La faena de animales Wagyu creció 30% en 2025, pero el sector busca ordenar genética y manejo para escalar en el segmento de alto valor.
La raza Wagyu consolida su expansión en Brasil y empieza a jugar con mayor peso dentro del negocio de la carne premium, un segmento que combina alto valor agregado, diferenciación genética y demanda creciente en nichos gastronómicos.
De acuerdo con cifras del Programa de Carne Wagyu Certificada, en 2025 la faena de animales puros y cruzados aumentó 30% interanual, al pasar de 1.749 a 2.272 cabezas. El dato confirma una tendencia alcista que viene ganando protagonismo dentro de la ganadería especializada brasileña.
El avance productivo refleja un mayor interés de criadores e inversores por una raza asociada al alto marmoleo y calidad superior de carne, atributos que permiten capturar precios significativamente más elevados que los del ganado convencional.
Sin embargo, el crecimiento enfrenta desafíos estructurales. Según Daniel Steinbruch, presidente de la Asociación Brasileña de Criadores de Wagyu, el sector arrastra un histórico problema de estandarización. La falta de criterios uniformes en genética, manejo y sistemas de terminación limita la posibilidad de escalar con consistencia en volumen y calidad.
El cuello de botella no está en la demanda, sino en la organización de la oferta. Para consolidar la expansión, el foco está puesto en ordenar líneas genéticas, mejorar protocolos de alimentación y avanzar en certificaciones que garanticen homogeneidad del producto final.
Brasil cuenta con ventajas competitivas para el desarrollo del Wagyu, como disponibilidad de tierras, experiencia en cruzamientos y un sistema frigorífico adaptado a nichos de exportación. La combinación con razas británicas y cebuinas permite generar animales adaptados al clima tropical, manteniendo características de marmoleo.
El crecimiento de la raza también acompaña la sofisticación del consumidor urbano y la expansión de restaurantes especializados. Además, el interés de mercados externos por carne diferenciada abre oportunidades adicionales en Asia y Medio Oriente, donde el valor por kilo puede multiplicar el de la carne commodity.
El desafío hacia adelante será transformar el actual aumento de faena en una cadena organizada, con metas claras de comercialización y estándares productivos definidos. La profesionalización del segmento premium podría convertir al Wagyu en uno de los rubros de mayor rentabilidad dentro de la ganadería brasileña.

