Analistas advierten que los factores geopolíticos pesan más que la oferta y la demanda tradicional en la formación de precios, con Asia como protagonista del nuevo ciclo.
Una vida entera ligada al campo, los mercados de granos y la docencia resume el recorrido de Enrique Erize, uno de los consultores más escuchados de la agroindustria argentina. Productores, exportadores, acopios, aceiteras, molinos y empresas de insumos siguen de cerca sus diagnósticos, en un momento donde -según él mismo insiste- ya no alcanza con mirar la oferta y la demanda: hoy manda la geopolítica.
Con una trayectoria extensa en el sector institucional y académico, Erize es fundador y presidente de Nóvitas, consultora que desde hace treinta años se consolidó, casi exclusivamente por el boca a boca, como una de las marcas más influyentes del mercado. Antes de dedicarse de lleno al asesoramiento, recorrió una carrera que incluyó la Cámara Arbitral de la Bolsa de Cereales, la Federación de Acopiadores, el Centro de Acopiadores y un paso significativo por el Banco Nación, experiencia que él describe como «intensa, formativa y políticamente desafiante».
Nacido en Buenos Aires en 1949 y criado en Espartillar, en el sudoeste bonaerense, su vínculo con el campo fue primero familiar y luego profesional. El punto de inflexión ocurrió cuando su tío, José María Lartirigoyen, ex presidente de la Sociedad Rural Argentina, lo llevó al acopio y lo sumergió en un mundo que no abandonaría nunca más. «Ahí empezó la historia -recuerda-. Gracias a él, o por culpa de él, estoy vinculado tan fuertemente al sector desde hace 50 años».
Ya con experiencia institucional acumulada, a sus 36 años tomó la presidencia de la Federación de Acopiadores y, a partir de allí, recorrió puestos clave hasta finalmente dedicarse por completo a un rol que aún hoy ejerce «full time«: el de asesor profesional. Sus recomendaciones son buscadas tanto por quienes producen como por quienes compran, lo que -según él- obliga a analizar los mercados desde una doble mirada.
Pero si hay un tema que hoy domina sus análisis es la geopolítica, a la que define como el verdadero motor de los precios. «Hoy los mercados son geopolítica. El factor número uno se llama Donald Trump, porque es el presidente del país más importante del mundo y sus decisiones generan conflictos o intentos de resolverlos. Eso mueve al resto del tablero», afirma. Para Erize, los mercados futuros -sean de soja, maíz, trigo o cualquier commodity- están condicionados por el movimiento de los fondos especulativos, cuyos flujos responden directamente al clima político global.
En esa lectura de largo plazo, también aparece el rol de Asia. «La India será lo que fue China en las últimas dos décadas«, anticipa. El consultor describe un país gigante, aún autosuficiente en muchos aspectos, pero que a medida que aumente su ingreso per cápita expandirá de forma sostenida su demanda de proteínas. «Eso significa maíz, soja, trigo, sorgo y cebada. La India va en ese camino, y lo hará durante los próximos 20 años», asegura.
A los 76 años, Erize combina su trabajo diario en Nóvitas con su labor docente en la UBA, actividad que lo apasiona desde hace más de un cuarto de siglo. Viajes, conferencias, análisis y contacto directo con productores definen un ritmo que él aún no piensa aflojar: «Mientras la salud me dé, un par de años más estaré al pie del cañón. Después bajaré uno o dos cambios«.
En un mundo donde la política internacional condiciona cada vez más al mercado agrícola, su voz se mantiene como una referencia clave para entender hacia dónde va el agro argentino y global.

