Según investigadores del INTA, la ola polar, de las últimas dos semanas consecutivas afectaron la supervivencia de los adultos de chicharrita que se encontraban activos en los refugios invernales.

Una buena para el campo. El fenómeno de la “chicharrita” podría minimizar su efecto y parte de la razón, está dado por las bajísimas temperaturas que azotaron a la Pampa Húmeda durante los últimos días de junio y primera semana de julio.
Pensando en la presente campaña, “todo indicaría que el frío y las frecuentes heladas van a favorecer al saneamiento de gran parte del área pampeana respecto a la plaga”, coinciden varios investigadores de INTA.






















