La nueva herramienta satelital mide hasta 112 días de anomalías en la vegetación y mejora la toma de decisiones productivas en todo el país.
El INTA suma una herramienta clave para el agro: un producto satelital que permite detectar no solo dónde la vegetación está por debajo de lo normal, sino cuánto tiempo se sostiene ese deterioro. El dato cambia la forma de leer el campo y aporta señales tempranas para ajustar estrategias antes de que el impacto productivo sea mayor.























