El país asiático recertificó ocho frigoríficos de Rio Grande do Sul para exportar carne de pollo, luego de suspender los envíos por un caso sanitario detectado en 2024.
China dio un paso clave para la normalización del comercio avícola con Brasil al recertificar ocho plantas procesadoras de carne de pollo en el estado de Rio Grande do Sul, habilitándolas nuevamente para exportar al mercado asiático. La decisión marca el levantamiento efectivo del embargo que regía desde julio de 2024, tras la detección de un caso de enfermedad de Newcastle en una granja comercial.
La reapertura se concretó luego de que la Administración General de Aduanas de China (GACC) levantara la suspensión a las importaciones de pollo originario de ese estado brasileño, uno de los principales polos avícolas del país y proveedor estratégico para China.
El bloqueo había sido aplicado de manera preventiva tras confirmarse un foco sanitario en el municipio de Anta Gorda, en el sur de Brasil, lo que llevó a frenar las exportaciones desde Rio Grande do Sul mientras se evaluaban las medidas de control y erradicación adoptadas por las autoridades brasileñas.
Con la recertificación sanitaria, las plantas ahora podrán reanudar los envíos de productos avícolas, en un contexto de fuerte demanda china y de competencia creciente entre los grandes exportadores globales de proteína animal.
Sanidad, controles y señales al mercado
La decisión de China es leída en el sector como una señal de confianza en el sistema sanitario brasileño, especialmente en la capacidad de detección temprana, control y trazabilidad frente a enfermedades de notificación obligatoria. El levantamiento del embargo confirma que las medidas implementadas tras el brote cumplieron con los protocolos exigidos por el mercado chino.
Las plantas recertificadas incluyen unidades operadas por cooperativas y grandes grupos frigoríficos, entre ellas establecimientos de BRF, JBS, Cooperativa Aurora, Cooperativa Languiru y Agrosul Agroavícola, todas ubicadas en distintas localidades de Rio Grande do Sul. La información oficial sobre las habilitaciones se encuentra registrada en el sistema de importadores de alimentos de China, administrado por la GACC.
Para Brasil, la reapertura representa un alivio comercial relevante, ya que China es uno de los principales destinos de la carne de pollo brasileña. El restablecimiento de los envíos desde Rio Grande do Sul permite reordenar flujos logísticos, recuperar contratos y sostener el ritmo exportador en un contexto internacional marcado por altos estándares sanitarios y crecientes exigencias regulatorias.
El episodio vuelve a poner en primer plano el rol de la sanidad animal como condición clave para el acceso a mercados, especialmente en el comercio con Asia. En ese marco, la rápida normalización refuerza la posición de Brasil como proveedor confiable de proteína avícola, aunque también deja en evidencia la sensibilidad del comercio internacional ante cualquier evento sanitario.

