El ingreso de camiones a puerto también se resiente.
La estimación de producción de trigo 2022/23 de la Guía Estratégica para el Agro (GEA-BCR) continúa ajustándose, ubicándose ahora en 11,5 Mt por la combinación de sequía y heladas tardías que azotaron al campo en la campaña actual.
En el siguiente gráfico se observa el avance porcentual de la cosecha de trigo argentina, y la comparativa respecto al promedio de los últimos cinco años. Si bien la producción en la actual campaña alcanzará un mínimo desde el ciclo 2015/16, el avance de la cosecha se mantiene en línea respecto de lo ocurrido en años anteriores (ya se recolectó el 69% del área, 2% por encima del promedio de los últimos cinco ciclos y 1% por encima que en la campaña 2021/22).
Frente a este panorama productivo, y luego de haber pasado octubre y noviembre con un acotado ritmo en el arribo de camiones a las terminales portuarias de la región, es notoria la diferencia con lo que acontecía hace un año, cuando la alta producción triguera de la región centro y norte del país dejó como saldo una fuerte suba en el ingreso de camiones ese mes (38.710 unidades en diciembre de 2021, frente a 16.008 ingresadas este año, siempre tomando el dato de posición de camiones a las 6 am).
En el siguiente gráfico se observa el acumulado de camiones arribados a las terminales del Up River, contemplando el período comprendido entre el 1 de noviembre y el 15 de diciembre, durante los últimos tres años. Este valor asciende a 58.020 unidades ingresadas en el corriente mes de 2022, un 46% por debajo del volumen ingresado en igual período de 2021 (107.067 camiones).
Si comparamos esta baja en los camiones ingresados, con la disminución en la producción ocurrida esta campaña respecto de la anterior, vemos cómo ambos van de la mano. La caída del 50% en la producción total, que pasa de 23 Mt en la 2021/22 a 11,5 Mt en la 2022/23, es prácticamente idéntica a la que registra el ingreso de camiones al Up River, a misma fecha (46%).
Esta situación que ocurre con la logística terrestre se replica en el transporte marítimo del cereal. Tomando los buques de trigo despachados entre el 1° y el 15 de diciembre y lo programado a embarcar hasta el 31 de dicho mes, se estima que se despacharán al exterior 0,54 Mt del cereal, un 66% menos del volumen despachado en todo diciembre de 2021 (1,6 Mt). Este menor volumen despachado con respecto a años anteriores responde, obviamente, a la limitada producción consecuencia de la terrible sequía que azota a nuestro país. Además, en comparación con años anteriores, el volumen que se despacharía en el mes que corre sería inferior al que se embarcó en diciembre de 2020, como muestra la siguiente imagen.
Por otro lado, si comparamos el volumen de DJVE declarado para el trigo 2022/23 según los datos informados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) en el mes de diciembre del corriente año, vemos que éste es de 2.926.800 toneladas; es decir, se estima que sólo un 19% de lo declarado se embarcará en el mes actual. Esto, a su vez, tiene sentido si se contempla la posibilidad de extender los embarques efectivos por 360 días adicionales, según lo publicado en la resolución oficial de la Secretaría de la Nación. Si observamos lo ocurrido en años anteriores, es habitual que las DJVE en diciembre de cada año sean aproximadamente el doble de lo efectivamente embarcado. (Por ejemplo, las DJVE 2021/22 en diciembre totalizaban 3,09 Mt, casi el doble del volumen de embarques de trigo de 1,6 Mt).
Vale aclarar que lo programado a embarcar puede no necesariamente concretarse de la manera expuesta ya que responde a una estimación; esta cantidad puede ser mayor o menor dependiendo de lo que efectivamente se despache al finalizar el año.
Respecto de los destinos del trigo argentino para la campaña actual, se estima que las 0,54 Mt que se embarcarían en el mes que corre se enviarán principalmente hacia Latinoamérica, con Brasil, Colombia, Perú y Ecuador como protagonistas.
Por último, si miramos lo que sucede a nivel internacional, otro factor que juega en la distribución del cereal a nivel mundial responde a la buena producción triguera australiana para esta campaña. Tal como se comentó en varias ocasiones, en los años 2018 y 2019 una severa sequía afectó a los cultivos del país oceánico, lo cual abrió oportunidades para que el trigo argentino pueda abarcar nuevos mercados, particularmente del sudeste asiático. Sin embargo, Australia obtendría la mayor producción de su historia en el ciclo actual totalizando 36,6 Mt, lo cual suma una fuerte competencia al trigo argentino en aquellos países dado su cercanía geográfica y sus acuerdos de libre comercio. De hecho, el limitado volumen productivo argentino encarece los precios de nuestro cereal comparado con el trigo australiano, lo que supone aún más competitividad para este último.
En este sentido, los precios en el mercado local equivalente en dólares de la Cámara Arbitral de Cereales se exhibieron prácticamente sin cambios, cerrando el jueves en US$ 349/t. No obstante, es necesario mencionar que los precios actuales son los más elevados de la historia para un primer mes de campaña.
A nivel internacional la noticia que generó saltos de US$ 9/t en los precios internacionales del trigo esta semana, fueron los bombardeos rusos a las terminales portuarias de Odesa en Ucrania, generando el retraso en los envíos de granos por el corredor humanitario que sigue en vigencia, lo cual volvió a generar preocupaciones por el abastecimiento de cara al año próximo. Sin embargo, el mismo lunes el puerto ucraniano volvió a operar con normalidad lo que generó que los precios bajasen nuevamente y se posicionen en US$ 275/t para el trigo blando rojo de invierno (SRW) y US$ 316/t para el trigo duro (HRW).
El ICA deberá deberá frenar de manera inmediata la comercialización de productos químicos agropecuarios con el componente activo clorpirifós
Mediante la Sentencia T-343-22 del magistrado José Fernando Reyes, la Corte Constitucional le ordenó al Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) que suspenda, de manera inmediata, la comercialización de productos químicos agropecuarios con el componente activo clorpirifós (CPF).
Por lo que esta entidad, adscrita al Ministerio de Agricultura,tendrá seis meses para eliminar, de forma definitiva, el uso de esta sustancia. Síguenos en las redes sociales de Bloomberg LíneaColombia: Twitter, Facebook e Instagram
La decisión, según el Alto Tributal, busca proteger los derechos a la salud y la vida de los niños, niñas y adolescentes colombianos. «La Sala Octava de Revisión estudió la tutela que presentó un ciudadano en favor de los derechos de su hija menor de edad y de los demás niños, niñas y adolescentes. En el país se comercializa y utiliza el plaguicidaCPF, tanto en cultivos como en la alimentación de animales.No obstante, por sus niveles de toxicidad, este producto fue prohibido en la Unión Europea y en Estados Unidos», indicó laCorte. Asimismo, la entidad revisó los estudios de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), según los cuales la exposición a CPF incide en el desarrollo de enfermedades como cáncer, diabetes o párkinson.Además, puede producir accidentes cerebrovasculares, parálisis respiratoria e, incluso, la muerte.
Para la Sala en mención, la exposición de mujeres embarazadas, niños, niñas y adolescentes a este plaguicida «presenta resultados adversos en el desarrollo neurológico (…) (cambios en la morfología cerebral, retrasos en las funciones cognitivas y motoras, déficit de atención y temblores). Esto porque los niños, niñas y adolescentes absorben rápidamente la molécula y esto impacta en su crecimiento y desarrollo».
Para la Sala en mención, la exposición de mujeres embarazadas, niños, niñas y adolescentes a este plaguicida «presenta resultados adversos en el desarrollo neurológico (…) (cambios en la morfología cerebral, retrasos en las funciones cognitivas y motoras, déficit de atención y temblores). Esto porque los niños, niñas y adolescentes absorben rápidamente la molécula y esto impacta en su crecimiento y desarrollo».
En los próximos días, un frente tormentoso avanzará desde el norte de la Patagonia hacia el centro y norte del país. A la par, entre el martes y el jueves se aguardan nuevamente temperaturas extremas.
El Instituto de Clima y Agua del Centro de Investigación en Recursos Naturales (CIRN) del INTA difundió su Informe Agrometeorológico Semanal en el que pronostica la llegada de nuevas lluvias al centro y norte del país afectado por sequía.
Sin embargo, será un alivio a medias, porque también se prevé una nueva ola de calor, con temperaturas que superarán los 40°C entre este martes y el jueves.
Todo esto en un contexto en que el contenido de agua útil continúa estando por debajo del 10% en la mayoría del territorio nacional.
PRECIPITACIONES
Según el informe del INTA, durante martes y miércoles se espera el avance de un sistema frontal desde el norte patagónico que generará aumento de la nubosidad, condiciones inestables y la probabilidad de lluvias sobre el sur de Cuyo, oeste de la región Pampeana y Río Negro.
En tanto, sobre el NOA se esperan condiciones inestables con probables lluvias y chaparrones, mientras que durante ambas jornadas, no se prevén lluvias sobre el este y noreste del país.
Luego, el lento avance de este sistema frontal permitiría el desarrollo de lluvias y tormentas de variada intensidad durante jueves y viernes sobre distintas áreas del centro y oeste del país.
En tanto, el viernes sobre el NOA continuarían las lluvias y tormentas, algunas localmente más intensas. En Patagonia, se prevé tiempo nuboso y ventoso del sudoeste con algunas lluvias y lloviznas sobre el extremo sur.
Ya durante el fin de semana, podrían registrarse lluvias y tormentas sobre el centro y noroeste del territorio. Algunas podrían ser localmente intensas sobre el NOA y norte la región pampeana.
OLA DE CALOR
En tanto, con respecto a las temperaturas, se prevén valores elevados, mayores a 35-40°C, sobre el centro y norte del país (martes a jueves), y posterior descenso de las temperaturas a partir del viernes.
En ese proceso, varias zonas figuran con registros que superarían los 40°C.
Un nuevo #MinutoVial para cuidar tu vida y la de los demás:
¿Sabés por qué es peligroso que más de dos personas viajen en moto?
Te lo contamos en este nuevo #MinutoVial, que forma parte de la campaña “Hacete cargo, asumamos el compromiso”, de la Secretaría de Gobierno Municipal.
Recordá! Nunca más de 2 en la moto, siempre con casco puesto, de tu talla y bien abrochado.
Por ahora, se estima que seguirá la falta de agua y eso hará que se liberen los campos con menos kilos. Pero si llueve, es probable que los productores quieran retener hacienda y también restringir la oferta.
El efecto de la seca en todo el mapa ganadero se sentirá el próximo año y se reflejará en una menor producción de carne vacuna, según estimaron desde el Mercado Rosario Ganadero (Rosgan). Si bien este escenario está directamente vinculado al régimen de lluvias en los próximos meses, la entidad anticipó un escenario complejo para la actividad.
Por un lado, si la condición de falta de precipitaciones se extiende, los ganaderos deberán liberar hacienda de sus campos con menos kilos logrados
Pero si el contexto climático es más favorable, es probable que se inclinen por retener hacienda, para ganar más kilos. En ambos casos, la disponibilidad de carne se verá afectada.
Según calculó el Rosgan, para que el stock bovino no sufra una caída, se deberán incorporar entre 14,8 y 15,1 millones de terneros y terneras. Estos números exceden el promedio anual de la ganadería argentina, que no logra despegar en rubros como preñez y tasa de destete.
Como referencia, la producción de terneros tocó un máximo en 2019 con 14,9 millones de animales y en los años siguientes osciló entre 14,3 y 14,4 millones. “Suponer un nuevo pico en la cantidad de terneros y terneras logradas, resulta a priori ambicioso“, consideraron,
LA SECA ACELERÓ LA SALIDA DE HACIENDA
De acuerdo a los datos oficiales de movimientos de hacienda, hasta el mes de noviembre se registraron una salida de terneros y terneras de más de 9,5 millones de cabezas. En relación al mismo período del año pasado, representó un incremento de 500.000 cabezas, situación que se potenció a partir de la seca.
Además de esta variable, otro factor a tener en cuenta será el porcentaje de destete alcanzado, que será crucial para determinar la producción de carne en 2023.
La foto en este momento muestra que la disponibilidad forrajera se encuentra comprometida por la condición actual de los campos y obliga a los criadores a sacar una invernada mas liviana. Esta mayor oferta presionó a la baja la cotización de la invernada.
“Sin embargo, aun con una reposición barata, el fuerte aumento de costos que enfrenta el engorde a corral torna sumamente onerosa la incorporación de kilos a grano“, remarcaron desde el Rosgan. En este sentido, proyectaron que a partir de una oferta de maíz temprano muy restringida, para los próximos meses se espera una suba de hasta 30% en dólares para el grano amarillo.
Se llama «Polo Agropecuario» y nuclea a una decena de productores de arroz, maíz, caña de azucar y soja.
La Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), conformó su primera regional en Venezuela, que fue bautizada como Regional “Polo Agropecuario”.
Se encuentra conformada por diez productores agropecuarios, que trabajan cultivos como arroz, maíz,frijol mungo, caña de azúcar y soja
Según informaron desde la entidad, el presidente será Manuel Balaguer; Gabriele Merlotti como vicepresidenta; Carlos Machin como tesorero y Daniel Brito se desempeñará como asesor técnico.
La Regional “Polo Agropecuario”, en una recorrida a campo en Venezuela
Entre algunas de sus líneas estratégicas de trabajo, apuntan a conocer las propiedades de los suelos, lograr una interpretación adecuada de las imágenes satelitales de los suelos y cultivos y analizar las alternativas de sistemas de riego eficiente, como aspersión y goteo.
Además, este grupo de productores, se encuentra en la búsqueda de la actualización e información sobre tecnologías de productos de protección de cultivos tanto químicos como biológicos.
También promueven el intercambio de conocimientos entre los miembros de la regional, en cuanto a sistemas o procesos productivos, esquemas de financiamiento, y generación de conocimientos con pruebas y ensayos de campo
El Intendente Municipal de Saladillo, Ing. José Luis Salomón, concurrió el jueves a la noche a Del Carril para participar de la despedida de año organizada por los Bomberos Voluntarios de esa localidad, en el cuartel.
Desde el puerto de Buenos Aires se enviaron 26 toneladas de mercadería de cerdo con destino al país asiático.
El vicepresidente del Senasa (centro), Rodolfo Acervi, estuvo presente en el Puerto de Buenos Aires.
Con un cargamento de 26 toneladas de productos (23 toneladas de hígado y 3 toneladas de grasa congelada zarpó, desde el puerto de Buenos Aires, el cargamento con destino a Singapur, en el sudeste asiático, un nuevo mercado conquistado este año para productos de cerdo.
En agosto, la Agencia de Alimentos de Singapur comunicó la aceptación de la última propuesta del Certificado Veterinario Internacional (CVI) enviada por el Senasa, con inmediata entrada en vigencia, quedando acordados los requisitos para la exportación de carne, menudencias y productos procesados y transformados porcinos desde la República Argentina hacia el país asiático.
Singapur habilitó los tres establecimientos argentinos para que exporten a su país carne y derivados de porcinos; en tanto que los otros cinco se han propuesto para ser habilitados mediante el sistema de pre listado otorgado por la SFA al Senasa.
Acerbi, presente en el puerto de Buenos Aires, señaló: “Estamos muy contentos que empresas argentinas inicien las exportaciones de menudencias porcinas hacia Singapur”.
A lo que agregó que, “nuestras presencia obedece en el puerto obedece a que también acompañamos a las empresas en este momento importante y nos da una gran alegría que de nuestro país se envíe un contenedor con esta mercadería hacia un país tan exigente como Singapur”, completó Acerbi.
El 20 de diciembre de 2022 marcará 10 meses desde que Rusia invadió Ucrania.
Hasta la fecha, decenas de miles de civiles ucranianos han perdido la vida, entre ellos cientos de niños. Millones de personas se han convertido en refugiados y se han visto obligados a trasladarse a lugares más seguros. Se estima que unos tres millones de ucranianos permanecen en el extranjero, principalmente en países europeos. Una parte de la población terminó en los territorios ocupados y muchos fueron deportados a Rusia.
Muchas áreas residenciales en Ucrania han sido destruidas. Además, la infraestructura civil, incluidos hospitales, carreteras, puentes, líneas eléctricas, transformadores, represas, irrigación, instalaciones hidrotécnicas y más, ha sido destruida o gravemente dañada. Algunas de las áreas liberadas del control ruso parecen escenas de una película de terror.
Antes de que las tropas rusas se retiraran de los territorios ocupados, saquearon la mayoría de las granjas y empresas. Lo que no pudieron robar, lo destruyeron.
La producción de productos agrícolas en Ucrania ha disminuido debido a las pérdidas en los territorios ocupados y las zonas de operaciones militares activas. Debido a que muchos negocios han cerrado, los ingresos de la población han disminuido. Como resultado, se produce un desequilibrio entre la oferta de productos y la caída de la demanda. Los grandes productores pueden y están tratando de resolver este problema aumentando las exportaciones, pero las pequeñas y medianas empresas están en condiciones difíciles, ya que no pueden volcarse fácilmente a exportar y/o subir los precios. Además, los pequeños y medianos productores tienen un acceso muy limitado a los canales de venta de productos, como las grandes cadenas de supermercados.
A partir de octubre, Rusia comenzó constantes y masivos ataques con misiles contra la infraestructura civil crítica. Desde el 10 de octubre, Rusia ha disparado más de 1.000 misiles y drones contra instalaciones eléctricas. El cincuenta por ciento de la infraestructura eléctrica de Ucrania ha resultado dañada.
Los cortes de energía de emergencia y programados afectan directamente a toda la economía del país en general, ya la agricultura y la industria alimentaria en particular. Este último incluye instalaciones de producción, procesamiento, almacenamiento de alimentos, cafés y restaurantes, tiendas de abarrotes y supermercados, especialmente departamentos de alimentos congelados como mariscos y/o productos alimenticios parcialmente terminados.
En las zonas rurales, las explotaciones ganaderas pueden quedarse sin electricidad durante varios días o incluso semanas.
En algunas ciudades más grandes, debido a los bombardeos, las sirenas antiaéreas y los cortes de energía, las tiendas de comestibles y los supermercados no funcionarán durante ocho a 12 horas, lo que reduce la disponibilidad de alimentos y otras necesidades. Durante los apagones, muchas tiendas de abarrotes y supermercados operan «solo en efectivo». Al mismo tiempo, no es posible retirar efectivo de los cajeros automáticos debido a las fallas.
El aumento del precio de la energía para los consumidores industriales provoca el aumento de los costes logísticos. Para garantizar el proceso de producción normal, las empresas se ven obligadas a comprar generadores de energía que funcionan con diésel y gasolina. El coste de un kilovatio de electricidad obtenido de un generador diésel es hasta tres veces superior al de la red. Tanto los productores como los procesadores se ven obligados a asumir tales costos porque los cortes de energía a largo plazo conducen a pérdidas de producción aún mayores y costos de producción más altos. Los cortes de energía también pueden provocar la pérdida de Internet y las comunicaciones móviles que complican aún más las operaciones comerciales, especialmente en las zonas rurales.
Muchos productores agrícolas se quejan de los bajos precios, que a menudo son inferiores al costo de producción. También hay problemas debido al cierre de la mayoría de los puertos marítimos de Ucrania y al aumento de los costos logísticos.
DAÑOS Y PÉRDIDAS
Según la estimación del Banco Mundial, la reconstrucción de la posguerra de Ucrania costará entre 500 y 600 mil millones de euros. Antes de los ataques a la infraestructura civil, el Banco Mundial pronosticó una caída del PIB de Ucrania en 2022 en un 35 %, pero ahora este indicador puede ser del 40 %.
Las pérdidas estimadas para la agroindustria ucraniana es de unos 50 mil millones de euros. Las pérdidas indirectas tienen en cuenta los ingresos no percibidos por la reducción de la producción y los precios internos más bajos, así como los costos adicionales que los productores se ven obligados a soportar debido a la guerra. El monto especificado cubre las pérdidas debidas a interrupciones en la logística y una disminución en los precios de los bienes orientados a la exportación, reducción en la producción de cultivos agrícolas, disminución en la producción de productos de cría de animales, aumento en los costos de producción y reducción en la producción de plantas perennes. cultivos.
Los invasores rusos robaron alrededor de 6 millones de toneladas de cereales de los territorios ocupados. Su valor es de unos 1.000 millones de euros.
Además, se destruyó el 15% de las explotaciones ganaderas y el 10% de las vacas. Casi el 20% del ganado se concentró en territorios actualmente ocupados o donde se desarrollan hostilidades activas. En los primeros meses de la guerra, fue posible reubicar parcialmente el ganado y las empresas, pero solo en pequeña escala.
Durante varios meses, los procesadores se han enfrentado a rechazos de carne refrigerada ordenada por adelantado, aplazamiento de entregas y revisión forzada de los cronogramas de producción y/o envío de productos terminados. Por lo tanto, muchos operadores tienen importantes existencias transitorias de productos e ingresos reducidos. En respuesta, los procesadores redujeron los volúmenes de compra y la carga de trabajo de los mataderos en al menos un 20 % a un 30 %.
Entre mediados de octubre y mediados de noviembre, el precio promedio de los cerdos vivos cayó alrededor de un 20%.
AVES DE CORRAL
En marzo, como resultado de la agresión armada rusa y el bombardeo masivo, una de las granjas avícolas más grandes y modernas cerca de Kherson sufrió un corte de energía. Debido a la ocupación, la finca no tuvo la oportunidad de alimentar a las aves y mantener un régimen sanitario. Como resultado, la gran mayoría de los pollos murieron. Antes de que comenzara la invasión a gran escala, la instalación tenía más de cuatro millones de pollos.
Durante los últimos nueve meses, el número total de aves de corral disminuyó un 14% o 16 millones de cabezas. Al mismo tiempo, el número de gallinas ponedoras disminuyó en 6,3 millones. La producción de carne para todo tipo de aves también disminuyó un 7,5%, o 73.000 toneladas.
En la producción total de carne, los productos avícolas representan el 56%. En la carne de ave, el 94% es carne de pollo de engorde y el 2,5% es carne de pavo, y la carne de pato y ganso se redujo a casi cero. Además, la producción de huevos ha disminuido en 800 millones de huevos, o un 16 %.
Muchas granjas avícolas se encuentran en territorios actualmente ocupados por Rusia, principalmente en las regiones de Kharkiv, Donetsk, Zaporizhzhia y Kherson. Uno de los problemas es que el mercado avícola de Ucrania está altamente monopolizado. Por ejemplo, Myronivsky Hliboprodukt es el mayor productor de carne de aves de Ucrania, con una participación del 68% del mercado. Además, el mercado del huevo se divide entre tres empresas.
AMBIENTE
Tres millones de hectáreas de bosques se han visto afectados en Ucrania, que es casi un tercio de los bosques del país. Algunos se pierden para siempre.
Se estima que el daño al medio ambiente de Ucrania por la guerra es de más de 37 mil millones de euros. Según el Fondo Mundial para la Naturaleza, el 20% de las áreas de conservación de la naturaleza han sufrido. Ocho reservas naturales y 10 parques naturales nacionales permanecen bajo ocupación.
Sustancias peligrosas ingresan al aire todos los días debido a incendios forestales, la quema de productos derivados del petróleo y la quema de instalaciones industriales. Desde el comienzo de la guerra, el número de tales emisiones ha superado los 67 millones de toneladas. A modo de comparación: en 2021 y 2020, las emisiones ascendieron a 2,2 millones de toneladas por año.
TERRITORIOS MINADOS
Desde 2014, 180.000 kilómetros cuadrados se han visto afectados por minas, lo que representa el 30 % de todo el territorio de Ucrania o el tamaño de dos territorios de Austria. Tomará alrededor de 10 años desminar completamente y limpiar el territorio. Según estimaciones preliminares, el coste total del desminado será de unos 2.000 millones de euros. En particular, las tierras agrícolas están contaminadas con munición improvisada, proyectiles de racimo, minas antipersonal y minas antitanque.
Las acciones militares en Ucrania agravan significativamente los problemas de la gestión sostenible de los recursos hídricos, según la Agencia Estatal de Recursos Hídricos de Ucrania. Durante ocho meses de guerra, más de 500 instalaciones de infraestructura hidráulica han sido destruidas, y el volumen de agua perdido debido al daño y destrucción de presas y otras estructuras hidrotécnicas es de 742,2 millones de metros cúbicos.
COSECHA
Según el pronóstico del Ministerio de Agricultura, la cosecha de este año se suponía que sería de 65 a 67 millones de toneladas de cereales y oleaginosas. El último informe muestra que un tercio de las áreas cultivadas con maíz pueden permanecer en los campos. Debido a la prolongada temporada de lluvias, el contenido de humedad del maíz es del 30% o más, y los altos precios del gas natural hacen que no sea rentable secar el maíz.
EXPORTAR E IMPORTAR
Desde enero, Ucrania ha exportado 52 millones de toneladas de productos agrícolas y alimenticios por un monto total de 22 mil millones de euros. En volumen es un 16,7% menos y en valor un 13,7% menos que en el mismo período del año anterior. Los principales productos de exportación fueron maíz, trigo, colza, aceite de girasol, harina de semillas oleaginosas, cebada y soja.
Del 24 de febrero al 1 de agosto, se detuvo la exportación de todos los productos y mercancías ucranianos por mar. La exportación, incluida la agricultura, sólo era posible por ferrocarril y carretera. También una cantidad significativa de exportaciones se realizó en barcazas desde los puertos ucranianos en el río Danubio hasta el cercano puerto rumano de Constanza.
Según los datos de la Comisión Europea sobre el comercio de productos lácteos para los tres cuartos del año en curso, Ucrania es el principal proveedor de mantequilla y queso de la UE. Por lo tanto, Ucrania exportó 4,3 mil toneladas de mantequilla a la UE.
Ucrania es el tercer mayor proveedor de carne de aves de corral a la UE, o 85.000 toneladas. Este año, debido al cierre de las exportaciones por mar, se ha exportado a la UE el 30% de la carne de ave. Actualmente, la carne se exporta por transporte terrestre.
Este año, la exportación de huevos disminuyó en un 40%, o 370.000.000.
LA LLAMADA «INICIATIVA DE GRANOS DEL MAR NEGRO»
El 19 de noviembre expiraba la llamada «Iniciativa de Granos del Mar Negro» firmada por Ucrania, Turquía y la ONU, según la cual Ucrania podría exportar cereales y cultivos oleaginosos. Hasta hace poco, el presidente ruso, Vladimir Putin, amenazó con no prolongar la iniciativa. Sin embargo, el 17 de noviembre, el acuerdo fue prorrogado por otros 120 días.
El mismo día, similar al comienzo de la iniciativa, Rusia bombardeó Ucrania, incluida Odesa, desde donde se realiza la principal exportación de cereales.
Además, hasta ahora, Rusia ha estado obstaculizando la implementación del acuerdo, inhibiendo el movimiento de los barcos de todas las formas posibles, incluso retrasando las inspecciones de los barcos por la presencia de armas u otra carga no prevista en el acuerdo.
Además, el bombardeo regular de instalaciones eléctricas en Ucrania, principalmente instalaciones de generación y distribución de energía, transformadores y líneas eléctricas, ha provocado una escasez de electricidad en todo el país. Según declaraciones del gobierno, alrededor de la mitad de la infraestructura eléctrica de Ucrania (principalmente instalaciones de distribución de energía) ha sido dañada por ataques con misiles rusos. El 10 de diciembre, Odesa fue atacada por drones iraníes que dañaron la infraestructura eléctrica de la región. Durante unos dos días, toda la región de Odesa estuvo en completo apagón. Como resultado de los ataques a la red eléctrica, se han introducido apagones en toda Ucrania o los consumidores se ven limitados significativamente en el consumo de electricidad, que, dependiendo de la región, puede durar desde varias horas hasta varios días, para equilibrar el sistema.
Además, durante los bombardeos, las empresas y el transporte ucranianos se detienen y el personal se esconde en los refugios antiaéreos. Debido a esto, el procesamiento de la carga de cereales en los puertos se ralentiza significativamente.
EL PRONÓSTICO 2023
Mientras nuestro país mira hacia el 2023, esperemos lo mejor pero recordemos: El hombre propone, Dios dispone. Debemos tener en cuenta una cosa muy importante. . . la incertidumbre en la vida cotidiana ucraniana es dominante.
¿Cuánto durará la guerra?¿Qué atacarán los rusos a continuación?¿Qué tan grave será la huelga, especialmente para la infraestructura, incluida la generación y distribución de energía, los daños a las carreteras y los puentes?¿Qué tan frío será el invierno?
Las preguntas son infinitas, ya que hay tantas incógnitas.
En 2022, los agricultores ucranianos sembrarán hasta un 30 % menos de cultivos de invierno en comparación con el año pasado, según Mykola Solskyi, ministra de Política Agraria y Alimentación de Ucrania. El grano del año pasado ya se ha exportado casi por completo.
El potencial total de exportación de Ucrania en la temporada actual de trigo es de unos 15 millones de toneladas. Sin embargo, es difícil hacer pronósticos para el maíz debido a la incertidumbre de la cosecha (las estimaciones preliminares son de 27 millones hasta 32 millones de toneladas de exportación).
Sobre el autor:
Iurii Mykhaylov es un periodista agrícola en Ucrania
Buenos Aires, 16 de diciembre de 2022 – Si bien el año 2022 ha mostrado una facturación por exportaciones de carne bovina, cercana a los U$S 3.500 millones, la fuerte caída de los precios en los principales destinos de exportación que se registró en la segunda mitad del año modelan un contexto desafiante para la industria durante 2023.
Lejos en el tiempo quedaron los valores récord de más de U$S 17.000 por tonelada que pagaron los importadores europeos a mediados del primer semestre de 2022; tampoco se podrá volver a pensar, en el corto y el mediano plazo, en garrones y brazuelos a más de U$S 8.500 o en los cuartos de vaca a U$S 6.500 por tonelada. La realidad, para los primeros meses del año entrante, nos depara precios entre 30% y 40% inferiores.
Durante los meses de precios elevados en el mercado chino, la industria frigorífica tradicional debió enfrentar la competencia de los operadores sin planta que entran al negocio cuando los precios son altos y salen cuando son bajos. Estos operadores, que están para apropiarse de los beneficios pero desaparecen cuando hay que enfrentar las pérdidas, causan una distorsión inaceptable en los mercados.
Las condiciones climáticas de extrema sequía en muchas zonas ganaderas del país han provocado una sobreoferta de hacienda para faena en buena parte del año 2022; sin embargo, cuando finalmente comience a normalizarse el régimen de lluvias, seguramente se generen las condiciones para una retención de hacienda de parte de los productores, limitando la oferta de ganado y la producción de carne bovina.
“El desafío más grande que enfrentará la industria exportadora de carne bovina el próximo año será el de la competitividad. China es el principal destino de nuestras exportaciones, absorbiendo aproximadamente el 75% de nuestros volúmenes despachados, y también es el principal importador de esta proteína a nivel global. En el actual contexto de precios deprimidos y una demanda más selectiva, Argentina no solo debe disponer del producto, sino también ser capaz de poder colocarlo en el mercado en condiciones similares a los de los principales competidores: Brasil, Uruguay, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos”, alerta Mario Ravettino, Presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC).
Las empresas exportadoras radicadas en estos países no deben enfrentar obstáculos como los cupos de exportación, los cortes prohibidos, los derechos de exportación o los tipos de cambio múltiples.
Los precios actuales ofertados por los importadores, sumado al contexto macroeconómico de nuestro país junto con las regulaciones específicas que afectan al comercio exterior de carne bovina, determinan una fuerte disminución de la competitividad de nuestros exportadores, que, de mantenerse estas condiciones, comenzarán a ceder posiciones en la participación relativa en las compras chinas de carne bovina.
La ecuación actual de menores precios en los mercados de destino, combinada con elevadas tasas de inflación a nivel doméstico vuelve imprescindible la adecuación del tipo de cambio efectivo al cuál se liquidan las divisas obtenidas.
“La brecha entre el dólar oficial neto de derechos de exportación y la evolución de los costos industriales se ha vuelto un factor que afecta y afectará negativamente la competitividad de nuestra industria en los principales destinos de exportación”, agrega Miguel Jairala, asesor económico del ABC.
La foto del último trimestre del año 2022, con precios internacionales en caída, costos industriales en alza y una oferta que solo se mantiene abundante debido a la extremadamente negativa situación climática para la producción primaria proyecta un panorama alertante sobre las expectativas de la industria exportadora de carne bovina para el año 2023.
Con el actual esquema cambiario, el precio del novillo en dólares neto de derechos de exportación es el más alto de la región, el costo salarial que se actualiza en línea o por encima de los índices inflacionarios, se vuelven una carga cada vez más pesada convertidos a dólares, y la evolución de las tarifas de energía eléctrica y gas y también los combustibles han comenzado a evolucionar en los últimos meses por encima del valor del tipo de cambio oficial.
“El próximo año se verá limitado el valor de las exportaciones en dólares estadounidenses por menores precios en los principales mercados de destino. Si el tipo de cambio profundiza su evolución negativa con respecto a la que muestren los principales costos industriales, la competitividad se verá afectada perjudicando también la participación de Argentina en los principales mercados de destino”, finaliza Ravettino.
La competencia se ha vuelto desafiante, los precios han caído y en este marco la posibilidad de tener un buen desempeño en los mercados durante 2023 va a estar ligada al hecho de contar con un contexto con un contexto macroeconómico y regulatorio que genere condiciones favorables para la actividad.
Fuente: Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas
La reunión fue convocada por el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, para el próximo martes 20, a las 18:00, pero tras esa respuesta, al no confirmarse la presencia del ministro de Economía, los dirigentes de las 4 entidades gremiales empresarias del agro evaluarán si asistirán o no.
Según informó el diario La Nación, la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA), tal el nombre oficial de la Mesa -que integran Sociedad Rural Argentina (SRA), la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), la Federación Agraria Argentina (FAA) y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) analizará si concurrirá o no al encuentro, ya que el pedido de reunión fue hecho directamente al ministro Massa.
La semana pasada, la Mesa de Enlace le envió una carta al ministro de Economía pidiéndole una reunión para tratar varios temas. En la solicitud, consignaron los que consideran efectos negativos del “dólar soja” 2, que ya encareció los insumos de otras actividades, como los tambos, y la situación de las economías regionales.
Los dirigentes, más allá de que en su momento no lo pusieron en una carta, también quieren hablar de la necesidad de acciones concretas por la sequía. Jorge Chemes (CRA) y Elbio Laucirica (Coninagro) estuvieron con legisladores de la Comisión de Agricultura de la Cámara baja. Allí “se solicitó el refinanciamiento y prórrogas de deudas”, además de la “suspensión de anticipo de Ganancias”, entre otros puntos.
Detalle. En la carta a Massa estaban detallados estos 4 puntos: 1) “los impactos negativos en el mercado agropecuario del dólar soja, especialmente en arrendamientos y encarecimiento del suplemento proteico para tambos y ganadería, en un escenario de sequía agobiante”, 2) ”pedido de información sobre el funcionamiento del programa de compensaciones para productores de hasta 400 hectáreas de soja y 100 de maíz, atento a la falta de acceso y efectiva ayuda”; 3) ”compensación para producciones de las economías regionales. Luego del anuncio en Mendoza no hubo más información. Requerimiento de información y exigencia de necesidad de contar con ayudas de manera inmediata”; 4) “tasa interés BCRA (Banco Central de la República Argentina) para productores de soja”.
Promesas. En el caso de las economías regionales, en noviembre pasado, durante un acto en Mendoza, Massa prometió un dólar diferenciado para esas actividades que nunca se llegó a implementar. Recientemente, el ministro dijo ante el Consejo Federal Agropecuario (CFA), que reúne a ministros de Agricultura y Producción de las provincias que, en 2023, podría haber incentivos, “desde el punto de vista de (la) valoración del tipo de cambio, disminución de retenciones y suspensión del cobro de algunos impuestos”.
Banco Central. En tanto, respecto del BCRA, hay malestar porque continúa una resolución que, en septiembre pasado, cuando regía el “dólar soja” 1 encareció el crédito a quienes tuvieran en stock más de 5% del grano de la oleaginosa producido.
Respecto de esta medida, Laucirica, en declaraciones a Radio Colonia dijo que “no se resuelve el tema. “El secretario y el ministro nos dijeron es un disparate (la medida del BCRA)”, recordó el presidente de Coninagro, que luego se lamentó porque “No hemos tenido respuesta”.
Y agregó que “los tamberos tienen restricción (por el encarecimiento del crédito) porque en algún caso hacen un lote de soja para luego preparar su propio balanceado”.
La legislatura de la provincia de Buenos Aires aprobó un tope de 75% en el incremento para 2023, solo para la tierra libre de mejoras, cuando la base imponible supere los $12.864.721, que no regirá para aquellos campos que tengan incorporada alguna, como por ejemplo edificaciones.
Luego de haber protestado por la quita del tope de aumento del 75% para el Impuesto Inmobiliario Rural, en la ley impositiva bonaerense, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) se quedó con una “conformidad incompleta” luego que, en la legislatura, ese máximo se fijara solo para la tierra libre de mejoras, pero no cuando un campo tiene alguna, casos en los que no habrá topes y, según Carbap, los incrementos podrían superar el 200%.
Así lo manifestó el presidente de la entidad ruralista, Horacio Salaverri, al diario La Nación, al señalar que “nuestra gestión estuvo bien y lo mejor era considerar también las mejoras (en la tierra)”. Por eso señaló que “hay una conformidad a medias, incompleta, porque el tope debería haber sido total”, explicó
Moneda de cambio. El dirigente dijo que el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, le había informado del tope, pero no de la “discriminación” que al final se terminó haciendo entre tierra libre de mejoras y con mejoras. Salaverri cree que esta diferencia fue parte de una negociación para que se sancionara la ley impositiva.
Originalmente, la semana pasada, se había omitido, en el proyecto de esa ley un máximo de 75% de aumento, que venía de años anteriores, y dejaba abierta la posibilidad a incrementos mayores a ese tipo. Para el gobierno provincial, solo el 3% de las partidas rurales, poco menos de 10.000, hubieran sido afectadas ante la falta de un tope.
Según lo dispone el artículo 10 de la Ley Impositiva bonaerense aprobada, el aumento “no podrá exceder” -respecto del calculado en el año 2022- “50%, cuando se trate de inmuebles cuya base imponible correspondiente al año 2023, de la tierra libre de mejoras, sea de hasta $2.031.822 inclusive”; “60%, cuando se trate de inmuebles cuya base imponible correspondiente al año 2023, de la tierra libre de mejoras sea superior a $2.031.822 y hasta $12.864.721 inclusive” y “75%, cuando se trate de inmuebles cuya base imponible correspondiente al año 2023, de la tierra libre de mejoras sea superior a $12.864.721″. En la versión original del proyecto de ley no figuraba el 75% como si sucedió en 2021.
“Quedó claro que esto es para financiar al fisco, pero la capacidad de pago (de los productores) va a estar limitada por la sequía; va a estar muy complicada”, señaló el titular de Carbap.
Impacto positivo. Si bien en la entidad se quedaron con la “conformidad incompleta”, porque no se incluyó la tierra con mejoras en el tope máximo de incremento en la ley impositiva finalmente aprobada, rescataron que la norma al menos tiene un impacto positivo para el Impuesto Inmobiliario Complementario, un gravamen que se impuso durante la gestión de Daniel Scioli como gobernador y Silvina Batakis como ministra de Economía bonaerenses.
“Con tres partidas (como las que toma el complementario al sumarse las mismas) se podía superar el tope (de $12.864.721)”, advirtió Salaverri y así tener aumentos superiores al 75%, si no se reponía este límite. Carbap viene reclamando la eliminación del Impuesto Complementario que, dijo, “es un impuesto ideológico”, incluyendo también en esa categoría a otra creación de Scioli y Batakis: el Impuesto a la Transferencia Gratuita de Bienes.
Oposición. En este contexto, los legisladores provinciales de la Coalición Cívica ARI (CC-ARI) “se opusieron a los aumentos de impuestos planteados en el presupuesto enviado por el gobernador Axel Kicillof” a la legislatura bonaerense.
En un comunicado, la agrupación política argumentó que “en un contexto inflacionario, los impuestos sobre las tierras productivas de nuestra provincia, sumados a la prolongada sequía que afecta el rendimiento de los cultivos, van a significar un golpe muy duro para el sector agrario. Respecto al impuesto a los ingresos brutos, que representa el más regresivo e inequitativo en la estructura tributaria provincial, deberíamos eliminar la carga tributaria que pesa sobre la canasta básica”, sostuvo.
Y agregó que “los legisladores Maricel Etchecoin, Luciano Bugallo, Andrés De Leo y Elisa Carca rechazaron los artículos 6, sobre el impuesto Inmobiliario urbano edificado, que proyecta aumentos promedio del 72% y el artículo 10 sobre el impuesto Inmobiliario Rural; (también) el artículo 20, incisos C y D, por alcanzar y gravar con impuesto a los ingresos brutos a actividades primarias de cultivo y fabricación de alimentos”, precisó.
En horas de la tarde del día jueves 15 de diciembre, Hugo Daniel Rehinheimer, de 22 años, conducía un tractor sobre una calle terrada en el kilómetro 10 de Puerto Esperanza en la provincia de Misiones, cuando volcó y quedó aplastado debajo del vehículo.
Según la información recabada por agentes de la Comisaría local, el joven perdió el control del tractor y volcó. El rodado cayó sobre el cuerpo de Hugo, ocasionándole heridas de gravedad.
En el lugar se encontraba el papá del muchacho, quien lo asistido y rápidamente lo trasladó al hospital.
Ya en el nosocomio, Hugo Daniel Rehinheimer falleció debido a las graves lesiones producidas en el accidente.
Al lugar acudieron los efectivos de la Comisaría local y la División de Policía Científica de la Unidad Regional V. En el caso intervino el Juzgado de Instrucción Tres de Puerto Iguazú, que dispuso que el cuerpo sea entregado a sus familiares.
Desde nuestro informe previo, la incorporación de cuadros de girasol culminó en toda el área agrícola nacional con la siembra de los últimos lotes en la provincia de Buenos Aires. Luego de relevar un avance intersemanal en las labores de 1,3 puntos porcentuales, se lograron incorporar las 2 MHa proyectadas para la campaña 2022/23. La zona que mayor superficie aportó es el Sudeste de Buenos Aires, en números absolutos más de 526.000 Ha, y en segundo lugar el Sudoeste de Buenos Aires-Sur de La Pampa. En cuanto a la condición hídrica a nivel nacional, el 79 % de los cuadros registra una condición entre Óptima y Adecuada.
Luego de una ventana de siembra marcada por registros de lluvias por debajo del promedio, se pudo culminar con la incorporación de la oleaginosa. A pesar de las demoras registradas en las labores, el potencial de rinde en parte de las zonas PAS se mantiene en niveles cercanos al promedio de los últimos cinco años. Los cuadros más adelantados se relevan en el núcleo girasolero del norte del país, los cuales podrían comenzar a recolectarse en los próximos días. Hacia el sur del área agrícola, las lluvias relevadas el último mes mejoran las reservas hídricas y apuntalan la condición de la oleaginosa
Sobre las zonas Centro-Norte de Santa Fe y Centro-Este de Entre Ríos todos los cuadros destinados al girasol se encuentran transitando estadios reproductivos. En el sur de la provincia de Buenos Aires, se lograron incorporar los últimos lotes luego de relevar una importante mejora en la humedad de los perfiles. Hacia las zonas Oeste de Buenos Aires-Norte de La Pampa, Centro de Buenos Aires y la Cuenca del Salado, se registran cuadros iniciando la etapa de botón floral bajo una condición sanitaria buena.
Luego de registrar un avance intersemanal de 1,3 puntos porcentuales, culminó la siembra de las 2 MHa proyectadas para la campaña 2022/23.
Los precios en góndola suben al 4% mensual, mientras que los cotos aumentan al 6%
La Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (APYMEL) manifiestó su preocupación por la grave situación que atraviesa el sector lechero a través de un comunicado publicado este sábado.
«Estamos inmersos en una crítica situación producto de una serie de problemas como el tercer año de intensa sequía consecutiva, las heladas tardías, la baja de precios internacionales de la leche en polvo, la suba de costos de la ración para las vacas a causa de la guerra en Ucrania y luego por efecto del dólar soja. Además nuestros productos tienen precios atados a la pauta oficial del cuatro por ciento mensual y los costos en dólares (cartón, plásticos, repuestos) que suben a la pauta de devaluación del valor oficial (6% mensual)», indican.
Sostienen que resulta urgente lograr una recomposición del precio al tambero para evitar un cierre de tambos y caída de la producción que resultaría en faltante de leche para el otoño, tradicional época de baja de la producción.
Las pymes lácteas advierten que deberán trasladar inevitablemente estos aumentos de costos. Los mismos superan ampliamente el cuatro por ciento pretendido por el Gobierno para las góndolas.
La lechería, por tratarse de una economía regional de altísimo impacto económico y laboral en las comunidades donde se desarrolla, tanto la actividad primaria como la industrial, necesita un criterio acorde en cuanto a las llamadas “retenciones”, que marque la eliminación completa de este impuesto para garantizar la continuidad de las exportaciones.
Desde Apymel solicitan una convocatoria urgente de toda la cadena láctea por parte del gobierno nacional, para plantear de manera directa ante las autoridades todas estas variables que ponen en riesgo a la actividad productiva e industrial y buscar conjuntamente las soluciones posibles .
El efecto de la sequía se siente en todos los eslabones de la cadena de valor agropecuaria. Ante los menores volúmenes de producción e ingresos, los agricultores ajustan costos a la hora de planificar la estrategia para sus cultivos.
Una de los rubros afectados es la aviación agrícola, con caídas de 50% a 90% en la actividad respecto del año pasado. Según la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (Fearca), este escenario se da en todo el territorio productivo nacional, con caídas de 90% en el sur de Córdoba y una paralización total de la actividad en el Chaco.
El presidente de Fearca, Walter Malfatto, de la zona bonaerense de Bragado, reconoció que ese partido, las aplicaciones aéreas cayeron un 50%. “El productor elige el (equipo) terrestre, ya que es de menor costo y con la sequía que hay, el productor gasta lo mínimo”, explicó.
En tanto, en el sur de Córdoba, el panorama es más complicado y relevaron que en el cultivo de trigo, las labores cayeron 90% y solo se pudieron hacer aplicaciones en lotes bajo riego.
Parados. Un panorama similar se da en el noroeste de Salta, donde los 4 años consecutivos de sequía afectaron y mucho a los aeroaplicadores. Fernando Camarda, integrante de la Cámara de Aeroaplicadores del NOA, dijo que “el productor no nos tiene en cuenta cuando no llueve, porque tiene piso para trabajar con la pulverizadora terrestre. En la zona, estos años de sequía no se sembró ningún cultivo de invierno, estamos con los aviones más de 6 meses parados”.
Además del clima, uno de los problemas que enfrentan los pilotos aeroaplicadores es que cobran sus tarifas al dólar oficial, pero los insumos los pagan en “dólar billete”. Este desfase afecta sobre todo a quienes tomaron créditos en el exterior para comprar aviones y repuestos que, por otra parte, escasean.
“Los pocos que se consiguen se llegan a cotizar al dólar blue, lo que trae como consecuencia que se tenga que incrementar la tarifa prácticamente un 100% para ser rentable”, dijo el comunicado de Fearca.
Además, la entidad informó que, en el Chaco, hay aeroaplicadores con sus aviones sin salir del hangar en todo este año. Mientras el año pasado tenían entre un 40% y 50% de las hectáreas cubiertas, en la actual campaña están en cero.