El poder adquisitivo frente a la carne vacuna cae en 2026. Un informe revela cómo impactan precios, salarios y mercado ganadero.
El poder de compra del salario medido en carne vacuna cayó en 2026, según un informe de AZ-Group basado en el RIPTE, evidenciando una pérdida de hasta 50 kilos respecto a gestiones anteriores, en un contexto de precios altos y cambios en el mercado ganadero.
En un país históricamente ligado al ganado bovino y a la cadena de valor cárnica, el dato no es menor: impacta directamente en el consumo interno, la rentabilidad del productor y la dinámica de los agronegocios. La evolución del salario real frente al precio de la carne se vuelve un termómetro clave del equilibrio entre oferta, demanda y políticas sectoriales.
El relevamiento muestra que durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri, el salario permitía adquirir entre 163 y 171 kilos de carne vacuna al año, mientras que en la actualidad esa cifra cae a 112 kilos bajo la gestión de Javier Milei.

«La tapa de nalga, uno de los cortes más elegidos por su menor precio, refleja el ajuste del consumo ante la pérdida de poder adquisitivo.»
Este deterioro del poder adquisitivo coincide con un contexto de precios de la carne elevados, donde cortes como asado, nalga y bola de lomo rondan los $18.000/kg en términos constantes, muy por encima del promedio histórico.
Evolución del poder de compra (RIPTE vs carne)
| Año | RIPTE ($ constante) | Kg carne (constante) |
|---|---|---|
| 2011 | 2.098.925 | 140 |
| 2012 | 2.271.108 | 158 |
| 2013 | 2.329.811 | 182 |
| 2014 | 2.218.449 | 160 |
| 2015 | 2.297.146 | 169 |
| 2016 | 2.151.432 | 160 |
| 2017 | 2.184.483 | 180 |
| 2018 | 2.092.596 | 181 |
| 2019 | 1.938.225 | 164 |
| 2020 | 1.895.281 | 147 |
| 2021 | 1.829.169 | 119 |
| 2022 | 1.818.949 | 124 |
| 2023 | 1.753.693 | 129 |
| 2024 | 1.522.024 | 118 |
| 2025 | 1.706.554 | 118 |
| 2026 | 1.646.345 | 97 |
Fuente: Base a RIPTE (SIPA) y precios de carne vacuna en términos reales.
El comportamiento del mercado responde a múltiples variables. Por un lado, la caída del stock bovino -con una reducción de 2,6 millones de cabezas en los últimos años- impacta en la oferta. A esto se suma el efecto del cambio climático, especialmente la sequía, que condicionó la producción.
En paralelo, las decisiones de política agropecuaria han sido determinantes. Mientras que en gestiones anteriores hubo controles de exportaciones y precios, el actual escenario muestra una mayor desregulación, reducción de retenciones y apertura comercial, lo que favorece al productor pero tensiona el consumo interno.
En este contexto, el productor enfrenta un escenario dual. Por un lado, los precios del novillo y el ternero alcanzan niveles récord -con valores cercanos a US$4,50/kg– impulsando la rentabilidad ganadera. Por otro, la industria frigorífica atraviesa márgenes ajustados.
La adopción de tecnificación, mejoras en sanidad animal, y estrategias de feedlot y recría buscan maximizar kilos producidos y eficiencia, en línea con las buenas prácticas agrícolas (BPA) y la sustentabilidad del sistema.
El principal desafío es recomponer el equilibrio entre el mercado interno y las exportaciones. Argentina logró ingresos récord por exportaciones de carne -superando los US$3.700 millones-, con China como principal destino y nuevas oportunidades en Estados Unidos.
Sin embargo, la pérdida de poder adquisitivo limita el consumo local, generando un cuello de botella en la comercialización. A futuro, el crecimiento del sector dependerá de mejorar la infraestructura, el acceso al crédito agropecuario y la previsibilidad en las reglas de juego.

