El clima favorable y la recuperación productiva de los olivares impulsan una campaña histórica, aunque la producción local aún cubre solo una fracción del consumo interno.
Después de dos campañas marcadas por excesos de lluvias y pérdidas productivas, el sector olivícola brasileño vuelve a mostrar señales claras de recuperación. Gracias a condiciones climáticas más estables, una primavera favorable para la floración y la madurez creciente de los olivares, la producción de aceite de oliva en Brasil podría alcanzar niveles récord en 2026, según estimaciones del propio sector.




























