De acuerdo a un informe privado, entre junio y noviembre el precio de estos implementos tuvieron un encarecimiento en términos relativos. Es un panorama que complica más el presente de la maquinaria agrícola, en baja tras un largo período de crecimiento.

En los últimos cuatro meses, los productores tuvieron que vender más soja y maíz para comprar cosechadoras y tractores.
De acuerdo a un informe elaborado por la consultora AZ Group, la relación actual entre el valor de estos granos y el valor de los implementos exhibió un encarecimiento en términos de intercambio.
Si bien el valor internacional de los granos es elevado y sostenido, las cosechadoras han subido su valor en aproximadamente un 10 % en dólares durante los últimos cuatro meses. “Aun así, tal relación de intercambio es ventajosa respecto de los valores históricos analizados, desde junio de 2019”.
De acuerdo al informe, en junio de 2020 la relación mostró el máximo en cuanto a toneladas de granos necesarias para comprar una cosechadora.
Según estimaciones privadas, el año cerrará con un incremento en las ventas del mercado interno que oscilará entre un 5% y 10%, por debajo de las expectativas que los fabricantes tenían a comienzos de 2022.
La combinación de sequía y falta de acceso al crédito fueron los principales factores que impactaron en la comercialización. En el caso del mercado externo, se esperan un aumento de 30% en comparación al año pasado, a partir de la recuperación de mercados en América Latina.






























