México pone límites a la carne importada y redefine su política de abasto para 2026

El Gobierno estableció cupos máximos para la importación sin arancel de carne de cerdo y res desde países sin acuerdo comercial.

El Gobierno de México avanzó en un reordenamiento del esquema de importaciones de proteínas animales al confirmar que durante 2026 se aplicarán cupos máximos a la entrada de carne de cerdo y carne de res sin arancel, en el marco del Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC).

Según el Decreto publicado el 5 de enero en el Diario Oficial de la Federación, el país habilitará un límite de 51.000 toneladas para carne de cerdo y 70.000 toneladas para carne de res, provenientes de países con los que México no mantiene acuerdos comerciales. La vigencia será por todo el año próximo y responde, de acuerdo con la Secretaría de Economía, a un análisis de la estructura del mercado.

«El objetivo es complementar el consumo nacional sin afectar las capacidades productivas internas«, señala el texto oficial, marcando un giro hacia una política de mayor previsibilidad para el sector.

Presión importadora y señal al mercado

La decisión llega tras meses de alertas de los productores nacionales, especialmente del sector porcino, que advirtieron sobre el impacto del ingreso creciente de carne desde Brasil, uno de los principales exportadores globales y con costos de producción significativamente más bajos. Según el sector, ese flujo estaba distorsionando precios y erosionando la competitividad local.

En ese contexto, la Organización de Porcicultores Mexicanos (Opormex) respaldó la fijación de cupos y destacó que la medida es el resultado de un proceso de diálogo con el Estado para definir una postura clara sobre el abastecimiento de alimentos estratégicos.

«El mantenimiento de los cupos dentro del PACIC envía una señal de estabilidad, al establecer límites, reglas y condiciones que evitan decisiones discrecionales y afectaciones estructurales a la producción nacional», afirmó la entidad.

Semanas atrás, el presidente ejecutivo de Opormex, Iván Espinosa, había advertido que, de no tomarse medidas, las importaciones porcinas bajo el PACIC podrían alcanzar las 131.000 toneladas en 2026, un volumen que habría generado impactos severos sobre la cadena productiva local.

Respaldo ganadero y mirada estratégica

La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) también celebró la decisión y la calificó como una «medida trascendental», al considerar que protegerá a más de 750.000 pequeños y medianos productores del país.

Desde el sector porcino insistieron en que el abasto para el consumo interno está garantizado, y recordaron que el objetivo de largo plazo es que, hacia 2030, la porcicultura mexicana pueda cubrir al menos el 70 % de la demanda interna, avanzando hacia la suficiencia alimentaria.

 

Con este esquema, México busca equilibrar la contención de precios al consumidor con la defensa de su base productiva, en un escenario regional donde el comercio de proteínas animales gana peso económico y sensibilidad política.

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