El agro latinoamericano se apoya en el crecimiento regional proyectado. ¿Qué países lideran y cómo afecta esto al comercio agrícola?
Las nuevas proyecciones del Banco Mundial revelan que América Latina y el Caribe crecerán 2,3% en 2026 y 2,6% en 2027, consolidando una recuperación económica gradual. En un contexto internacional aún incierto, marcado por la variabilidad climática, la volatilidad de los precios de materias primas y los cambios posibles en el T-MEC, el desempeño económico de la región cobra un rol clave para sectores estratégicos como el agroexportador. Las proyecciones de crecimiento, si bien moderadas, brindan una base más sólida para dinamizar las cadenas de valor agroalimentarias, promover la inversión en tecnificación y mejorar la resiliencia frente a shocks externos.
Según el organismo multilateral, las economías que muestran mayor dinamismo para 2026 son Guyana, Panamá, República Dominicana, Paraguay y Guatemala. Todas ellas tienen en común su creciente especialización en commodities agrícolas, productos agroindustriales y exportaciones con valor agregado, lo que las posiciona favorablemente frente a las tendencias de consumo global, que demandan mayor trazabilidad, certificaciones sostenibles y cumplimiento de normas fitosanitarias.
A continuación, se presenta la tabla con las proyecciones oficiales de crecimiento económico para América Latina y el Caribe, con foco en 2026 y 2027:
| País/Región | 2023 | 2024 | 2025e | 2026 | 2027 |
|---|---|---|---|---|---|
| Latinoamérica y Caribe | 2.4 | 2.4 | 2.2 | 2.3 | 2.6 |
| Argentina | -1.9 | -1.3 | 4.6 | 4.0 | 4.0 |
| Bahamas | 3.0 | 3.4 | 2.3 | 2.1 | 1.8 |
| Barbados | 4.1 | 4.0 | 2.7 | 2.0 | 2.0 |
| Belice | 0.5 | 3.5 | 1.5 | 2.4 | 2.2 |
| Bolivia | 3.1 | 0.7 | -0.5 | -1.1 | -1.5 |
| Brasil | 3.2 | 3.4 | 2.3 | 2.0 | 2.3 |
| Chile | 0.5 | 2.6 | 2.6 | 2.2 | 2.1 |
| Colombia | 0.7 | 1.6 | 2.6 | 2.6 | 2.8 |
| Costa Rica | 4.9 | 4.2 | 4.1 | 3.6 | 3.7 |
| Dominica | 3.7 | 2.1 | 3.1 | 3.0 | 2.9 |
| República Dominicana | 2.2 | 5.0 | 2.5 | 4.5 | 4.5 |
| Ecuador | 2.0 | -2.0 | 3.2 | 2.0 | 2.4 |
| El Salvador | 3.5 | 2.6 | 3.5 | 3.0 | 3.0 |
| Granada | 4.5 | 3.7 | 4.4 | 3.3 | 3.0 |
| Guatemala | 3.5 | 3.7 | 4.0 | 3.7 | 3.7 |
| Guyana | 33.8 | 43.6 | 14.6 | 19.6 | 21.9 |
| Haití | -1.9 | -4.2 | -2.0 | 2.0 | 2.5 |
| Honduras | 3.6 | 3.6 | 3.8 | 3.5 | 3.7 |
| Jamaica | 2.7 | -0.5 | -1.3 | -2.3 | 3.7 |
| México | 3.4 | 1.4 | 0.2 | 1.3 | 1.8 |
| Nicaragua | 4.4 | 3.6 | 3.1 | 3.0 | 3.0 |
| Panamá | 7.4 | 2.9 | 3.9 | 4.1 | 4.1 |
| Paraguay | 5.3 | 4.7 | 5.5 | 3.9 | 3.9 |
| Perú | -0.4 | 3.3 | 3.0 | 2.5 | 2.5 |
| Santa Lucía | 2.2 | 3.9 | 1.8 | 2.0 | 2.1 |
| San Vicente y Granadinas | 5.3 | 4.1 | 4.0 | 2.9 | 2.7 |
| Suriname | 2.4 | 1.7 | 1.4 | 3.5 | 3.7 |
| Trinidad y Tobago | 1.5 | 2.5 | 1.4 | 0.3 | 2.5 |
| Uruguay | 0.7 | 3.1 | 2.3 | 2.2 | 2.2 |
Este contexto macroeconómico, aunque no exento de incertidumbres, abre oportunidades claras para el sector agropecuario, especialmente en países que ya muestran una ventaja comparativa en producción agroindustrial. La diversificación de mercados, el fortalecimiento de la infraestructura vial y portuaria, y el acceso a financiamiento internacional, serán factores diferenciales en los próximos dos años. Además, iniciativas regionales vinculadas al MERCOSUR, la Alianza del Pacífico y vínculos con la FAO, el BID y el IICA, están orientadas a consolidar una mayor integración regional agroalimentaria.
El desafío no será menor. Se requiere inversión en tecnificación, adopción de tecnologías de agricultura digital, mejor gestión de la huella de carbono y adecuación a normas de sustentabilidad exigidas por los mercados de destino, como la Unión Europea, China y Estados Unidos. En un escenario donde el proteccionismo agrícola podría intensificarse, los países latinoamericanos deberán consolidar una balanza comercial agropecuaria positiva, priorizando calidad, trazabilidad y eficiencia logística.
En definitiva, el crecimiento proyectado para América Latina y el Caribe hacia 2026 será una palanca para reposicionar al agro como motor estratégico de desarrollo. La clave estará en transformar el crecimiento en competitividad agroexportadora, con políticas públicas coherentes, cooperación regional efectiva y una visión sostenible del comercio agrícola global.

