Chicharrita del maíz: fuerte aumento reabre debate sobre manejo y monitoreo.

El avance de Dalbulus maidis en marzo alerta al campo y abre una oportunidad clave para mejorar estrategias de control y prevenir futuras pérdidas.

El fuerte aumento de poblaciones de chicharrita (Dalbulus maidis) registrado en la segunda quincena de marzo de 2026 en distintas regiones productivas del país encendió alertas en el sector agropecuario, según el 39º informe de la Red Nacional de Monitoreo. Aunque la campaña de maíz 2025/26 se encuentra mayormente a salvo del Spiroplasma (CSS), la aparición de síntomas foliares en algunas localidades y el crecimiento exponencial del vector vuelven a poner en agenda la sanidad del cultivo y la necesidad de anticiparse a futuros escenarios críticos.

El relevamiento, realizado entre el 17 de marzo y el 1 de abril, muestra que el fenómeno tiene una marcada presencia territorial y responde tanto a condiciones ambientales como al estado fenológico de los cultivos. En la región NOA, considerada zona endémica, el 67% de las localidades registró capturas superiores a 100 individuos por trampa, el nivel más alto de infestación, en lotes que atraviesan estadios reproductivos intermedios (R3-R4). Además, se detectaron niveles moderados de insectos portadores de CSS, lo que agrega un componente sanitario a seguir de cerca.

Chicharrita del maíz: fuerte aumento reabre debate sobre manejo y monitoreo.

La situación en el NEA refleja una dinámica similar, con un 67% de las localidades también en niveles máximos de captura, lo que confirma un patrón de crecimiento sostenido del vector en ambas regiones. En el Litoral, si bien el comportamiento fue más heterogéneo, un 70% de las trampas registró presencia de la plaga, con focos de alta intensidad en Entre Ríos. A su vez, en la región Centro-Norte, el insecto se detectó en el 87% de las localidades, con casi la mitad en categoría máxima, mientras que en el Centro-Sur, aunque con menor presión, la presencia creció del 20% al 39%, evidenciando una expansión progresiva.

Este escenario se explica en gran medida por la coincidencia entre condiciones climáticas favorables -temperaturas elevadas y humedad- y cultivos en etapas reproductivas, lo que potencia la reproducción y dispersión del vector. En paralelo, el antecedente reciente de la campaña 2023/24, marcada por pérdidas significativas asociadas al complejo del achaparramiento, refuerza la necesidad de no subestimar la dinámica poblacional de la plaga y de avanzar en estrategias de manejo más integrales.

Chicharrita del maíz: fuerte aumento reabre debate sobre manejo y monitoreo.

Los especialistas destacan que el momento actual representa una oportunidad estratégica para mejorar el monitoreo y la generación de información técnica. Desde la Red Nacional de Monitoreo remarcan la importancia de intensificar el uso de trampas cromáticas adhesivas, evaluar la infectividad de los insectos y relevar síntomas foliares en los cultivos, con el objetivo de comprender mejor el comportamiento del patógeno y su interacción con el ambiente productivo.

Agricultura
Biológicos vs bioestimulantes: claves para decidir en el agro moderno.

Biológicos vs bioestimulantes: claves para decidir en el agro moderno.

 

El campo argentino no solo pasa por contener el avance de la chicharrita en el corto plazo, sino por incorporar herramientas de tecnificación, agricultura de precisión y buenas prácticas agrícolas (BPA) que permitan reducir riesgos sanitarios y sostener la rentabilidad del cultivo. En un escenario atravesado por el cambio climático, la presión de plagas y la necesidad de mayor eficiencia en el uso de insumos, el maíz vuelve a poner en evidencia que la innovación y el monitoreo constante son pilares clave de la sustentabilidad productiva.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *