Esta fecha
marca el momento del año en que, simbólicamente, las mujeres “alcanzan” el salario anual promedio de los hombres.
Además nos invita a reflexionar sobre una realidad que aún persiste: las mujeres siguen ganando menos que los hombres por trabajos de igual valor.
La igualdad salarial no es solo un reclamo, es un derecho. Implica reconocer la dedicación y el esfuerzo sin que el género marque la diferencia.
Sigamos impulsando conversaciones, acciones y cambios reales haciaunfuturo más equitativo haciaunfuturo más equitativo.




