogantes sobre su implementación. ¿Qué política de derechos de exportación defendería el precandidato? ¿Cómo promovería inversiones privadas y reduciría los costos logísticos? El diálogo con empresarios constituye una instancia de intercambio, aunque no supone por sí mismo un respaldo político del sector. Para productores y exportadores, la previsibilidad depende fundamentalmente de las decisiones que se traduzcan en normas y resultados.

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Amplia participación de referentes de la agroindustria en el encuentro con Sergio Uñac, Daniel Bensusan y Julián Domínguez. La convocatoria reunió a empresarios y representantes del sector para debatir el futuro productivo y la competitividad del campo argentino.
Los antecedentes de Uñac y Domínguez que vuelven al debate agroindustrial
La participación de Julián Domínguez incorpora un antecedente particularmente sensible para el campo. Durante su gestión como ministro de Agricultura entre septiembre de 2021 y julio de 2022, continuaron las restricciones sobre determinados cortes de carne vacuna y se implementaron mecanismos de administración de exportaciones de cereales. Según reconstruyó TN Campo, Domínguez también respaldó el incremento del 31% al 33% de las retenciones a derivados de soja para financiar el Fondo Estabilizador del Trigo Argentino. Aquellas decisiones generaron cuestionamientos entre entidades rurales.
Las tensiones no fueron exclusivamente tributarias. En marzo de 2022, Domínguez advirtió que los frigoríficos que incumplieran compromisos de abastecimiento interno podían enfrentar restricciones para exportar. La posición provocó críticas de dirigentes agropecuarios. LA NACION documentó los cuestionamientos de referentes de CRA y otras entidades, que consideraron perjudicial utilizar limitaciones comerciales como mecanismo de sanción. El antecedente resulta relevante porque el mismo exfuncionario que defendió instrumentos de intervención comercial participa ahora de conversaciones sobre reglas claras y competitividad. También corresponde señalar que su gestión flexibilizó parcialmente restricciones a la carne.

En el caso de Sergio Uñac, su trayectoria como gobernador de San Juan entre 2015 y 2023 estuvo vinculada con una economía provincial donde la minería, la vitivinicultura y otras producciones regionales tienen un papel importante. Uno de los episodios controvertidos de su administración fue el incidente ambiental de septiembre de 2016 en la mina Veladero, operada por Barrick Gold. El propio Gobierno de San Juan informó que Uñac dispuso la paralización preventiva de la actividad minera y ordenó una evaluación técnica. El episodio volvió a poner en discusión los controles ambientales y las responsabilidades empresariales y estatales.
Ese antecedente se inscribe en una controversia ambiental de mayor duración. La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos documentó un derrame de solución cianurada ocurrido en Veladero en septiembre de 2015, antes de que Uñac asumiera como gobernador. No corresponde atribuirle aquel incidente a su gestión, aunque los episodios posteriores muestran la importancia de la fiscalización ambiental para cualquier propuesta de desarrollo productivo. La experiencia sanjuanina introduce así otra dimensión del debate: cómo compatibilizar inversión, empleo, explotación de recursos naturales y controles efectivos, una discusión que también alcanza a las cadenas agroindustriales.
Mientras tanto, el Gobierno de Javier Milei y La Libertad Avanza enfrenta sus propios desafíos para mejorar la competitividad del agro argentino. La discusión incluye derechos de exportación, infraestructura, financiamiento, condiciones de inversión y acceso a mercados internacionales. El avance productivo de Brasil y la competencia de Paraguay y Uruguay obligan a evaluar las políticas locales más allá de las diferencias partidarias. El debate entre oficialismo y oposición debería medirse por propuestas concretas, costos fiscales, plazos de implementación y resultados verificables, especialmente en actividades que necesitan previsibilidad para planificar inversiones de largo plazo.
El acercamiento de Uñac a la agroindustria instala una discusión que excede una fotografía con empresarios. El peronismo tiene antecedentes de intervención en mercados agrícolas que forman parte de su relación histórica con el sector, mientras que la administración libertaria debe responder por los resultados de sus propias medidas. Cabotaje, biocombustibles, retenciones y agregado de valor son cuestiones que requieren definiciones legislativas y económicas. Para la Argentina, el interrogante central sigue abierto: ¿qué políticas permitirán producir, industrializar y exportar más, y cómo se garantizará que las reglas anunciadas se sostengan en el tiempo?
