Los huevos de gallinas pastoriles se diferencian de los convencionales e industriales no solo por su calidad superior, sino porque también aportan a una alimentación saludable y promueven el desarrollo local de pequeños emprendimientos.

Las gallinas ponedoras que pastorean libres tienen menos posibilidades de enfermarse y mejores condiciones que en la producción convencional de huevos.
Tal es el beneficio que generan al sistema, que cada día más productores se suman a esta estrategia productiva, que, además de ser innovadora, es sostenible.






Quique, en sus dos fascetas: a la izquierda, con el número 4, jugando en Instituto; a la derecha, con el ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, en la actualidad







