Inflación en marzo: carne y tarifas presionan y ya prevén un IPC cercano al 3%

El alza de la carne, el transporte y las tarifas energéticas empujó los precios en la primera semana del mes. Consultoras ya proyectan que la inflación ronde el 3%.

La inflación volvió a mostrar señales de aceleración en la primera semana de marzo en Argentina, impulsada por subas en la carne, el transporte público y las tarifas energéticas, según mediciones privadas. El dato surge de relevamientos de consultoras como Equilibra y LCG, que estiman que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes podría ubicarse cerca del 3%, un nivel que preocupa por su impacto en el poder adquisitivo y en el costo de los alimentos, clave para el mercado interno y para la cadena agroindustrial.

Uno de los factores centrales detrás del repunte inflacionario es el aumento sostenido de la carne vacuna, que volvió a empujar el precio de los alimentos, el rubro de mayor peso en el IPC. De acuerdo con Equilibra, la carne explicó 0,3 puntos porcentuales de la inflación núcleo, que avanzó 1,8% en la primera medición del mes. El fenómeno se suma a una inercia inflacionaria en alimentos que ya se ubica cerca de un máximo de 20 meses.

La carne vuelve a liderar la presión en alimentos

La carne vuelve a liderar la presión en alimentos

El dato no es menor para el sector agropecuario. La carne es un producto clave en la economía argentina: impacta tanto en el consumo interno como en el negocio exportador, donde la demanda internacional sigue firme.

En ese contexto, el país firmó recientemente un acuerdo con Estados Unidos para ampliar el cupo de exportación de carne vacuna libre de aranceles a 100.000 toneladas anuales, lo que podría generar hasta u$s800 millones adicionales en exportaciones. Sin embargo, economistas advierten que una mayor salida exportadora también puede sumar presión sobre los precios internos.

Tarifas y transporte impulsan los precios regulados

Tarifas y transporte impulsan los precios regulados

Otro motor del aumento inflacionario fueron los precios regulados, que avanzaron 2,5% en la primera semana de marzo.

El incremento se explicó principalmente por:

  • Ajustes en el transporte público

  • Subas en las tarifas de electricidad y energía

Estos aumentos forman parte del proceso de reordenamiento tarifario y reducción de subsidios, una política que el Gobierno considera clave para ordenar las cuentas públicas, pero que tiene impacto directo en el índice de precios.

A la dinámica local se sumó un factor externo: la escalada del conflicto en Medio Oriente, que impulsó el precio internacional del petróleo.

El barril superó los u$s90, cerca de 30% más que una semana atrás, lo que genera preocupación por su eventual traslado a combustibles y costos logísticos, con efecto indirecto sobre la inflación.

Para una economía como la argentina -donde el transporte y la logística inciden en los costos de los alimentos y del agro– cualquier suba del petróleo suele trasladarse rápidamente a precios.

Alimentos: leve desaceleración, pero con niveles altos

Alimentos: leve desaceleración, pero con niveles altos

El relevamiento semanal de la consultora LCG mostró que la inflación de alimentos se desaceleró respecto de febrero, aunque continúa en niveles elevados.

En la primera semana de marzo, los precios de alimentos subieron 1,6%, frente al 2,5% registrado en el mismo período del mes anterior.

Las mayores subas se observaron en:

  • Carnes (+1,8%), con fuerte incidencia en el índice

  • Bebidas e infusiones (+3,2%)

  • Comidas para llevar (+2,9%)

En contraste, la baja en verduras (-1,4%) ayudó a moderar parcialmente el índice.

Sin embargo, el promedio mensual de inflación en alimentos se mantiene cerca del 4%, uno de los niveles más altos desde mediados de 2024.

Febrero cerraría cerca del 3%

Febrero cerraría cerca del 3%

Mientras tanto, las consultoras estiman que la inflación de febrero se ubicará alrededor del 2,9%, un registro similar al de enero.

El mayor impulso provino de:

  • Vivienda, agua, electricidad y combustibles (+6,3%)

  • Alimentos y bebidas (+4,1%)

  • Transporte y comunicaciones, impulsados por el ajuste de colectivos.

Dentro de los alimentos, la carne volvió a destacarse con subas cercanas al 8% mensual, duplicando el promedio del índice.

El comportamiento de la inflación en alimentos es especialmente sensible en Argentina. No solo impacta en el poder de compra de los hogares, sino también en las decisiones productivas y comerciales del sector agropecuario.

Para productores y analistas del agro, la dinámica de los precios de la carne refleja la tensión entre el mercado interno y la demanda exportadora, en un contexto donde el país busca incrementar sus ventas externas sin desatender el consumo local.

 

Si las proyecciones se confirman, marzo marcaría un nuevo test para la estrategia económica oficial, en un escenario donde la estabilidad de precios sigue siendo la variable central para sostener la recuperación del consumo y la actividad.

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