En Argentina, cada año nacen unos 6.000 caballos pura sangre. Además de destinarse al circuito local de carreras, se venden ejemplares a mercados como Estados Unidos, Japón y Sudáfrica. Este jueves, habrá un remate de genética de elite.

En cualquiera de los 20 hipódromos que funcionan en nuestro país, cada día un caballopura sangre cruza la línea del disco.
Ese instante es el eslabón final en una extensa cadena de valor, que contempla desde el peón que cuida el caballo, pasando por la talabartería hasta una sofisticada industria de productos veterinarios, nutrición animal y profesionales dedicados a la salud equina reconocidos a nivel mundial.
































