«La enorme incertidumbre económica como el riesgo de entrar en default y el creciente atraso cambiario actuaron como una pinza sobre la demanda y la oferta», analizó la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales.
Así lo señaló la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR) en su último informe, en el que subrayó además que esta es la segunda caída consecutiva del año. En el marco del aislamiento social, marzo resultó el peor mes de los últimos tiempos.












