Brasil apuesta a nuevos destinos para su carne vacuna tras las trabas de China

Las restricciones aplicadas por China a la carne bovina brasileña aceleran la estrategia de diversificación de mercados, con foco en Asia, EE.UU. y países emergentes.

Brasil comenzó a reordenar su estrategia exportadora de carne bovina luego de que China aplicara restricciones a las importaciones del producto brasileño, en el marco de medidas orientadas a proteger su propia industria ganadera. Si bien el gigante asiático continúa siendo el principal destino, desde el sector exportador confían en que el impacto será acotado gracias a la apertura de nuevos mercados.

Así lo señaló Roberto Perosa, presidente de la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (ABIEC), quien estimó que el comercio bilateral con China podría mantenerse estable, aun con menores volúmenes enviados al país asiático. «Brasil hoy tiene capacidad para redirigir parte de esos envíos a otros destinos», explicó.

Las restricciones chinas se producen en un contexto de ajustes internos en su sector pecuario, lo que llevó a una mayor selectividad en las compras externas. Frente a este escenario, la industria brasileña aceleró su agenda de diversificación comercial, una estrategia que viene ganando peso en los últimos años.

Asia, Estados Unidos y nuevos mercados en la mira

Desde la ABIEC destacaron que los volúmenes no colocados en China pueden ser absorbidos por otros mercados, incluso por aquellos donde aún se negocian las condiciones sanitarias y comerciales para el ingreso de carne vacuna brasileña. Según Perosa, la ganadería del país ya cuenta con autorizaciones para exportar a Vietnam y mantiene avances positivos en las negociaciones con Japón y Corea del Sur, dos destinos estratégicos por su alto valor agregado.

En paralelo, Brasil continúa las conversaciones con Filipinas e Indonesia, donde se espera la habilitación de unas 18 plantas frigoríficas, tras completar procesos de inspección sanitaria. Estos mercados aparecen como claves para equilibrar el mapa exportador y reducir la dependencia de un solo comprador.

El mercado estadounidense también gana protagonismo. De acuerdo con estimaciones de la ABIEC, Estados Unidos podría importar alrededor de 400.000 toneladas de carne bovina brasileña en 2026, frente a las 270.000 toneladas de 2025, consolidándose como el segundo mayor destino del producto. Perosa señaló que los envíos del año pasado habrían sido aún mayores sin los aranceles aplicados durante la gestión del presidente Donald Trump.

En ese marco, la entidad anunció que planea abrir una oficina en Washington, D.C., con el objetivo de fortalecer el vínculo institucional y comercial con Estados Unidos y acompañar el crecimiento del intercambio.

 

Para América Latina, el movimiento de Brasil es seguido de cerca. La diversificación de mercados no solo redefine el comercio de carne bovina a nivel global, sino que también impacta en la competencia regional, en un contexto donde la demanda internacional, las exigencias sanitarias y las tensiones comerciales siguen marcando el pulso del negocio cárnico.

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