Desde Valley consideran que el contexto actual da buenas herramientas para invertir en equipos de riego. Estiman que de las 2,5 millones de hectáreas irrigadas en la actualidad, se puede crecer a cerca de 10 millones.

Para que las 300 millones de toneladas con las que sueña el presidente Javier Milei realmente se lleguen a producir en Argentina, hay una tecnología que es esencial: el riego.
Llevar el agua a zonas donde escasea, o aumentar la oferta hídrica de los cultivos para que exploren sus techos de rendimiento, son aspectos fundamentales para hacer crecer la productividad por hectárea del campo argentino.


















