Senasa intensificó operativos en varias regiones y decomisó productos ilegales y vencidos, en medio de crecientes exigencias sanitarias para la producción agrícola y las exportaciones.
El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) intensificó los operativos de fiscalización en distintos puntos de Perú luego de detectar la comercialización de plaguicidas prohibidos, productos vencidos y locales sin autorización, situaciones que pueden afectar la producción agrícola y la seguridad de los alimentos.
Las acciones de control se realizaron en regiones como La Libertad, Ucayali y Huancavelica, donde los inspectores identificaron irregularidades en la venta de insumos agrícolas y dispusieron el decomiso de productos que no cumplían con la normativa sanitaria.
En Trujillo, región La Libertad, se incautaron 22 plaguicidas prohibidos, incluidos formulados con ingredientes activos restringidos por su nivel de riesgo, además de 37 productos vencidos que estaban disponibles para su venta.
En la provincia de Padre de Abad, en Ucayali, se encontraron cajas con productos ingresados de contrabando desde Ecuador, junto con insumos fuera de fecha, mientras que en Acobamba, región Huancavelica, se detectaron establecimientos que comercializaban plaguicidas sin contar con autorización sanitaria.
Senasa indicó que estos controles forman parte de un programa permanente para evitar el uso de productos no registrados, ya que su aplicación puede generar residuos en los cultivos, problemas en la salud de los trabajadores y rechazos en la comercialización.
Durante 2025 el organismo realizó más de 3.500 inspecciones en todo el país y decomisó más de dos toneladas de plaguicidas prohibidos, en operativos dirigidos a controlar la venta ilegal y verificar el cumplimiento de las normas vigentes.
Las autoridades recordaron que el uso indebido de agroquímicos puede provocar consecuencias graves. Uno de los casos más recientes derivó en una multa equivalente a 60 unidades impositivas tributarias a una empresa vinculada a un episodio de intoxicación masiva que afectó a más de 300 personas, relacionado con prácticas incorrectas en la promoción y manejo de plaguicidas.
El organismo sanitario continuará con las inspecciones en zonas agrícolas y centros de distribución, con prioridad en los puntos donde se detectaron irregularidades en los últimos meses.
El objetivo es asegurar que los productores utilicen únicamente productos autorizados y que la comercialización de insumos se realice bajo las normas sanitarias vigentes, requisito necesario para proteger la salud, el ambiente y la calidad de la producción agrícola.

