El Niño se fortaleció durante septiembre de 2026 y NOAA proyecta que continuará intensificándose hacia fin de año, con más de 90% de probabilidad de convertirse en un evento muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte 2026/27. El organismo estadounidense asigna además un 75% de probabilidad de que entre octubre y diciembre alcance una magnitud histórica. Para América Latina, la señal importa porque el fenómeno puede alterar lluvias y temperaturas justo cuando varias cadenas agrícolas definen siembras, rindes y oferta exportable, con efectos potenciales sobre soja, maíz, café, cacao, azúcar, arroz y aceites vegetales.