El asalto a un camión con 25 medias reses reactivó la preocupación del sector. Desde la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores advierten que, con los valores actuales del ganado, volvieron los ataques que ya habían generado millonarias pérdidas a fines de 2024

La inseguridad volvió a golpear a la cadena cárnica en el conurbano bonaerense. En las últimas horas, laCámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA) denunció el robo de 25 medias reses de un camión que se trasladaba desdeLuján hacia Remedios de Escalada, un episodio que reactivó la preocupación del sector y volvió a poner sobre la mesa el impacto de la suba de la hacienda.
Robos por la suba de la carne
El asalto ocurrió alrededor de las 7.45 de la mañana. Según relataron desde la entidad, los delincuentes interceptaron el transporte, obligaron al chofer a descender y se llevaron toda la mercadería. Tanto el conductor como el empleador fueron apartados del lugar en otro vehículo durante algunos minutos, mientras se concretaba el robo.

Horas más tarde, el camión apareció atravesado en una calle cercana, completamente vacío. En la escena quedaron los ganchos utilizados para colgar las medias reses, lo que llevó a los matarifes a suponer que la carne fue descargada de forma manual y trasladada a algún galpón de la zona. En declaraciones, el vicepresidente de CAMyA, Sergio Pedace, explicó que ese detalle resulta llamativo y abre distintas hipótesis sobre cómo se realizó el trasbordo.

Desde el sector remarcan que este nuevo hecho no es aislado. A fines de 2024 ya habían sufrido una seguidilla de robos a camiones con carne en distintos puntos del Gran Buenos Aires, una ola delictiva que terminó con la pérdida de unas 500 medias reses y un daño económico estimado en $225 millones. Tras aquella exposición mediática, los ataques se habían frenado, pero ahora parecen volver a escena.
“La carga salió de Luján y estaba por descargarse en Lanús. Los abordaron y se llevaron toda la mercadería; el camión apareció después, vacío”, relató Pedace en diálogo con medios de comunicación. Según precisó, el perjuicio del último robo ronda los $25 millones.
Para los matarifes, el regreso de estos episodios está directamente vinculado con el repunte de los valores del ganado. “Los robos se habían calmado, pero con los precios actuales de la hacienda empezaron otra vez. Tenemos que estar en alerta, porque a fines del año pasado ya nos robaron muchos camiones y el daño fue grande”, advirtió el directivo.
El antecedente inmediato incluye ataques registrados en partidos como Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Esteban Echeverría, Ezeiza, Florencio Varela, Lomas de Zamora y Quilmes, un mapa que preocupa al sector por la logística que requieren este tipo de delitos.
El contexto de mercado refuerza esa inquietud. En las últimas ruedas del Mercado Agroganadero de Cañuelas, la hacienda volvió a superar los $5.000, y en un remate reciente se alcanzaron valores máximos de $5.550 para vaquillonas y $5.400 para novillitos. Para CAMyA, este escenario vuelve a convertir a los camiones de carne en un objetivo atractivo para el delito organizado y suma presión sobre una cadena que ya viene ajustada, con un impacto que termina llegando también al consumidor.
