¿Es posible sembrar confianza en una economía que aún no resuelve cómo financiar al que produce? En un país donde casi todo se piensa en dólares pero se produce en pesos, el agro vuelve a ser el termómetro de la política económica.

En la Argentina, hablar de estabilidad económica es casi una rareza. Después de años de desorden fiscal, emisión descontrolada y desconfianza acumulada, el nuevo Gobierno eligió el camino más difícil: poner la casa en orden antes de pensar en crecer.



















