El Gobierno nacional redefine las reglas para la lechería exportadora: desde ahora, todos los tambos que quieran integrar la cadena de exportación hacia la Unión Europea y el Reino Unido deberán contar con una habilitación sanitaria específica, con vigencia de dos años y controles estrictos.
La medida, oficializada a través del SENASA, apunta directamente al productor: sin este aval, no podrán vender leche a plantas que elaboren productos con destino a esos mercados de alto valor.























