El SENASA refuerza la vigilancia apícola con 150 apiarios para prevenir el ingreso del pequeño escarabajo de las colmenas (PEC), una plaga que amenaza la miel argentina y la polinización clave para el agro.
La apicultura argentina mueve exportaciones, empleo y servicios ecosistémicos que lubrican al agro. Por eso, el SENASA reforzó la Red de Vigilancia activa contra el pequeño escarabajo de las colmenas (PEC), una plaga ausente en la Argentina pero detectada en Brasil, Bolivia y Paraguay. El dispositivo –150 apiarios distribuidos del Chubut a Salta, y de Entre Ríos a Mendoza– busca evitar el ingreso y la dispersión de un patógeno que podría golpear la producción de miel y complicar mercados externos.



























