




El proyecto, que ha estado en la agenda durante más de un siglo, busca impulsar el intercambio comercial y requeriría una inversión estimada de US$ 20.000 millones.
Durante el siglo XIX, el entonces presidente de Honduras, José Trinidad Cabañas, tuvo la visión de construir un ferrocarril interoceánico que conectaría las costas del Pacífico con el Mar Caribe en el Atlántico. Sin embargo, a lo largo de las décadas, el proyecto se ha visto obstaculizado por diversas circunstancias.
En la actualidad, Honduras propone la construcción del ferrocarril interoceánico como un proyecto trinacional que convertiría al Golfo de Fonseca en un centro de intercambio comercial con el resto del mundo. Se estima que el período de construcción sería superior a los 15 años.

A lo largo de la historia, han surgido varias promesas y acercamientos para llevar a cabo este megaproyecto. En el pasado, hubo intentos de construcción respaldados por préstamos de Inglaterra y Francia, pero solo se construyeron 43 millas de línea férrea. En 2013, se firmaron acuerdos con la empresa China Harbour Engineering Company, pero las intenciones no prosperaron. Ahora, con la reciente relación diplomática entre Honduras y China, se vislumbra una nueva oportunidad.
El interés de China en el ferrocarril interoceánico ha surgido después de que Honduras estableciera lazos diplomáticos con China, rompiendo una relación de más de 80 años con Taiwán. Desde entonces, se han iniciado acercamientos para un tratado de libre comercio y se han discutido temas de financiamiento e inversión en infraestructura.
El gobierno de Honduras considera que el ferrocarril interoceánico es vital para el desarrollo del país, junto con otros proyectos como represas y el sistema de generación eléctrica. China ha mostrado interés en los proyectos y ha solicitado información sobre costos y la posibilidad de inversión de empresarios privados chinos.
El proyecto del ferrocarril interoceánico implicaría la construcción de un megapuerto en Amapala y la conexión a través de líneas ferroviarias con el puerto de Puerto Castilla en el Atlántico. También se contempla una conexión adicional desde la zona sur hasta Puerto Cortés en el norte a través del Canal Seco y líneas ferroviarias que conectarían con Puerto Castilla.
Diversos actores internacionales, como Estados Unidos, España y Corea del Sur, también han mostrado interés en el proyecto. Se espera que el ferrocarril tenga una extensión de aproximadamente 600 kilómetros y cuente con dos grandes puertos con capacidad de almacenamiento de 60.000 contenedores en la zona sur.
El sueño de construir un ferrocarril interoceánico en Honduras parece estar más cerca de convertirse en realidad gracias al interés de China y a las nuevas relaciones diplomáticas entre ambos países.


Japón ha suspendido las compras de aves procedentes del estado brasileño de Espírito Santo el mes pasado, después de que se confirmara un caso de gripe aviar en una granja no comercial. El gobierno brasileño posteriormente confirmó la prohibición, y el Ministro de Agricultura, Carlos Favaro, discutirá los requisitos de importación de productos avícolas con las autoridades japonesas durante un viaje a Japón la próxima semana.
El grupo ABPA, que representa a procesadores de carne de cerdo y aves, incluidas las empresas JBS SA (JBSS3.SA) y BRF SA (BRFS3.SA), informó que las exportaciones mensuales de pollo desde las plantas de Santa Catarina a Japón representan menos del 3% del total exportado por Brasil. Cuando Japón prohibió los productos de Espírito Santo, el grupo lobby afirmó que esa decisión no estaba «en línea con las directrices de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE)».
Las prohibiciones, ya sean regionales o nacionales, serían aplicables solo si el virus altamente patógeno llegara a una granja comercial, lo cual no ha sucedido aún en Brasil, según las autoridades.
Brasil es el mayor exportador de pollo del mundo. El país confirmó por primera vez brotes de gripe aviar altamente patógena en aves silvestres el 15 de mayo, y desde entonces ha registrado docenas de brotes similares en al menos siete estados. Santa Catarina es el segundo estado brasileño con mayor procesamiento de carne de pollo después de Paraná. Todas las principales empresas brasileñas exportadoras de alimentos tienen plantas en este estado.
Espirito Santo, un importante productor de huevos, fue el primero en informar un caso de gripe aviar en aves silvestres hace aproximadamente dos meses.

Las adoptó el Senasa y recordó que es obligatorio vacunar el total del ganado de especies susceptibles en un radio de 10 Km del caso.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) estableció medidas sanitarias tras la confirmación, por análisis de laboratorio, de un brote de rabia paresiante que, hasta el momento, afectó a 1 equino en el Departamento de Puerto Iguazú, provincia de Misiones.
Tras tomarse la muestra correspondiente y luego de confirmarse el diagnóstico en el Laboratorio Regional de Candelaria-Misiones, el Senasa dispuso la obligatoriedad de vacunar a la totalidad del ganado bovino, porcino, equino y de rumiantes menores, en un radio de 10 kilómetros alrededor del caso índice.
En los establecimientos localizados en este radio, también quedó prohibida la faena y el consumo de animales hasta que se cumplan con los plazos de la vacunación y revacunación de todas las especies susceptibles. A su vez, los movimientos a invernada se podrán realizar inmediatamente luego de la aplicación de la primera vacuna con previo aviso al destino, donde se completará el esquema de vacunación.
El Senasa informó sobre el brote de rabia a los municipios, a Salud Pública, a las fuerzas de seguridad, entes sanitarios y asociaciones de productores y también estableció comunicación con Paraguay y Brasil, dado que el área de vigilancia de 10 km involucra superficies de ambos países limítrofes.
Por su parte la Municipalidad de Puerto Iguazú, ha organizando la vacunación intensiva de mascotas, además de colaborar con las acciones inherentes a la salud pública, ante esta situación.
Características de la enfermedad
La rabia paresiante es una zoonosis, es decir puede transmitirse de los animales a las personas y siempre es mortal para los animales no vacunados, de ahí radica la importancia de la prevención mediante la vacunación de las especies susceptibles de contraer la enfermedad y el control y monitoreo de posibles refugios de vampiros. Los brotes perduran no más de 18 meses con periodos ínterepidémicos de, por los menos, 3 o 4 años.
Los primeros síntomas observados en animales consisten en inquietud, falta de apetito, tendencia a aislarse y frecuentes vocalizaciones con un tono de voz diferente al habitual. Luego se observa depresión, deshidratación, dificultad postural y ambulatoria, y finalmente la muerte.
El Senasa recomienda también, evitar el contacto con animales que manifiesten sintomatología nerviosa y dado que se trata de una enfermedad de notificación obligatoria, en el caso de sospecha de la misma, dar aviso inmediato a la oficina más cercana, o a través de la aplicación Notificaciones Senasa disponible en Play Store.
Fuente: SENASA



En el tramo final de las negociaciones entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Argentina por la quinta revisión del programa de Facilidades Extendidas, el ministro de Economía, Sergio Massa, lanzará un nuevo dólar más alto para el agro, al tiempo que mantendría la meta fiscal en torno al 2%, 0,1 puntos mayor a la del acuerdo original, para enviar señales al mercado de que buscará acumular reservas que eviten un salto cambiario en elecciones y mantener cierto «orden fiscal».
Fuentes del Palacio de Hacienda confirmaron a LA NACION que habrá un nuevo valor para el llamado dólar agro para las economías regionales, e girasol y el sorgo. «Serían US$2000 millones al 31 de julio», informaron. Para la soja, en tanto, habría que esperar, quizás, hasta agosto. Economía no dio el nuevo valor. El actual es de $300 hasta el 31 de agosto. En el mercado estiman que ese precio podría verse incrementado en un 15%. No fue confirmado oficialmente.
El dólar agro no sólo llevaría dólares para las alicaídas reservas del Banco Central (BCRA), sino que sumaría más impuestos vía retenciones, una variable que se desplomó por el impacto de la sequía de este año.
En ese sentido, pese a que los números fiscales del Gobierno -que incumplió casi todas las metas con el FMI en el primer y segundo semestre- serían difíciles de acomodar con una baja real de la recaudación y un proceso electoral, la meta fiscal con el Fondo se mantendría en 2% del PBI. Se trata sólo de una décima más que la prevista en el programa original con el organismo (1,9%).
LA NACION consultó a los voceros del FMI sobre los datos proporcionados desde el Ministerio de Economía, pero no hubo respuestas a los requerimientos periodísticos, algo habitual cuando el organismo está en plena negociación.
En un informe global que publica todos los años, el organismo multilateral indicó que para el país en 2022 el tipo de cambio real ideal debería haber sido entre un 15% y un 20% mayor, y los instó a avanzar hacia un «régimen cambiario simplificado»; además propuso la eliminación gradual y con condiciones del cepo. Justamente, en los últimos meses, en el Palacio de Hacienda afirmaron que no aceptarían una devaluación del dólar oficial por el riesgo que implica en el actual proceso inflacionario.
Por otra parte, surgieron versiones de que Massa propone un impuesto nuevo para algunos bienes importados, lo que lo ayudaría a «cuidar» los dólares del Fondo y también a mejorar las cuentas públicas.
El equipo económico está actualmente en Washington negociando con el staff técnico la quinta revisión del programa con la Argentina. Las fuentes locales aseguraron, pese a las demoras, que buscan cerrar el acuerdo antes de las PASO. «Veremos», contestaron en el Palacio de Hacienda cuando LA NACION preguntó si Massa viajará a los Estados Unidos.
La situación del dólar, uno de los grandes desafíos
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En el equipo argentino indicaron que todavía se están discutiendo los desembolsos totales. Economía pretendía que se adelantaran todos los giros entre junio y diciembre, unos US$10.600 millones en dos tramos. El algún momento, incluso, se había especulado con un adelanto de US$1800 millones más de 2024. El 31 de julio hay vencimientos por US$2700 millones con el FMI.
Se trata de un bundle (una consolidación de tres pagos en el mismo mes) que pidió Economía, que ya había hecho lo mismo en junio, cuando pagó un vencimiento con Derechos Especiales de Giro (DEG) y yuanes chinos. Si la Argentina no paga entrará en un arrears (un atraso) con el organismo que dirige Kristalina Georgieva.
Una segunda pelea, aún no definida, según pudo saber este medio, es cuándo será la próxima revisión del acuerdo. El ministro de Economía, que además es candidato a presidente por Unión por la Patria, pedía que fuera luego de la primera vuelta electoral, el 22 de octubre, con la intención de no tener generar más tensiones en el tipo de cambio previas a las elecciones. Sin embargo, se trata de un tema no resuelto aún. En un primer momento, se habló de septiembre.
«No les importa cómo estemos [con el FMI]», dijeron en Economía sobre la posibilidad de acceder al segundo tramo del swap de libre disponibilidad con China. No hay, indicaron, una «cláusula FMI». Esto implica que, llegado el caso, si no hay desembolsos del Fondo, Economía podría hacer uso nuevamente a la moneda china para pagar la deuda con el Fondo. El BCRA nunca informó cuál es el costo que tiene activar el swap para ese fin (habitualmente tiene uso comercial). En la entidad que dirige Miguel Pesce siempre afirmaron que se trata de un «acuerdo confidencial». El Fondo acepta para los pagos de su deuda tanto dólares, como euros, yenes (la moneda japonesa) y yuanes (renminbi).
«La consolidación fiscal amistosa con el crecimiento, combinada con una política monetaria estricta y un régimen cambiario simplificado, sigue siendo esencial para moderar el crecimiento de la demanda interna, fortalecer la balanza comercial, reconstruir las reservas internacionales, recuperar el acceso al mercado y garantizar la sostenibilidad fiscal y de la deuda externa», indicó el Fondo en el Informe del Sector Externo, o «External Sector Report», difundido ayer en Washington, un trabajo que se publica todos los años desde 2012.
El BCRA terminó la jornada de hoy con ventas por US$28 millones y 198 millones de yuanes, en total unos US$56 millones para atender las necesidades del mercado. «En el mes, el BCRA acumula ventas en dólares por unos US$183 millones y en yuanes por unos 6401 millones», afirmó el especialista Gustavo Quintana en su cuenta de Twitter.
La entidad que dirige Pesce mantiene una tenencia neta negativa de más de US$7000 millones, según fuentes del mercado. Además, acumula una deuda con importadores que se estima en unos US$12.000 millones.
«Bajo el supuesto de un acuerdo con objetivos de corto plazo, aun así el sendero a recorrer dista de ser un lecho de rosas», indicó el último informe del Ieral publicado hoy. «El signo negativo de las ventas netas del BCRA, en próximos meses, no podrá ser evitado, siendo que un eventual [dólar] ?Soja IV’ podría apenas modificar la estacionalidad de esa dinámica. Al respecto, se estima que el stock en silobolsas podría alcanzar al equivalente a US$5000 millones, por lo que, teniendo en cuenta las últimas experiencias, el Central podría eventualmente capturar entre US$1500 y US$2000 millones por la reedición de un tipo de cambio especial para soja y derivados, al costo de ?secar’ los ingresos de meses subsiguientes. La trayectoria descendente de las reservas del Banco Central de cara a fin de año puede encontrar una pausa, en caso de que ocurra este escenario, pero la tendencia no se interrumpirá», advirtieron los economistas Jorge Vasconcelos y Maximiliano Gutiérrez.
«Aun cuando un eventual acuerdo con el FMI contenga instrumentos que permitan recortar parcialmente el déficit fiscal, hay que tener en cuenta que, en cierto modo, las turbinas de la expansión monetaria se han independizado», advirtieron, y cerraron: «Considerando los distintos vectores que explican la variación de la base monetaria, al 14 de julio de 2022 se registraba una expansión bruta de 75,4 % respecto al nivel de fin de diciembre de 2021; pero para igual fecha de 2023, esa expansión acumula un 167% (antes de esterilización) respecto de fin de 2022?.


De enero a junio corren los meses de menor riesgo de incendios en Córdoba . La época de mayor incidencia va de julio a noviembre, tras las heladas que secan pastizales y vegetación a la vez que va bajando el nivel de las precipitaciones y, con la primavera (septiembre y octubre), se agregan días de más calor y con mayor incidencia de vientos.
Más del 80% de lo quemado en estos seis meses de 2023 corresponde al área de llanura con suelos destinados a la actividad agropecuaria. De ese modo, la afectación sobre bosques y pastizales serranos y del arco noroeste (el área más sensible por su impacto ambiental y sobre la biodiversidad aún remanente) ha sido baja en este semestre.En las sierras y el oeste cordobés son los meses de agosto, septiembre y octubre los que suelen registrar el mayor impacto del fuego.
Aunque los pronósticos climáticos plantean que tras tres años de sequía en Córdoba (que se correspondieron con tres años de elevada afectación por fuego) en 2023 se desvanecerían los efectos del fenómeno La Niña y las lluvias estarán por encima de lo normal, por ahora no se ha verificado ese cambio y tampoco está previsto que se produzca, de forma evidente, en el próximo trimestre. Al menos, hasta septiembre.
Nuevos reportes
Desde este año, la Provincia sumó un nuevo modelo de registro de incendios, mucho más detallado y preciso. Se trata de estudios y relevamientos con tecnología satelital elaborado en conjunto por técnicos de la Secretaría de Gestión del Riesgo Climático y Protección Civil, el Plan Provincial de Manejo del Fuego, el Inta (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), el Observatorio Hidrometeorológico de la Provincia y el Idecor (área de cartografía y datos espaciales del Ministerio de Finanzas).
El último reporte presenta los datos oficiales de áreas afectadas por incendios entre abril y junio de 2023. Relevó en esos tres meses 2.008 hectáreas quemadas, en 50 incendios (la mayor parte, 27, fueron en abril).
El 87% de lo quemado correspondió a la denominada área 4 (de llanuras de uso preponderamente agropecuario) que representa la mayor parte del mapa provincial.
Lo quemado: comparaciones y detalles
En el primer trimestre de 2023 se quemaron 1.000 hectáreas, en 27 incendios. Son los meses de más lluvias y de menor riesgo habitual. En el segundo trimestre fue el doble: 2.008 hectáreas, en 50 focos.
En los tres primeros meses, los departamentos con mayor superficie afectada fueron por campos en Juárez Celman, Marcos Juárez, San Justo, Cruz del Eje y Río Cuarto, en ese orden.
En el segundo semestre, la mayor incidencia se dio en los departamentos Capital, Marcos Juárez, Juárez Celman, San Justo y Roque Saénz Peña.
La rareza de la Capital como primero en los últimos meses tiene una explicación: en esa área se registró el incendio de mayor superficie, sobre la Reserva Natural de la Defensa La Calera (abarca desde la ciudad de Córdoba hasta el dique San Roque), el 14 de junio pasado, y quemó 318 hectáreas, sobre todo de pasturas naturales.
En el trimestre abril-junio, la cobertura más afectada fue la de cultivos extensivos, con 880 hectáreas en la provincia (el 44% del total quemado). Le siguen las pasturas (implantadas para forraje y manejadas mediante ganadería) con 476 hectáreas (el 24 %). En tercer lugar, las superficies con matorrales y arbustales (especies leñosas menores de cinco metros de altura) con 429 hectáreas (21%). De monte o bosque nativo (especies arbóreas mayores a 5 metros) se afectaron en el trimestre 101 hectáreas (el 5% del total). El 6% restante agrupa a otras categorías con menor nivel de afectación.
De los 50 incendios reportados en el trimestre, 43 fueron en la zona de llanura agrícola. En la zona serrana, se registraron siete focos, siendo el mayor uno de 116 hectáreas en el departamento Calamuchita, sobre el límite con San Javier).
El relevamiento oficial aclara que no se incluye el área de los bañados del río Dulce, al norte de Mar Chiquita, en el límite con Santiago del Estero. Allí, los focos son frecuentes pero vinculados a un modelo de manejo rural de coberturas.
Los tres incendios de mayor superficie afectada entre abril y junio fueron el citado de la reserva militar de Capital y Sierras Chicas, de 318 hectáreas, seguido por uno en la zona rural de Inriville (departamento Marcos Juárez) de 236 hectáreas, y otro en un sector agrícola próximo a Miramar de Ansenuza (San Justo) de 192 hectáreas.
Ojo con los tres meses que siguen
El trimestre de julio a septiembre sumará mayor impacto en fuego, si se repite el patrón de cada año. Los pronósticos climáticos no permiten inferir cambios.
El informe oficial anticipa que en materia de temperaturas predominaría un cuadro más caluroso que en el promedio habitual, y en cuanto a precipitaciones no se esperan milímetrajes que se alejen de lo esperable para estos meses de estación seca.
No lo apunta aún el informe pero todos los pronósticos vienen anticipando que en el último trimestre de 2023 se percibirían precipitaciones por encima de la media histórica, tras tres años de intensa sequía. Sería la llegada de El Niño.
De algún modo, en materia de incendios, 2023 será un año para mantener en alto la guardia en Córdoba al menos hasta octubre.
Tres años de alto impacto del fuego en Córdoba
Córdoba viene de tres años consecutivos con alto impacto del fuego. En 2022, los incendios quemaron casi 82 mil hectáreas, según lo medido por la Provincia. La cifra está entre las tres más altas de la última década.
En 2021, las llamas arrasaron 66 mil hectáreas y en 2020 se marcó el peor récord de los últimos 35 años, con 341 mil hectáreas bajo fuego.
Los tres últimos años suman 490 mil hectáreas, que representan seis veces más que las 80 mil quemadas en los tres años anteriores (2017, 2018 y 2019).


Las negociaciones de la delegación argentina con el staff técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) continúa este jueves en Washington, con el objetivo de avanzar en los detalles de un acuerdo con el organismo multilateral.
Al secretario de Política Económica, Gabriel Rubinstein; y al vicepresidente del Banco Central, Lisandro Cleri; que llegaron el martes a la capital de Estados Unidos, se sumaron el miércoles el jefe de asesores del Ministerio de Economía, Leonardo Madcur; y el secretario de Hacienda, Raúl Rigo.Las negociaciones, que se extenderán durante «los próximos días», según comentó un vocero del FMI. En tanto, el ministro Sergio Massa viajaría para terminar de sellar un entendimiento con el organismo.
El informe del FMI El FMI publicó este miércoles el Informe del Sector Externo del año 2022, que fue revisado por el directorio del organismo la semana pasada.
En lo que respecta a la Argentina, el staff técnico del organismo multilateral advirtió que las políticas fiscales y monetarias son necesarias para asegurar los superávit comerciales proyectados y mejorar la cobertura de reservas. En ese marco, dijeron que el país debe implementar una «política monetaria restrictiva y un régimen cambiario simplificado».
«Dada la escasez de reservas, las ventas de divisas (en el mercado oficial o paralelo) deben ser consistentes con las metas de acumulación de reservas, teniendo en cuenta la variabilidad derivada de factores estacionales y episodios temporales de volatilidad excesiva», agregó el organismo.
En lo que respecta a las negociaciones en curso, uno de los puntos que más interesa a la Argentina pasa por el adelantamiento de fondos de parte del organismo multilateral, de manera de fortalecer las reservas afectadas por el impacto de la sequía en las exportaciones del sector agropecuario.
El monto que el FMI adelantaría rondaría los 8.500 millones de dólares, según trascendidos. Los fondos pendientes del programa que la Argentina mantiene con el FMI para la segunda mitad del año suman en total 10.400 millones de dólares aproximadamente.
La Argentina solicitó un adelanto parcial o total de los mismos, en medio del año electoral y por los efectos de la sequía, que significaron una pérdida para el país de alrededor de 20.000 millones de dólares.
El FMI confirmó ayer que «el equipo del FMI y una delegación argentina comenzaron las reuniones técnicas presenciales esta tarde en Washington D.C., para avanzar en la quinta revisión del programa respaldado por el Fondo».
Continúan las negociaciones con el FMI.
El secretario de Política Económica, Gabriel Rubinstein, encabeza la misión argentina.


Frente a un cambio de tendencia en el consumo de carne y en las formas de comercialización, la Argentina debe convertir el contexto en oportunidad. Desde el INTA, destacan el potencial del sector para producir carne bovina con trazabilidad y garantías ambientales para dar respuesta a las demandas de los consumidores y exigencias de los mercados internacionales. Planificar desde el campo con ese enfoque comercial, la clave. Pautas de los especialistas para ganar mercados.
Con el objetivo de cubrir las necesidades del consumidor de una manera específica, surge el concepto de ganadería de segmentación. Así, la Argentina se destaca por su potencial para producir carne bovina de calidad diferencial con trazabilidad y garantías ambientales que dé respuesta a las exigencias de los mercados internacionales. Desde el INTA aseguran que se trata de una oportunidad para el país y acompañan al sector ganadero en la planificación desde el campo con ese enfoque comercial.
«Argentina debe apuntar a tener una ganadería de segmentos y posicionarse con cortes de carne con calidad y valor diferenciado que, puede ser de entre un 20 y un 30 % más», aseguró Martin Giletta -especialista en agronegocios y alimentos, y jefe del Departamento de Economía y Estadísticas del INTA Manfredi, Córdoba-. En este sentido, no dudó en afirmar que «nuestro país tiene potencial para aprovechar la ventana de captura de valor que abrió el mercado y abastecer, así, esa demanda internacional».
Según el especialista, «Europa se perfila hacia nuevas exigencias de la información confiable del producto y del proceso. Es decir, comprarán carne de calidad con trazabilidad y garantías ambientales». Es que, según explicó, «el mercado europeo ya accede a los cortes de carne argentina de mayor calidad y valor, mediante la cuota Hilton. Esto ya es un segmento y un mercado maduro para la Argentina».
Y dio un paso más al anticipar que «las nuevas generaciones de europeos van a seguir consumiendo esa carne, que ya valoran y conocen, pero con una capa de exigencia mayor. Ya no buscarán sólo atributos puros de calidad, como terneza, sabor y color, sino que exigirán aspectos vinculados a la disponibilidad de información y de trazabilidad del proceso productivo, con sello ambiental y un balance de carbono».
Es más, reconoció que «si bien hoy en mercados como el de China se impone el volumen, en poco tiempo los mercados asiáticos van a exigir lo mismo que los europeos».
Frente a este escenario, Giletta se mostró optimista y aseguró: «La regulación ambiental es una oportunidad para la Argentina, más que una amenaza», al tiempo que reconoció que «están dadas las condiciones para que el país crezca en calidad, alineado a las demandas del mercado y a las tendencias de consumo».
«Soy muy optimista», aseguró el especialista de Manfredi quien explicó que hay mucho interés por parte de los ganaderos a quienes ve «anticipándose, entendiendo el contexto y acercándose al INTA en busca de asesoramiento y queriendo hacer mediciones de sus establecimientos». Y dio un paso más al asegurar que hay un gran desarrollo tecnológico en todo el ámbito agropecuario con aplicaciones disruptivas para la ganadería.
Es que, según explicó, herramientas tecnológicas innovadoras como los sensores, drones y robots con inteligencia artificial hacen más atractivo al sector para las nuevas generaciones. Y agregó: «Incorporar paquetes tecnológicos en ganadería permite dar un salto de productividad enorme, mucho más que en agricultura».
En referencia a lo que no puede faltar hoy en día en un establecimiento ganadero explicó que, si bien depende de cada establecimiento, no puede faltar «contar con un buen sistema de registro para ir sistematizando todos los datos y, de esa manera, empezar a contar con información que nos permitirá tomar decisiones».
«Es importante entender que se está produciendo una carne cada vez más apetecida en el mundo, con características diferenciales y exigencias mayores. Esto te obliga a mejorar los procesos. Ese es el gran desafío: pasar de una gestión muy intuitiva y rudimentaria a una más profesionalizada», agregó.
En referencia al tipo de tecnologías que conviene incorporar, Giletta aseguró que son todas muy novedosas y de gran impacto, pero que no todas le sirven a todos los productores. «Para tomar la decisión de priorizar es clave tener la información del sistema al día», explicó.
Cuáles son las tendencias en el consumo de carne bovina
«Estamos frente a un punto de inflexión en el consumo de carne bovina que hoy representa menos de la mitad del consumo total de carnes en la Argentina», sentenció Giletta. Para el especialista, esto se explica, en parte, por un factor económico dado por el precio y la capacidad de compra de los consumidores que optan por carnes más baratas como el cerdo o el pollo. Pero, además, hay un marcado cambio en las preferencias de las nuevas generaciones de consumidores.
«Hay quienes optan por comer más sano, lo que implica reducir el consumo de carne roja, sumado a una nueva tendencia de consumidores, llamados flexitarianos, que deciden por un periodo de tiempo no consumir proteína animal, así como los extremos liderados por los vegetarianos y veganos», explicó y agregó: «Esto pasa en el mundo y también está pasando en la Argentina».
En esta misma línea, aseguró que «son tendencias y no tiene sentido discutirlas, sino, por el contrario, hay que anticiparse y tomarlas como una oportunidad».
«No sabemos de acá a 20 años qué grado de participación tendrán en el mercado las proteínas alternativas vegetales o sintéticas. Lo que sí sabemos es que habrá pocos países oferentes de carne bovina tradicional. En ese contexto, estarán los que ofrecerán volumen, como Brasil, y los que oferten calidad diferencial con alto precio, como Argentina, Australia o Estados Unidos», vaticinó.


El secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, aseguró que eliminar las retenciones «sería un acto de absoluta irresponsabilidad», pero admitió que es necesario «repensar» la aplicación de esos derechos de exportación.
«Eliminar totalmente las retenciones no es posible, ya que sería un acto de absoluta irresponsabilidad. Pero tenemos que repensar el esquema, no tenemos que ser dogmáticos ni enamorarnos de esa medida», sostuvo el funcionario.
Para Bahillo, «hay cuestiones innegociables» a la hora de discutir una baja de las retenciones: no resentir los ingresos del Estado Nacional, ver cómo influiría esa decisión en las distintas cadenas de valor para evitar una suba de precios y, en el caso de la soja, evitar el impacto en el cuidado de los suelos, a raíz de la masificación de ese cultivo.
«Hay que dar una discusión seria y responsable. No son consignas electorales. Las retenciones son herramientas que promueven la producción de alimentos», enfatizó el funcionario, en declaraciones al programa «Sin relato» de AM 990.
Bahillo recordó que durante el Gobierno de Mauricio Macri «se eliminaron las retenciones y se levantó el cepo cambiario, pero después tuvieron que dar marcha atrás porque habían subestimado la situación».
En este marco, el titular de Agricultura recordó que por la sequía, «nos falta el 50% de dólares del saldo exportable de la cadena de oleaginosas, unos US$23.000 millones. Y aún así estamos manteniendo el nivel de actividad en el interior del país, aunque no niego que se ha resentido la economía de los productores».
«Por eso a ellos los acompañamos con políticas y acciones para que sigan produciendo, para que no se queden en el camino. Esa es la enorme diferencia de este Gobierno con los demás, que dejan todo librado a los vaivenes del mercado», concluyó.


La 135° Expo Rural Argentina dio inicio con la llegada de los primeros ejemplares animales al predio ferial. Mercosur, un toro de la raza Shorthorn de la cabaña Santa Cecilia en Trenque Lauquen, propiedad de Hector Mario y Francisco Eyherabide, encabezó la entrada junto a Pericón, un caballo Criollo de la cabaña Breland Chico en Coronel Vidal, propiedad de Magdalena Paz Anchorena.
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, destacó la relevancia de estos ejemplares al señalar que representan la historia ganadera del país y la centenaria trayectoria de la Asociación de Criadores de Caballos Criollos.

Mercosur, el toro Shorthorn de 2 años y 960 kg, es un animal dócil y de buen temperamento, con demanda de semen en Uruguay, Brasil y Argentina. Su nombre conmemora los 200 años de la raza y su hermana fue Gran Campeona el año anterior.
Por otro lado, Pericón, el caballo Criollo de 4 años, es conocido por su tranquilidad y es la primera entrada a la Expo Rural de este año, que celebra el centenario de la raza.
Ambos animales son solo el comienzo de los más de 2000 ejemplares de diversas razas y especies que se esperan en la muestra.
La Expo Rural 2023 estará abierta al público desde el jueves 20 hasta el domingo 30 de julio, de 9 a 20 horas, ofreciendo una ventana al campo argentino y a la diversidad ganadera del país.

La erosión del poder adquisitivo de los argentinos a manos de la inflación cada vez se profundiza más y una muestra de eso es la pérdida de valor que experimenta el billete de $1.000 desde su lanzamiento a fines de 2017. Esto fue reflejado por el informe denominado «Changómetro», elaborado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA).
El estudio detalló que el impacto de la inflación «no es un problema de una cadena específica o de un producto en particular, sino que es algo que afecta a todos los sectores». En lo que refiere a los alimentos y bebidas, el informe indicó que se incrementaron más de 15 veces en los últimos cinco años y medio.
En ese sentido, la economista de la institución Nicolle Pisani Claro precisó que «para comprar hoy lo que comprábamos con $1.000 en alimentos y bebidas en diciembre de 2017, necesitamos más de $15.300, o para comprar la ropa que comprábamos con $1.000 en diciembre de 2017 hoy necesitamos $17.000».
El estudio toma como referencia a diciembre de 2017 ya que por ese entonces el billete de $1.000 recién se estrenaba. Al respecto, el economista David Miazzo sostuvo que «si llevamos a la discusión de los nuevos billetes, vemos que por lo menos necesitaríamos uno de cerca de $15.000 para que tenga el mismo poder de compra que tenía el de $1.000 cuando recién salió».

Entre los productos que incluye la canasta que mide FADA esta una docena de Huevos, que en 2017 con $1.000 se compraban 29 docenas, en tanto que hoy apenas 1; el kilo de Tomate, que hace casi seis años de compraban 40,5 kg, mientras que hoy solamente 1,5; el kilo de Papa, en 2017 se compraban 53 kilos, hoy sólo 3; y la botella de 1,5 litros de Aceite de girasol en 2017 se compraban 15 botellas, mientras que hoy solo alcanza para 1.
En sintonía con las vacaciones de invierno, el informe también incluye un análisis sobre el costo de realizar una «pijamada» para cuatro chicos. La canasta que calcula este plan cuenta con dos hamburguesas completas por chico con queso, jamón, huevo, lechuga, tomate, aderezos, acompañado por papas fritas, gaseosa, helado y unas golosinas y asciende a los $13.320.
La misma actividad en diciembre de 2017 costaba $980. Esto implica que el costo de organizar una juntada para la misma cantidad de personas y con los mismos productos, se multiplicó por 13,5 en cinco años y medio.
La manera de afrontar este panorama que plantean desde FADA
Los economistas de FADA afirman que hay formas de «tratar» o controlar la inflación. En esa línea, apuntan a que hay que tomar medidas en tres sentidos: emisión de pesos, equilibrio fiscal y confianza en la economía del país.
«No alcanza con abordar uno de esos tres frentes, sí o sí hay que encarar los tres focos para que funcione», advierte Miazzo y agrega que «hay que dejar de imprimir pesos, el Changómetro muestra que el problema no son los precios, son los pesos y su pérdida de valor».
Desde FADA consideran que «para dejar de imprimir pesos es necesario contar con equilibrio fiscal. Este es el segundo punto: los gobiernos tienen que dejar de gastar más de lo que recaudan por impuestos, no hay otra opción que controlar el gasto público para controlar la inflación».
En cuanto al último punto mencionado, respecto a generar confianza en nuestra moneda, Ariño explica que «los pesos, como cualquier moneda, son un papel impreso, su valor está determinado por la confianza que genera el país que lo imprime».
En ese sentido, Miazzo indica que «por esto, la solución pasa también por generar confianza en la salud y el rumbo de la economía de un país. Para ello, es necesario un plan económico consistente que sea capaz de ir solucionando los grandes desequilibrios macroeconómicos del país».
Por Joaquin Morosi
Así lo informó la Secretaría de Comercio a través del Boletín Oficial; busca frenar el precio del pan

El fideicomiso de trigo tuvo novedades. La Secretaría de Comercio actualizó los precios de la harina con destino al mercado interno. El incremento es del 6,9 % y se aplica a las bolsas que están subsidiadas.
El precio de la bolsa de 25 kilos de harina 000 común vale $ 2290, mientras que en junio el precio fue de $ 2142. “Los precios reflejados son para presentaciones en envases de 25 kilogramos, para pasar a valor granel el valor por tonelada será la bolsa multiplicado por 39,25”, comentó la secretaría.
El precio de referencia del trigo es de $ 48.294,63 por tonelada. De esta materna, la secretaría manifestó que el fideicomiso procura garantizar un valor de referencia para el trigo en el mercado interno que permita conservar una estabilidad en la participación de la bolsa de harina como componente del costo de los productos que de esta se derivan.
Con este punto, el Gobierno quiere mantener un precio del pan estable, principalmente en Buenos Aires. Para llegar a esta meta, se mejoró el impacto de la herramienta financiera tanto en la estructura de costos como en el producto al consumidor, resulta necesario aumentar la oferta de la harina con compensación en el mercado y, asimismo, actualizar sus valores para que sean consecuentes con la evolución del resto de los componentes del costo de los productos derivados de la harina de trigo.
La resolución destacó que se registró un aumento para julio, del 43,8 % en el acumulado. “Estos guarismos se encuentran muy por debajo de los que refleja el Instituto Nacional de Estadísticas Y Censos (INDEC), con un acumulado de 71,2 %.
Por su parte, el pan francés en el gran Buenos Aires creció un 58,5 %. De esta manera, se limita la posibilidad de un salto importante en los precios.

Se basa en un informe de estimaciones para el comercio exterior de bienes 2024-2030

Según una proyección del Banco Central, el superávit de la balanza comercial de bienes se duplicará desde 2024 hasta 2030, alcanzando un excedente cercano a los US$ 41.800 millones.
La estimación surge de un conjunto de proyecciones en base a informes sectoriales realizadas por el Banco Central de la República Argentina sobre la dinámica del comercio exterior de los próximos años: «Esta proyección indica que el saldo comercial superavitario de bienes pasará de representar 3,9% del PIB en 2024 a alcanzar un nivel de 5,2% en 2030».
Según el BCRA, las exportaciones totales de la Argentina llegarán a casi US$ 144.000 millones en 2030, según estas mismas estimaciones, con crecimiento destacado de los combustibles, donde el petróleo crudo de origen no convencional tendrá un gran desempeño en los próximos años.
«La nueva infraestructura de transporte contribuirá a sustituir importaciones y a desplegar el potencial exportador», indican. De este modo, las exportaciones totales de combustibles pasarán de US$ 10.400 millones en 2024 a US$ 36.700 millones en 2030.
Otro de los rubros que aportará a este proceso de crecimiento es la minería. Con la concreción de los proyectos de explotación de litio, oro y plata, las exportaciones mineras totales pasarán de US$ 6.100 millones en 2024 a US$ 15.600 millones en 2030.
El sector agrícola, por su parte, superados los efectos de la sequía, volverá a su nivel habitual, que está en torno a los US$ 35.400 millones y que presenta posibilidades de crecimiento en los próximos años.
El BCRA agrega que el resto de las exportaciones de bienes, impulsadas por el Plan “Argentina Productiva 2023”, se incrementará de US$ 37.700 millones a US$ 54.500 millones entre 2024 y 2030. El sector automotriz y el petroquímico son los que más contribuirán a este crecimiento exportador.
En el mismo sentido, se espera que a partir de las obras de infraestructura en marcha y planificadas para el sector energético se sustituyan importaciones, principalmente de gas. Así, las compras externas de combustibles se irán reduciendo paulatinamente con el correr de los años. El resto de las importaciones de bienes será traccionado por el crecimiento del Producto que se expandirá a un ritmo del 4,6% promedio anual.
Las importaciones totales de bienes de la economía alcanzarán aproximadamente US$ 102.000 millones, en un sendero creciente en términos del PIB hasta representar 12,6%, frente a 10,4% de la prepandemia.