Las lluvias de julio y agosto generaron anegamientos en zonas productivas y ya aparecieron casos de roya en Córdoba.
El trigo 2025 atraviesa un escenario dual: por un lado, las abundantes lluvias de julio y agosto completaron la recarga de los perfiles hídricos y sostienen una expectativa de producción superior a los 7 millones de toneladas en la zona núcleo, según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Pero al mismo tiempo, los excesos de agua ya provocaron encharcamientos y focos de enfermedades que encienden las alarmas de los productores.

























