La inflación del 25 %, la escasez de combustible y el contrabando de productos subsidiados desde Bolivia hacia Perú están transformando a Desaguadero en un punto de tensión económica y social.
La crisis económica que atraviesa Bolivia está dejando una huella profunda en la ciudad fronteriza de Desaguadero, donde peruanos y bolivianos comparten un puente internacional que se ha convertido en epicentro de comercio, contrabando y tensiones.

























