De acuerdo con la Oficina de Riesgo Agropecuario, las lluvias de los últimos meses tuvieron un impacto generalizado en la recuperación de lotes de soja, pero también han dificultado el avance de la cosecha.

La cosecha de soja aún tiene un desarrollo incipiente, pero los primeros datos que van surgiendo confirman un panorama dispar y de claroscuros.
Por un lado, la buena noticia de que las lluvias que llegaron en abundancia a partir de febrero permitieron recuperar lotes y salvar rindes en zonas que se habían visto muy afectadas durante la sequía y los altos calores de enero.






























