Alerta en la soja: el 40% de la soja de segunda entra en etapa crítica con falta de agua.

Lluvias recientes mejoraron algunos lotes, pero gran parte de la soja de segunda sigue con déficit hídrico. Se mantiene la proyección de 48,5 Mt.

Las últimas lluvias registradas en distintas regiones productivas de Argentina durante los primeros días de marzo de 2026 trajeron cierto alivio para los cultivos de soja. Sin embargo, el 40 % de la soja de segunda atraviesa su período crítico con limitantes hídricas, un factor clave para definir los rindes de la campaña. El dato es relevante porque ocurre en pleno momento de definición del rendimiento y podría impactar en la oferta final del principal cultivo del país, aunque la proyección de producción nacional se mantiene en 48,5 millones de toneladas.

Las precipitaciones de los últimos días mejoraron la condición hídrica de los lotes en varias regiones agrícolas, particularmente en el norte del país, el centro de Santa Fe, el sur de Córdoba y el oeste de Buenos Aires. En estas zonas, el aporte de agua permitió recomponer parcialmente las reservas del suelo y mejorar el estado general del cultivo.

Alerta en la soja: el 40% de la soja de segunda entra en etapa crítica con falta de agua.

Aun así, el panorama productivo sigue siendo heterogéneo a nivel regional. Según los relevamientos recientes, la proporción de superficie con condición hídrica óptima o adecuada cayó dos puntos porcentuales, ya que todavía persisten áreas con déficit de humedad.

Las zonas más comprometidas se ubican en Chaco, el norte de Santa Fe y amplias áreas del centro y sur de Buenos Aires, donde los cultivos aún dependen de nuevas precipitaciones para consolidar la recuperación.

A pesar de las dificultades climáticas en algunas regiones, el estado general de la soja mostró una leve mejora tras las lluvias recientes.

Actualmente, el 74 % del área implantada presenta una condición de cultivo entre normal y excelente, un indicador positivo en comparación con semanas anteriores.

Este repunte refleja el impacto que tuvieron las precipitaciones recientes sobre los lotes que venían atravesando estrés hídrico, especialmente en regiones clave del área agrícola.

La soja de primera entra en una etapa clave

La soja de primera entra en una etapa clave

Desde el punto de vista fenológico, el 27 % de la soja de primera ya inició el llenado de grano, una etapa decisiva para la determinación del rendimiento final.

Durante este período, la disponibilidad de agua resulta determinante, ya que cualquier estrés hídrico puede afectar directamente el peso del grano y, por lo tanto, el rendimiento final del cultivo.

Por ese motivo, la continuidad de las lluvias en las próximas semanas será clave para sostener el potencial productivo, especialmente en los lotes que actualmente se encuentran en buenas condiciones.

El escenario más ajustado se observa en la soja de segunda, donde el 40 % de los cuadros atraviesa el período crítico con limitaciones hídricas.

La situación es particularmente sensible en las regiones núcleo del país, donde las reservas de humedad en el suelo todavía resultan escasas para sostener el desarrollo del cultivo sin nuevos aportes de agua.

En estos lotes, las próximas lluvias serán determinantes para evitar pérdidas de rendimiento y asegurar la estabilidad de la producción nacional.

Superficie sembrada de soja por región

A nivel nacional, la superficie implantada con soja muestra una leve reducción respecto de la campaña anterior, aunque se mantiene en niveles elevados dentro del esquema productivo argentino.

 

Zona Superficie 2024/25 (ha) Superficie 2025/26 (ha)
NOA 1.180.200 1.151.740
NEA 1.659.800 1.704.210
Ctro N Cba 1.946.000 1.822.260
S Cba 1.809.000 1.715.520
Ctro N SFe 1.232.800 1.168.770
Núcleo Norte 2.384.400 2.277.210
Núcleo Sur 2.467.000 2.359.800
Ctro E ER 1.058.300 992.310
N LP – OBA 1.815.600 1.813.100
Ctro BA 782.000 769.200
SO BA – S LP 400.400 393.630
SE BA 909.000 922.520
SL 271.600 263.270
Cuenca Sal 173.900 168.440
Otras 78.000 78.000
TOTAL 18.400.000 17.500.000

 

A pesar de la variabilidad climática y las dificultades hídricas en algunas regiones productivas, las estimaciones actuales mantienen la proyección de producción nacional de soja en 48,5 millones de toneladas.

El resultado final de la campaña dependerá en gran medida de cómo evolucione el clima durante las próximas semanas, especialmente en los lotes de soja de segunda que atraviesan el período más sensible del ciclo.

Para el complejo agroexportador argentino, el desempeño de la soja sigue siendo clave, ya que se trata del principal generador de divisas del país y un factor central para la dinámica del comercio agrícola regional.

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