Clima en alerta: lluvias esquivas y ola de calor complican al agro.

Mientras el NOA recibe tormentas y la Patagonia arde bajo alerta roja, la zona núcleo sigue sin lluvias clave y crece la preocupación por soja y maíz.

A fines de enero de 2026, informes de INTA, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y el Servicio Meteorológico Nacional confirmaron un escenario climático muy dispar en el país: tormentas intensas en el NOA y Cuyo, calor extremo en la Patagonia y lluvias deficitarias en la región pampeanaImporta porque la zona núcleo, clave para la soja y el maíz, entra en su período crítico con reservas de humedad ajustadas, poniendo en riesgo rindes y decisiones comerciales.

Los climatólogos coinciden en que no se espera un patrón de lluvias generalizadas. Predominan eventos convectivos aislados, muy localizados: llueve mucho en pocos kilómetros y casi nada alrededor. El sudoeste y sur pampeano muestran niveles muy bajos de agua útil, mientras que el centro del país transita condiciones intermedias con alta variabilidad espacial.

Agua en el suelo INTA
Agua en el suelo INTA

Desde el INTA advirtieron que el maíz temprano empieza a sentir estrés hídrico y que la soja de primera, que inicia su período crítico, podría ver afectado su potencial si no aparecen lluvias significativas. En la soja de segunda, el estado general es bueno, pero ya hay lotes regulares en La Pampa, norte de Santa Fe y sudeste bonaerense.

Especialistas remarcan que en el sur de Santa Fe y la zona núcleo no se proyectan acumulados relevantes en el corto plazo. Aun con alguna precipitación aislada, no alcanzaría para recomponer perfiles. Los eventos más importantes tienden a desplazarse hacia La Pampa, sur de Córdoba y sudoeste bonaerense, donde incluso podrían darse excesos hídricos, profundizando el contraste regional.

Lluvias
Lluvias

En paralelo, el norte patagónico atraviesa una ola de calor extrema. El SMN mantiene alerta roja para el este de Neuquén, oeste de La Pampa y norte de Río Negro, con máximas entre 37 y 42 °C. El combo de altas temperaturas, vientos y falta de lluvias agrava la situación en Chubut, donde los incendios forestales llevan semanas activos y cualquier tormenta seca suma peligro.

El otro extremo del mapa muestra tormentas frecuentes y localmente severas en el NOA y Cuyo, con granizo, ráfagas y acumulados de 20 a 50 mm (superables en forma puntual). Si bien alivian reservas, los excesos generan desbordes y pérdidas en zonas productivas y complican la logística.

Mapa de lluvias
Mapa de lluvias

Con retenciones, brecha cambiaria y costos en alza, el clima vuelve a ser el factor que define rindes y márgenes. La falta de lluvias en la zona núcleo obliga a recalcular estrategias, desde refertilizaciones hasta coberturas comerciales. El margen de error se achica y febrero aparece como un mes bisagra.

El mapa climático argentino entra en fase crítica: abundancia donde no siempre se necesita y escasez donde más duele. Para el agro, el tiempo no solo define rindes, también decisiones económicas. Sin un cambio en el patrón de lluvias, la campaña quedará marcada por la heterogeneidad y por un interrogante central: ¿alcanza con aguantar o hay que ajustar a tiempo?

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