Con una resolución firmada por Luis Caputo, se unifican normas históricas y se impone un control digital integral en frigoríficos de todo el país.
El 27 de enero de 2026 , el Gobierno nacional , a través del Ministerio de Economía y con la firma del ministro Luis Caputo , creó el nuevo Sistema Integral de Faena (SIF) . La medida actualiza normas que databan de 1973 , elimina los libros físicos y avanza hacia un control 100% digital de la faena bovina , con trazabilidad individual obligatoria , un cambio clave para la transparencia, la sanidad y la competitividad de la carne argentina .
La Resolución 40/2026 , publicada en el Boletín Oficial, actualiza, simplifica y unifica el entramado normativo que regula la faena de ganado. El nuevo SIF es continuador del sistema creado en 2015 , pero incorpora mayor digitalización y control en tiempo real sobre los establecimientos faenadores.

Desde ahora, toda la información -ingreso de hacienda, autorizaciones, resultados de faena y existencias de carne en cámaras- deberá cargarse de forma digital en una plataforma provista por la Secretaría de Agricultura, bajo la órbita del Ministerio de Economía .
Uno de los cambios más relevantes es la eliminación de los libros foliados y rubricados , vigentes durante décadas. En su lugar, el SIF centraliza los datos y los hace accesibles mediante clave fiscal , lo que apunta a reducir la burocracia y mejorar la fiscalización .
El proceso arranca cuando el camión llega a planta: el operador debe cerrar electrónicamente el Documento de Tránsito Electrónico (DT-e) y asignar de manera digital el número de corral , evitando la mezcla de tropas.
Para bovinos, bubalinos y cérvidos con identificación electrónica , los frigoríficos deberán leer el chip de cada animal en la línea de faena . El objetivo es vincular la identificación del animal vivo con la media res , asegurando continuidad de la trazabilidad durante todo el proceso industrial.

Además, no podrá realizarse ninguna faena sin una «Autorización de Faena» emitida por el SIF, impresa y firmada por el Servicio de Inspección Veterinaria , que deberá conservarse archivada por un año.
Toda la información cargada en el sistema tiene carácter de declaración jurada . El incumplimiento puede derivar en suspensiones preventivas y en el bloqueo de la emisión de DT-e , una señal clara de que el control será más estricto.
En un contexto de mayor exigencia sanitaria y comercial , el nuevo SIF busca más transparencia, trazabilidad y eficiencia , condiciones clave para sostener mercados externos y mejorar la competitividad de la carne argentina frente a vecinos como Brasil y Uruguay, que ya avanzan fuerte en digitalización y control.





