Con un 80% de la superficie entre regular y mala, el evento climático termina por definir el destino de muchos lotes del cereal. Los reportes de productores en las redes sociales que lamentaron este fenómeno.

Si había alguna esperanza de que, ciertas lluvias, por más escasas o erráticas que hubieran sido, revitalizarían al cultivo de trigo en la zona central del país, esas expectativas, prácticamente, ya no existen.





















