Avicultura del norte logra un hito genético clave y fortalece la autosuficiencia productiva regional

Un avance histórico en Formosa permite producir reproductores propios de ponedoras adaptadas al clima del norte, con impacto directo en costos, eficiencia y desarrollo regional.

El 26 de enero de 2026, un equipo técnico del centro avícola de El Colorado, en Formosa, logró por primera vez el nacimiento de más de 1.500 reproductores propios de la tradicional ponedora Negra INTA, un avance que mejora la eficiencia productivareduce costos y garantiza genética adaptada a las duras condiciones climáticas del norte argentino.

El desarrollo marca un antes y un después para la avicultura regional, ya que permite alcanzar autosuficiencia genética, disminuir la dependencia de otros centros del país y consolidar un esquema productivo pensado para el NEA y el NOA, donde el calor y la humedad son un desafío permanente.

«Después de 30 años, pudimos generar nuestros propios reproductores adaptados a la región, asegurando la producción de ponedoras para 2026″, explicó Alejandro Bettella, responsable del Centro de Multiplicación de Aves. Según detalló, el proceso demandó más de 60 días de trabajo intensivo enfocado en la recuperación y manejo de líneas puras.

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Eficiencia productiva y ahorro de costos

Producir reproductores propios no solo representa un salto tecnológico, sino también un ahorro económico significativo para el sistema productivo. Cada gallina reproductora tiene un alto valor genético y económico, lo que obliga a trabajar bajo estrictos controles ambientales.

Para ello, el centro cuenta con un galpón exclusivo climatizado, diseñado para mantener temperaturas inferiores a los 25 °C, incluso durante los meses más extremos del verano norteño. Esta infraestructura resulta clave para asegurar bienestar animaleficiencia reproductiva y calidad genética.

Un resguardo estratégico para la genética nacional

Un resguardo estratégico para la genética nacional

Más allá del impacto productivo inmediato, el logro tiene una dimensión estratégica. La consolidación de este núcleo genético permite preservar las líneas puras de Plymouth Rock Barrada y Rhode Island Red, base genética de la Negra INTA, frente a posibles contingencias que afecten a otros centros del país.

Actualmente, este centro es el único activo en gran parte del nordeste y noroeste argentino, abasteciendo a productores de Formosa, Chaco, Corrientes, Misiones, Jujuy, Salta y el norte de Santa Fe, con genética local, confiable y adaptada.

Reconocida por su rusticidadalta productividad y excelente adaptación a sistemas extensivos, la ponedora Negra INTA es un símbolo del desarrollo tecnológico aplicado al interior del país. Este nuevo paso consolida un modelo de innovación que impacta de manera directa en las economías regionales y en la soberanía productiva.

«Nuestra misión es que los productores del norte tengan acceso a genética de calidad, sin depender de centros lejanos ni de insumos costosos», concluyó Bettella. Un objetivo que, con este avance, empieza a transformarse en una realidad concreta.

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