Hoy, la situación coyuntural ofrece, afortunadamente, un inmenso abanico de oportunidades para nuestro mercado de carnes.
Y ojalá que lo mejor esté por venir.

Escuchamos hablar a un montón de especialistas y asesores sobre cambios que se vendrán en el biotipo o en la forma de trabajar en las empresas ganaderas.

Nosotros aportamos una solución distinta, que no se basa en comprar animales afuera o en hacer las cosas a las apuradas, sino en el mejoramiento genético y la consistencia en el rumbo elegido.

Desde nuestros inicios, a fines de los años 60, buscamos hacienda moderada, con Facilidad de Parto y Fertilidad. A eso fuimos agregando otros caracteres pero siempre con un RUMBO CLARO.


Desde mediados de la década de los ‘90 evaluamos por ecografía la calidad de carcasa de todos los reproductores que vendemos y de las hembras que guardamos a reposición. En aquel entonces no había ecografistas en nuestro país; venían desde Australia.

Hemos incorporado toros como Rennylea C511 (2010) o Rennylea E11 (2012) de Australia, que fueron líderes en calidad de carcasa y marbling, y todo ese valor se integró a nuestra genética. Lo hicimos confiados en que algún día todo ese trabajo APORTARÍA VALOR ECONÓMICO A NUESTROS CLIENTES, y que por fin íbamos a tener mercados abiertos y demanda.

Es un trabajo que comenzó hace muchos años. No se hace de un día para el otro, buscando soluciones fáciles o modas pasajeras.
Toros actuales como CSP Rabón, CSP Iberá o LLP Augusto triplican en datos de carcasa a los toros de hace 20 o 30 años atrás. Y además, son líderes en Facilidad de Parto, Fertilidad y Desarrollo. Esta evolución de datos es objetiva y tiene correlato en la información, en las mediciones y en los resultados de nuestros clientes que tanto nos acompañan.

Usted puede sumarse a todo este trabajo, hecho con paciencia y con la esperanza de que se aproxima una NUEVA GANADERÍA.