La dependencia de las cuentas fiscales del petróleo y los combustibles fósiles, también dificultan la transición para abandonar la industria extractiva sin generar perturbaciones económicas significativas.

América Latina ha sido catalogada como una de las regiones estratégicas para la transición global a fuentes de energía renovable. Sin embargo, una geopolítica frágil y los conflictos en Ucrania y Gaza, están acentuando la dependencia de los combustibles fósiles y limitando la inversión en proyectos de energía limpia más complejos.



































