El frío redujo con fuerza las poblaciones del vector del achaparramiento, aunque el NOA, NEA y Centro-Norte mantienen una presión que preocupa al maíz
El clima de agosto finalmente golpeó a la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) y provocó una caída abrupta de las poblaciones en las cinco regiones agroecológicas relevadas, según el 48º informe de la Red Nacional de Monitoreo, elaborado con datos recogidos entre el 1 y el 17 de agosto de 2026. La noticia representa un alivio para los productores argentinos en momentos en que comienzan a definirse las siembras tempranas, pero no elimina el riesgo: NOA, NEA y Centro-Norte todavía presentan niveles significativos y superiores a los registrados un año atrás, una señal que obliga a sostener la vigilancia para evitar que el vector vuelva a condicionar el potencial productivo y económico del cereal.
















correspondiente a 2026, estableciendo su reapertura para febrero de 2027.










