Con un excedente de soja sin destino, EE.UU. busca vender a Argentina y Brasil, pero los precios y costos logísticos traban la operación.
La tensión en el mercado mundial de soja suma un nuevo capítulo. Estados Unidos enfrenta un excedente superior a los 15 millones de toneladas y busca desesperadamente nuevos compradores. La secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, reconoció esta semana en Washington que el gobierno está en conversaciones con dos países sudamericanos «interesados en comprar» soja norteamericana, aunque evitó precisar cuáles.





















