El mercado de futuros de granos marcó un récord histórico en Argentina, impulsado por soja, maíz y trigo y una mayor búsqueda de cobertura.
El mercado argentino de futuros y opciones de granos cerró 2025 con un desempeño histórico. De acuerdo con datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el volumen negociado alcanzó las 90 millones de toneladas, lo que representa un crecimiento del 35 % frente a 2024 y el nivel más alto desde que existen registros.
La operatoria se concentró en el mercado A3, nacido de la fusión entre Matba-Rofex y MAE, que logró consolidarse como la principal plaza de referencia para los derivados agrícolas. El salto en volumen no fue casual: respondió a una combinación de buen desempeño productivo, mejores expectativas de campaña, un entorno macroeconómico más estable y una mayor adopción de herramientas de cobertura por parte de los distintos eslabones de la cadena.

Los números muestran con claridad que el negocio estuvo explicado casi en su totalidad por tres cultivos clave. La soja lideró ampliamente con 51,3 millones de toneladas, seguida por el maíz con 27,9 millones y el trigo con 10,4 millones. En particular, la oleaginosa explicó el 57 % del total operado y registró un salto notable: pasó de promediar menos de 27 millones de toneladas anuales en la última década a superar las 51 millones, un crecimiento del 62 %, equivalente incluso al 104 % de la producción estimada para la campaña.
Desde la BCR destacaron que el volumen de operaciones se cuadruplicó respecto de hace diez años, una señal de mayor sofisticación comercial del agro argentino. En ese marco, el mercado de futuros y opciones se afianzó como un instrumento central para gestionar el riesgo precio, en un país donde la volatilidad sigue siendo un factor estructural.

Los contratos permiten negociar precios de referencia sobre un producto físico y funcionan como una herramienta de resguardo para productores, acopiadores, industriales y exportadores. Según el informe, en más de la mitad de las últimas nueve campañas el precio al momento de la cosecha fue inferior al vigente durante la siembra, lo que refuerza la importancia de anticiparse y fijar valores para proteger márgenes.
El dato final no es menor: el 64 % de la cosecha 2025 se comercializó a través del mercado de futuros, una proporción que marca un cambio de comportamiento en el sector. En un contexto atravesado por la discusión sobre retenciones, la brecha cambiaria y la necesidad de previsibilidad, el récord de operaciones muestra a un agro que apuesta cada vez más a la gestión financiera como parte central del negocio.

