

Información actualizada del campo bonaerense


Con datos del 85% de los días hábiles del mes, en marzo la faena habría caído 20% interanual, marcando una reducción que no se veía desde la salida de la superliquidación de 2008-2009.
Esta afirmación se basa en la emisión de DTEs con destino a frigorífico hasta el lunes 25, que amparó la intención de enviar a 866 mil animales, lo que arroja un promedio por día hábil de poco menos de 51 mil, que resulta 12% inferior al de marzo del año pasado.
Pero como este marzo tiene dos días hábiles menos que el anterior, la reducción absoluta sería del porcentaje mencionado arriba.
Contra ese promedio, la categoría vacas sería la de mayor retroceso, con 27% proyectado de disminución.
Este destaque es doble, ya que además sería la primera vez en dos años en que las vacas muestran una reducción interanual, salvo alguna excepción aislada. Cabe destacar que en la actual fase de moderación y reducción de la faena, era la única categoría importante que todavía no había entrado en terreno negativo.
Con estos números, la participación de hembras bajaría a 46%, nivel no visto desde hace un año, antes de que empezara a aumentar, cuando alcanzó un pico de 50%.
Los novillos le siguen con 23% de disminución presunta. Luego se enfilan novillitos con -19% y vaquillonas con -12.
Habrá que esperar a los números finales de la faena, seguramente en la segunda semana de abril, para confirmar esta tendencia, ya que siempre hay algunas diferencias entre la emisión de DTEs y la faena real.




Al momento de analizar los hábitos de consumo de carnes en Argentina, una idea que suele repetirse es que el consumo decayó. En los últimos años, la realidad indica que los cortes vacunos cedieron su rol protagónico a otros sectores que dejaron de ser una alternativa, como el caso de la carne aviar.
En los últimos 25 años, el complejo avícola creció de manera sostenida y compite cabeza a cabeza con la carne bovina en los mostradores.
Las estadísticas permiten corroborar esta tendencia: no cae el consumo de carnes, solo varían los porcentajes.
Un informe elaborado por Franco Artusso y Martina Abduca, del Ieral de la Fundación Mediterránea, analizó en detalle este tema y como punto de partida, englobó a los 12 países de mayor consumo de carnes a nivel mundial, contabilizando bovina, aviar y porcina.
En este ránking, Argentina ocupa el segundo puesto, con un consumo global de 116 kilos, divididos en 52 kilos de vacuno, 47,3 de aviar y 16,7 de porcina.
El listado lo encabeza Estados Unidos, con 120 kilos y más lejos siguen Australia, con 100,7 kilos anuales y Brasil, con 96,7 kilos.
Uno de los datos más relevantes de este informe es que, si bien el consumo de carne vacuna retrocedió, Argentina es el mayor consumidor a nivel global en ese rubro. En el caso del pollo ocupa el tercer puesto global y en carne porcina, el 11°.
Al momento de medir la ingesta de carne bovina, el segundo puesto corresponde a Estados Unidos (37,8 kilos), seguido de cerca por Brasil, con 35,7 kilos.
Las entidades del sector frigorífico vacuno también coinciden con esta mirada, como el caso de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra).
El presidente de la entidad, Daniel Urcía, explicó que nuestro país es un consumidor récord a nivel global de proteína animal y destacó que en la actualidad, hay nuevas tendencias y hábitos de consumo, en relación a los últimos 40 años.
“Durante las últimas semanas se habló de la disminución del consumo de carnes. Vamos a explicar por enésima vez que en Argentina se consume de manera récord mundial casi 120 kilos por habitante al año de proteína animal. También diremos que en el siglo XXI hay nuevas tendencias y hábitos de consumo, distintos a los que había 40 años atrás”, subrayó en una editorial.
“Cabe señalar que en Argentina creció fuertemente la producción de aves y cerdos. De hecho, la encuesta nacional de consumo en hogares de 2017 difiere de la de 2004 sustancialmente en cuanto al consumo de carne porcina, que no está computado en el índice de precios al consumidor”, sostuvo.
El informe del Ieral plantea cual es el techo de la carne aviar en la dieta de los argentinos. En 2022/23, Argentina fue -según datos del USDA– el séptimo país que más carne aviar consumió por persona a nivel global, unos 47 kilos. El listado lo encabeza Qatar, con 60,4 kilos.
“Analizar una sola carne y comparar contra países de alto consumo puede llevar a conclusiones erróneas sobre las posibilidades de crecimiento en el mercado local e incluso contradecir aspectos nutricionales básicos”, explicaron Artuso y Abduca.
De este modo, consideraron que una referencia válida para hacer proyecciones es realizar una comparación con Estados Unidos, que se trata de un país más similar en términos del nivel total de ingesta cárnica y del grado de competencia que tiene el pollo con el resto de las carnes.
El análisis contempla dos escenarios. En el primer caso uno optimista, en donde crece el consumo total de carne por persona y la carne aviar continúa avanzando contra la carne vacuna, según la tendencia 2009 -2023.
Si se cumple esta premisa, el consumo interno de carne aviar podría escalar todavía unos 6 kilos per cápita hasta encontrar su “techo” en torno a los 53 kilos por habitante año.
En la vereda opuesta, un escenario más pesimista con mayor crecimiento en el global pero un freno a la sustitución de carne vacuna por carne aviar, marcaría un techo de 49 kilos. Pero más allá de estas dos posibilidades, coincidieron en remarcar que la ingesta a nivel nacional se encuentra bastante cerca de su techo.
Otro datos que los consumidores siguen de cerca es el precio al momento de la compra. El informe comparó las dinámicas de precios de las distintas carnes y concluyó que entre 2007 y 20223 la aviar se encareció frente a la porcina, pero se abarató frente a la vacuna,
En 2007, con un kilo de pollo se podían comprar 0,38 kilos de carne porcina y 0,48 kilos de carne bovina, mientras que en 2023 con un kilo de pollo pudieron comprarse 0,49 kilos de carne porcina y 0,34 kilos de carne bovina.

Se informó desde la Dirección de Servicios Urbanos que durante toda la mañana de este Sábado se trabajó intensamente en la limpieza y ordenamiento de espacios públicos, especialmente la zona de la Terminal de Ómnibus y la Plaza Principal de nuestra ciudad



Dicen los que saben que la historia es propiedad de quienes se animan a desafiarse, de los que se superan y generan oportunidades.
Así es la trayectoria del ingeniero agrónomo Raúl Mella (75), quien sigue manteniendo la misma pasión de siempre por la genética de maíz, incluso de la misma forma que cuando ingresó a trabajar en Dekalb en la década del 80.
“El híbrido ideal de hoy sería uno que pudiéramos sembrar desde Balcarce hasta el Chaco directamente. Sin embargo eso no existe. Entonces hay que ir haciendo materiales por regiones y después ver hasta cuándo se puede extender su permanencia en el mercado”, cuenta Mella, portando una bandera de liderazgo en investigación que le permitió trabajar en empresas como Dekalb, Monsanto, DonMario, SPS, Limagrain y Pannar, entre otras.
Actualmente, lejos de pensar en el retiro, el experimentado breeder trabaja como asesor externo de RAGT, un semillero francés que quiere convertirse en un importante referente de maíz en la Argentina, proporcionando genética europea de primera línea.
“Afortunadamente, el hecho que las empresas de semillas sean globalizadas, nos permite llegar a germoplasma, eventos y tecnologías que antes no existían. Esto es positivo para el país, pero por sobre todo para los productores locales que alcanzan cada día mejores producciones”, insiste.
Mella, asegura que estamos en una etapa “altamente positiva” para el cultivo, en área, en rendimiento y en tecnología.
“Los distintos programas de mejoramiento en maíz buscan reforzar los potenciales de rendimiento, y a su vez, enfrentar a las plagas con eventos impensados hace 20 años atrás”, sentenció.
Según el mejorador, en sus primeros años de trabajo en maíz, los procesos tecnológicos en el país eran muy pobres y se hacía lo que se podía. Así y todo, los logros fueron excepcionales para Argentina en materiales que quedaron en la historia.
“La tecnología dio un paso disruptivo en la ciencia de los cultivos. Pero no es nada nuevo. El mejoramiento, si lo miramos desde el punto de vista histórico, lo comenzaron los aborígenes, en México con observación visual”, cuenta el entrevistado.
Como referencia, recuerda que fueron ellos quienes seleccionaron plantas que resistieran las condiciones climáticas del lugar, de grano blanco, almidonoso o amiláceo para la alimentación humana.
Años más tarde, el maíz pasó a formar parte de la alimentación animal y se extendió a la producción de combustible, por lo que aumentar el rinde de los híbridos era algo indispensable.
“Cuando se pensó en la alimentación animal, empezaron a cambiar los distintos mejoramientos de maíz a nivel global que luego en Estados Unidos, fundamentalmente, se basó en buscar materiales que se adaptasen a la producción de combustibles”, señaló.
Pero además, había que adaptarlo para producir carne de cerdo en China y aves y huevo en Brasil. “El mejoramiento cambia de acuerdo a los destinos que se le brinda a la producción y a las necesidades de cada región. Por ello es algo tan complejo”, resumió Mella.
Para el experimentado mejorador, no es conveniente echarles la culpa a los productores sobre la duración de uno u otro evento. “Hay que pensar que cada agricultor es una persona independiente. Por más reglas que le pongan, cada uno opera en base a su manera de pensar y sus posibilidades”, dice convencido.
En ese sentido, argumentó que los sistemas biológicos no son permanentes. “Si usted saca un híbrido de maíz con una tecnología Viptera o Víptera3 Pro, o lo que sea, contra insectos, usted tiene una base genética con un evento. Pero los insectos que están en el ambiente son millones, que se van recombinado”, expresó.
Por ello, contó que el instinto de supervivencia del insecto hace que se renueven, “unos pocos sean exitosos y esos exitosos voltean el evento. Entonces nosotros, como mejoradores, tenemos que pensar que un evento, en promedio, con mucha suerte puede durar 10 años”.
Tomando en cuenta lo expresado, insiste en que las empresas deben ir reforzando los eventos y acumulando genes de resistencia, para potenciar el rinde de los cultivos cada vez más.
Por otra parte, consultado sobre las intensiones del Gobierno argentino en adherir a la normativa UPOV 91, dijo que todos los países del mundo tienen leyes sobre semillas mucho más actualizadas que nuestro país.
“Cómo en todos los ámbitos, las leyes de semillas, las regalías y demás tienen pro y contras, dependiendo del lado del mostrador en que estemos sentados. Lo que nadie puede discutir es la necesidad de invertir en nuevas genéticas y germoplasmas”, asegura el especialista.
Por lo tanto, aclaró que las empresas de genética “miden el mercado en función de la cantidad de hectáreas, es decir, la cantidad de bolsa que puede vender”, resaltó.
Tomando en consideración esta ecuación, es que determinan cuánto es el plus de dinero que pueden sacar por cada evento. “En función de eso –explicó-deciden invertir en ese mercado o no hacerlo”.
Durante sus más de 40 años de carrera, Mella además de ser un excelente mejorador de maíz, fue docente de la cátedra de cereales de la Universidad Nacional de Buenos Aires. “Los mejoradores vivimos de día y pensamos de noche”, sostiene.
Es que su enfoque está basado en potenciar un determinado híbrido de maíz, descartando en el camino a miles que pudieron ser, pero no lograron cubrir las expectativas.
“Desde el vamos sabemos que un solo material es el que será el que llegue a la recta final, pero para eso, hay que probar miles y eso es un trabajito importante”, advierte sonriente.
Como anécdota, cuenta que en sus comienzos uno de sus jefes, como primera medida, evaluaba a los trabajadores por la cantidad de bolsas que vendían; en segundo término analizaba las líneas genéticas generadas, y en tercer lugar un factor muy particular: “Nos evaluaba por la cantidad de esposas que teníamos. Él nos decía: si el breeder sigue con la misma esposa con la que se casó, quiere decir que se dedica más a la casa que a la empresa”, contó entre risas.

Para abordar los problemas de deficiencia de nutrientes en los suelos de manera efectiva, es importante considerar la realización de un análisis de suelo para determinar cuáles son los que están faltando.
Así, una vez identificados los nutrientes deficientes, se puede calcular la cantidad exacta de fertilizante necesaria para corregir esas deficiencias.
En ese marco, y en diálogo con Infocampo, la ingeniera agrónoma Amancay Herrera, responsable técnico comercial del laboratorio Suelo Fértil de ACA, expresó la importancia de los análisis de suelo para poder tener eficiencia en este proceso.
“La importancia de los análisis de suelo radican en que con ellos tenemos la posibilidad de elaborar una prescripción para los productores sobre cuáles son los nutrientes que le hace falta a su suelo y en que dosis deberían aplicarlo”, destacó.
Asimismo, dijo que con los niveles de tecnologías actuales, donde incluyó la agricultura de datos, se pueden realizar diferentes recomendaciones dentro de un mismo lote.
“En un mismo lote podemos tener diferentes ambientes, con diferentes necesidades nutricionales. Hoy la tecnología, en conjunto con los análisis de suelo, nos permite recomendar diferentes dosis y nutrientes dentro del mismo lote”, insistió.
Amancay Herrera, responsable técnico comercial del laboratorio Suelo Fértil de ACA
Además, es importante considerar el tipo de cultivo a producir, ya que diferentes especies tienen distintos requerimientos de nutrientes. Esto puede influir en la elección del tipo de fertilizante a aplicar y en la frecuencia de aplicación.
Según mencionó Herrera, las diferentes cooperativas agropecuarias nucleadas en ACA, promueven el análisis de suelo antes de efectuar cualquier plan de fertilización.
De hecho, muchas de las cooperativas cuentan con un camión calador que realiza el análisis en el campo para luego evaluar las muestras recolectadas.
“Se hacen muestreos de suelo sin cargo para que los productores, en conjunto con el asesor de la cooperativa, puedan elaborar una prescripción de aplicación de fertilizantes que tenga relación con el resultado del análisis”, manifestó.
Por otra parte, la especialista se mostró preocupada por el bajo nivel de reposición de nutrientes en suelo, sobre todo en la zona núcleo.
“Venimos de una cosecha pobre en muchos casos, que devolvió nutrientes al suelo. Pero en general, los niveles de fósforo, azufre y cinc vienen cayendo de manera preocupante”, analizó, justificando que por este problema, la respuesta de los cultivos a la fertilización es más notoria.
Para los asesores técnicos es fundamental evaluar el costo-beneficio de la fertilización y considerar prácticas de manejo sostenible del suelo para garantizar una reposición efectiva de nutrientes a largo plazo.
Tomando en cuenta este aspecto, Herrera no dudó en reconocer que la tecnología del conocimiento ayudará a que los niveles de reposición de nutrientes mejoren en el campo.
“La tecnología del conocimiento es importante y no es tan cara. Es sin dudas lo que más ayudará a recuperar niveles de nutrición en los suelos”, ejemplificó.
También enumeró que “hacer un análisis de suelo, acercarse a las cooperativas, hablar con un asesor y determinar cuál es el mejor fertilizante para aplicar con sus dosis correspondientes es fundamental para colaborar con la sostenibilidad del suelo”.
Por último, destacó el portfolio tecnológico en fertilizantes de ACA, como una muestra clara de que hay con qué hacerle frente a esas deficiencias.
“Ofrecemos desde MAP hasta fertilizantes de la línea Premium como el MICROESSENTIALS ® SZ, que es una mezcla química en la cual tenemos en cada granito el aporte de nitrógeno, fósforo, azufre y zinc”, recomendó a modo de conclusión.





En 2023, el negocio ganadero atravesó dos etapas bien diferenciadas. Por un lado, un escenario de precios en la hacienda planchados, fundamentalmente en novillitos pero también en terneros, y faena muy elevada, a causa de la sequía, que adelantó la salida de animales de los campos.
Por otra parte, en la segunda parte del año las cotizaciones retomaron el sendero alcista, sobre todo a partir de las elecciones presidenciales en octubre y el balotaje de noviembre.
Los vacunos dejaron de perder contra la inflación y recuperaron el terreno perdido, situación que tuvo un traslado a los precios de venta al consumidor.
Con las variables climáticas estabilizadas, un escenario más favorable de precios y un giro de 180 grados en la política para el sector, este año se espera una mejora en las variables productivas.
A diferencia de 2023, será un período de retención, en donde los ganaderos buscarán recuperar los kilos perdidos en la sequía.
Con este horizonte, una de los pilares de una producción eficiente es la sanidad. Y en plena zafra ganadera, la firma Biogenésis Bagó llegó a Expoagro con novedades para garantizar la salud de los terneros.
En la muestra que se llevó a cabo en la localidad bonaerense de San Nicolás, el laboratorio presentó Biopoligen Q, una nueva vacuna combinada de cepas inactivadas, desarrollada bajo los altos estándares característicos de la compañía en materia de calidad y producción de vacunas.
Según detallaron desde la firma, la vacuna presenta un doble beneficio para los veterinarios y productores. Así, cada dosis protege a los rodeos de dos enfermedades como el síndrome respiratorio bovino y la queratoconjuntivitis, que son de alto impacto y generan grandes pérdidas de peso, menor eficiencia de producción y altos costos de tratamiento.
Biopoligen Q se encuentra disponible en presentaciones de 100 mililitros (20 dosis) y 250 mililitros, unas 50 dosis. “Junto con Biopoligen Hs y Biopoligen Air, esta nueva solución completa la familia de vacunas para el segmento de enfermedades respiratorias”, destacaron.
En Expoagro, la empresa estuvo acompañada por Laboratorio Azul Diagnóstico y en esos días desplegaron su porfolio de soluciones y servicios enfocados en el diagnóstico y sanidad. Además, participaron en tres charlas, que estuvieron a cargo de Juan Cruz Muriel, Gerente Técnico Comercial de
Biogénesis Bagó; del ingeniero en Producción Agropecuaria y ex funcionario de la Secretaría de Agricultura, Rodrigo Troncoso y del médico veterinario Miguel Mejía.
Martín Pérez Bordagaray, jefe de Asesores Técnicos de Biogénesis Bagó destacó que tanto el síndrome respiratorio bovino como la queratoconjuntivitis son enfermedades que se traducen en invernadas con menos kilos y que además afectan la calidad de la carne.
Con respecto a las intenciones de inversión por parte de los productores, consideró que el presente año “será importante para la ganadería, estamos ante un nuevo escenario que traccionará al novillo pesado, con lo cual será un año importante para las recrías”.
Y agregó: “Venimos de dos años de seca, el año pasado la participación de la hembra en la faena estuvo alrededor del 48%, esto nos habla de una situación de liquidación de stock”.


Los más recientes datos de inflación en Estados Unidos están «en la línea de lo que nos gustaría ver», dijo el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en comentarios que parecen mantener intacta la línea de base del banco central para los recortes de tasas de interés este año.
Los datos del índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE) publicados el viernes «son lo que esperábamos», dijo Powell, y aunque las cifras mostraron una desaceleración menor que el año pasado «no nos verán reaccionar de forma exagerada».
Los datos del mes pasado «no fueron tan bajos como la mayoría de las buenas lecturas que obtuvimos en la segunda mitad del año pasado, pero definitivamente están más en la línea de lo que queremos ver», dijo Powell durante una comparecencia en la Fed de San Francisco, donde fue entrevistado por Kai Ryssdal, del programa «Marketplace» de la radio pública.
Los comentarios de Powell estuvieron en línea con sus declaraciones después de la reunión de política monetaria de la Fed la semana pasada, en la que dijo que una inflación mayor a la esperada en enero y febrero no había cambiado la sensación de que los aumentos de precios seguirían cayendo este año hasta el objetivo del 2% del banco central.
Los datos del Gobierno mostraron que el índice de precios PCE aumentó a una tasa anual del 2,5% en febrero, frente al 2,4% del mes anterior. La cifra, que excluye los volátiles precios de los alimentos y la energía, subió un 0,3% mensual, ligeramente más de lo que anticipó Powell cuando dijo la semana pasada que la inflación subyacente de febrero estaría «muy por debajo» del 0,3%.
Aun así, Powell indicó que el informe de febrero no socavaba las perspectivas de referencia de la Reserva Federal.
Algunos detalles de los datos del PCE, señalaron los economistas, sí mostraron una mejora en aspectos de la inflación que la Fed considera importantes, pese a que las cifras principales han mostrado poco progreso en los dos primeros meses del año.
La semana pasada, la Reserva Federal mantuvo su tasa de interés de referencia a un día en el rango del 5,25%-5,50% y también reafirmó -por poco- una proyección de referencia según la cual el tipo bajará 0,75 puntos porcentuales en el año.
En las últimas semanas, Powell ha tenido que conciliar las expectativas de que los recortes de tasas comiencen este año con unos datos que muestran que la mejora de las cifras de inflación se ha ralentizado al inicio del año.
«Necesitamos ver más» progresos en materia de inflación antes de recortar las tasas, dijo el viernes.
«La decisión de comenzar a reducir las tasas es muy, muy importante… La economía está fuerte en este momento, y el mercado laboral está sólido en este momento. Y la inflación ha estado descendiendo. Podemos y seremos cuidadosos con esta decisión porque podemos serlo».

Luego de avanzar sobre el 4,4 % de la superficie apta de soja de primera en el Núcleo Norte, colaboradores informan rindes cosechados que varían entre 30 qq/Ha a 45 qq/Ha. Asimismo, el inicio de las labores sobre el Núcleo Sur cubre solo al 0,5 % de la superficie implantada de soja de primera, con rindes que varían entre 37 qq/Ha a 52 qq/Ha.
Cabe mencionar que tras el paso del frente de tormenta en días precedentes que ocasionó la caída de granizo, se informan lotes de planteos de primera y segunda afectados en localidades como Nueve de Julio, Bolívar y Saladillo, principalmente. El 52 % de la soja de segunda implantada ha iniciado el llenado de grano, donde los lotes más avanzados se sitúan sobre ambos núcleos bajo óptimas condiciones de humedad.
Durante la última semana, la cosecha de maíz grano comercial tomó impulso y avanzó sobre el 5,7 % del total nacional con un rinde promedio de 88,3 qq/Ha. En la zona núcleo, con un avance del 17,7 %, se informa un rinde promedio semanal de 102 qq/Ha que confirma, e incluso supera el resultado que se esperaba. Por otra parte, los primeros reportes en el Oeste de Buenos Aires-Norte de La Pampa arrojan un rinde promedio de 92,7 qq/Ha.
En cuanto a los planteos tardíos, al Sur de Córdoba, solo el 7 % transita el llenado de granos con una condición Regular/Mala, mientras que sobre el Centro-Norte, producto de la ya nombrada presencia de Spiroplasma kunkelii y efecto del estrés termo-hídrico, el 25 % mantiene una condición Regular/Mala.
El efecto de la chicharrita ha mostrado su impacto en el NEA y NOA, con una baja de 9,5 p.p. en la condición del cultivo cuyo impacto en términos productivos se evaluará con posterioridad. En este contexto, mantenemos nuestra proyección de producción en 54 MTn.
En cuanto al girasol, el progreso intersemanal de cosecha fue de 15,8 puntos porcentuales, alcanzando el 75 % del área apta. Si bien transcurrieron 7 días sin lluvias, hay sectores que aún no presentan condición de suelo idónea para la entrada de las máquinas, y debido a ello, se mantiene una demora interanual y respecto al promedio de las últimas 5 campañas de -2 y -8,8 puntos porcentuales respectivamente.
A pesar de la variabilidad de los rendimientos cosechados, el promedio nacional se mantiene en 20,2 qq/Ha, sosteniendo la proyección de producción nacional en 3,6 MTn. Colaboradores del sur del área agrícola informan pérdidas de área y mermas de rinde luego del temporal de las últimas dos semanas, que continuarán evaluándose conforme avance la recolección de los lotes.
Por último, la cosecha de sorgo granífero avanzó 9,4 puntos porcentuales en los últimos quince días, alcanzando al 14,3 % del área apta con un rendimiento promedio de 48,7 qq/Ha. Los planteos tardíos en el Centro-Norte de Santa Fe transitan etapas reproductivas con una condición que resalta respecto de los afectados maíces tardíos de la zona por el complejo de enfermedades ya conocido. El Núcleo Norte reporta los mejores resultados hasta el momento, con un promedio de 60,7 qq/Ha. Asimismo, el NEA, el cual aporta unas 270 mHa, espera un rendimiento promedio en torno a los 40 qq/Ha. En este contexto, mantenemos nuestra proyección de producción en 3,5 MTn.
Soja
Se inicia la cosecha de soja de primera, incorporando las primeras hectáreas, concentradas sobre ambos núcleos. Los rindes promedian los 37 qq/Ha para el Núcleo Norte. El 80 % de la soja de segunda presenta una condición de cultivo Normal/Buena.
MAÍZ
El 5,7 % del total nacional ya fue cosechado con un rinde promedio de 88,3 qq/Ha. Los planteos tempranos en zona núcleo alcanzan los 102 qq/Ha de promedio semanal, lo que confirma lo esperado semanas atrás.
GIRASOL
La cosecha cubre el 75 % del área apta, tras un progreso intersemanal de 15,8 puntos porcentuales. El rinde promedio se ubica en 20,2 qq/Ha, manteniendo la proyección de producción en 3,6 MTn.
SORGO
Se ha cosechado el 14,3 % del sorgo granífero con un rendimiento promedio de 48,7 qq/Ha. Los rendimientos esperados en las zonas más importantes para el cereal se encuentran entre los 40 y 60 qq/Ha.



Este fondo, instaurado en 2022 por el entonces presidente Alberto Fernández, tenía el propósito de estabilizar los precios del pan y otros productos derivados del trigo.
Aunque no lo mencionó de manera directa, Adorni dejó entrever la posible eliminación del fideicomiso a través de su comunicado en redes sociales.
«Habíamos anunciado el deseo de terminar con cada uno de los Fondos Fiduciarios que dependen del dinero del Estado Nacional», señaló el funcionario, añadiendo que la próxima semana podría formalizarse la eliminación del primero de ellos, que habría gastado sin sentido 69.000 millones de pesos.
De acuerdo con fuentes de Infobae, el fondo fiduciario del trigo, conocido como Fondo Estabilizador del Trigo Argentino (Feta), creado en marzo de 2022, estaría sujeto a la medida. Se espera que se anuncie un decreto que ratifique su eliminación, lo que podría acarrear hasta 15.000 bajas en la administración estatal.
El Feta habría sido establecido con el fin de subsidiar a molinos y empresas relacionadas con el trigo para estabilizar los precios de los productos derivados de este grano. Sin embargo, su efectividad y el manejo de sus fondos han sido cuestionados, lo que ha generado críticas y debate en el ámbito político y económico.
El presidente Javier Milei habría expresado su postura contraria a los Fondos Fiduciarios en una entrevista en febrero, manifestando su intención de terminar con estas «cajas negras de la política». En sus declaraciones, Milei habría subrayado la necesidad de poner fin a prácticas que, según él, benefician a ciertos sectores políticos en detrimento del interés público.
Lo que conocimos como partidos políticos tradicionales empezaron a caer y se reivindicaron otros actores más pragmáticos, pero también más difíciles de entender

Probablemente no haya teoría política que explique qué está pasando en la Argentina. Lo que conocimos como partidos políticos tradicionales empezaron a caer y se reivindicaron otros actores más pragmáticos, pero también más difíciles de entender.
Se cumplieron los 100 días del mandato del gobierno de Javier Milei y hay varios temas para analizar.
Arranquemos por lo económico: tanto el discurso de inicio de gobierno como el del comienzo de sesiones ordinarias nos dejó bien en claro que el ajuste era inevitable y que no habrá desvío alguno en lograr equilibrio fiscal. La herencia volvió a ser actriz fundamental en el discurso público, como es común en todos los traspasos de gobierno, para dar cuenta de dónde estábamos y que el esfuerzo que tendríamos que hacer sería clave para que el país no caiga en una hiperinflación. ¿Por qué digo que no hay teoría política que lo explique? porque no es común que, frente a tal ajuste, la imagen del Presidente crezca cada vez más, incluso dentro del mismo sector agropecuario dónde por allá en la Expo Rural 2023 el entonces candidato prometió “Yo sí voy a bajar impuestos. En caso de que La Libertad avanza llegue al poder y que ganemos las elecciones, nosotros consideramos que el campo argentino es el mejor campo del mundo y que vamos a trabajar para devolverle la rentabilidad y la habitabilidad que se le ha quitado en los últimos años chupándole la sangre directamente. Vamos camino a pensar en una unificación cambiaria y en una eliminación total de las retenciones” pero al enviar su programa de gobierno al Congreso, no solo no quitó impuestos sino que buscaba subir el más discutido por todos: las retenciones. En Expoagro 2024, dos meses después de la discusión legislativa, fue aclamado por todos los productores que visitaban la feria.
Ahí entramos en el segundo punto: lo político. La campaña de Milei fue austera y transparente, con un mensaje claro “La casta es la culpable” y nosotros somos el otro, el salvador, que viene a cambiar un sistema que nos trajo hasta acá. Ese discurso lo llevó a la presidencia y le marca el estilo del gobierno. ¿Dónde lo notamos?
Caída de la Ley ómnibus: hace mucho que los Diputados no tenían tanta actividad en enero en las famosas “sesiones extraordinarias”. Ese mes le serviría al gobierno para terminar de confirmar quienes jugarían a favor de la “gobernabilidad” y apoyarían sus políticas, quienes estarían en el medio moviendo la aguja y quienes lo harían caer. El proyecto que contenía 600 artículos de lo más variado, pero centralizando en la delegación de facultades por 4 años (que luego bajaron a 1, aunque tampoco se aprobó), era su programa de gobierno que volvería a las bases de Alberdi, padre de nuestra Constitución. En el recinto, antes de entrar a la sección privatizaciones, el proyecto se retiró. Y ahí, Milei tuvo la oportunidad de golpear “No elegimos el camino de la confrontación, pero tampoco le escapamos. Si eligen el
camino de la confrontación, se encontrarán con otro animal distinto al que le está hablando”, dijo frente a la Asamblea Legislativa el primero de marzo, en un acto atípico.
Rechazo del DNU 70/2023 en el Senado de la Nación: un decreto de necesidad y urgencia con más 300 artículos, en su mayoría de derogación de leyes y que incluye una reforma laboral, se vetó en el Senado sin haber tenido dictamen de comisión previa. Sigue vigente, hasta tanto la Cámara de Diputados no lo rechace. Nunca antes los legisladores habían rechazado un DNU, y en un acto de moralidad, lo tildaron de inconstitucional. Este es otro hito clave para la confrontación con “aquellos que no nos dejan gobernar”. También es otra demostración de la caída de lógica partidista, donde miembros de la UCR se abstuvieron, algunos votaron a favor y otro en contra. ¿Qué temas agro contiene el decreto? Derogación de la Ley de Tierras, actualización en la Ley de Warrants, eliminación de cuotas del azúcar, prohibición de restricciones a exportar por parte del Poder Ejecutivo, modificación en el transporte alimentario y desregulación de la industria vitivinícola.
La relación con los gobernadores: también los incluye como parte de la casta que no quiere cambiar, y en términos económicos, no quiere ajustar. En sus palabras, es momento que dejen de pedir plata a Nación y cuiden su dinero provincial, lo que lo llevó a confrontar con el gobernador Nacho Torres de Chubut. Pero además, en este ítem, vemos el federalismo reivindicado ¿Cuándo creíamos que los gobernadores iban a pedir por una baja de retenciones para los productos agropecuarios? cuando vieron que había chances de que le saquen recursos coparticipables y no le transfieran fondos de nación si no apoyaban el proyecto. Una posible respuesta a eso fue: “Si me vas a dejar de mandar dinero, entonces quita retenciones que es un impuesto no coparticipable”. La presión de los gobernadores, generó que se retire el capítulo fiscal donde estaba incluida la suba de Derechos de Exportación para las economías regionales, cereales, oleaginosas y carne.
A dos meses de la convocatoria al pacto de Mayo, nos encontramos con un gobierno algo más dispuesto a dialogar por vías del Ministro de Interior, un funcionario con carrera política y que conoce el juego. Con un nuevo borrador del proyecto de Ley Bases, que quita prácticamente todo lo que no tenía consenso, dejando por fuera el paquete fiscal que es otro punto de discusión. La presión de los gobernadores hizo efecto, los derechos de exportación quedarán como están hasta tanto no se llegue al equilibrio fiscal. Este tire y afloje entre la política “casta” y el gobierno nacional, nos da el pie para estar atentos a qué otros proyectos de Ley entrarán al Congreso como “Leyes espejo” de aquella Ley ómnibus que no fue, y que otros DNU que resurgirán si el 70/2023 finalmente es rechazado en su totalidad.
La cuerda está tensa, en un gobierno que recién comienza.
En el Día del Inversor de ADBlick Agro se repasó el contexto económico actual y la visión desde los agronegocios; qué se ve en el horizonte

¿La vemos o no? Es la pregunta que buscó responder Andrés Borenstein, economista y profesor de la UTDT, la UBA y actual jefe de Econviews, durante el Día del Inversor que organizó ADBlick Agro. En tanto, el foco sobre los agronegocios lo realizó Bernardo Piazzardi, especialista de la Universidad Austral, y Lorenzo Preve, profesor de la I.A.E Business School y Managing Partner en Upside Risks S.A.
A mediano plazo hay optimismo sobre la economía y los expertos coinciden en que hay desafíos cercanos, como el tipo de cambio. El negocio agrícola, por la baja de precios y la suba de costos, se muestra con números muy finos. Esto hace pensar que, entre otros factores, bajará el precio del alquiler en la nueva campaña.
«No está fácil verla o no verla», destacó haciendo referencia a la tendencia mileista. «Me defino como cautelosamente optimista», agregó.
¿Por qué Borenstein no es «optimista a ultranza»? Esto es porque advierte riesgos en el escenario. En primer lugar, destacó que hay dos cosas en donde a Milei le fue bien: en la economía y en la opinión pública. «En la economía diría que le fue bien pero no está tan bien. El BCRA recuperó USD 10 mil millones de reservas, pero también la deuda por importaciones son unos USD 10 mil millones desde que asumió Milei. Salió bien pero ojo que no está todo bárbaro», aclaró.
Por otro lado, definió al superávit fiscal como «espectacular» gracias a la famosa licuadora o motosierra. Anticipó que habrá otro superávit en marzo y que el riesgo país bajó. «Argentina es riesgosa pero mucho menos que hace tres meses, lo dice el mercado. Y la inflación viene bajando, mejor de lo esperado».
En tanto, repasó que la recesión fue fuerte en diciembre y enero, en febrero ya está casi empatada y en marzo no hay caída mensual: «A la recesión le estamos poniendo fecha de finalización», consideró al desarrollar el lado optimista. «Ahora hay que ver cómo es la recuperación. Vamos a tener una política fiscal y monetaria restrictiva y con un tipo de cambio bajo. Puede pasar cualquier cosa, pero creo que la economía deja de caer», explicó y apuntó que la confianza en el Gobierno que mide Di Tella sigue firme.
Entonces, ¿cuáles son los riesgos que hacen «no verla»? «El punto más débil de Milei es la política: todavía no pasó una sola ley por el Congreso. Qué pasaría si Diputados rechaza el DNU? qué le pasaría al dólar, los bonos, el sentimiento de veranito. No sería nada bueno», aclaró.
«Es un crack de la comunicación pero no tiene política. No tiene experiencia y poco equipo, con poca experiencia en el sector público», resaltó.
El segundo riesgo es el económico: «Lo que más me preocupa es el tipo de cambio, Argentina se volvió cara en dólares, podremos ser competitivos dentro de tres años, cuando las reformas estructurales que aún se deben maduren. Pero ahora todo es difícil en Argentina. Todavía hay reservas negativas, se necesitan exportaciones por encima de las importaciones, y para ello el dólar tiene que ser caro. A corto plazo Argentina necesita un tipo de cambio mejor que el que tenemos», respondió Borenstein.
«Si todo abril devaluamos al 2% y la inflación es del 10%, perdés 8 puntos de competitividad. Deberías ir a una devaluación parecida al 2%, pero del 8 o el 10%. Mi miedo es que si no haces nada en algún momento vas a tener que hacer el salto, lo que puede devolver un salto inflacionario y hay que ver si la política sigue bancando. Bancaron hasta ahora, hay que ver si sigue ese apoyo. Me gustaría ver más acción del gobierno, pero no creo que lo haya. Es lo que me quita el sueño dentro de esta buena onda», agregó.
Lo otro que le preocupa al economista es el famoso plan de estabilización: «Yo no creo que con política fiscal y monetaria alcanza para bajar la inflación, se necesita un cambio de régimen. Creo que no es una buena idea la dolarización. Me gustaría más un Israel del 85, Brasil de 94 o el Austral del 85. Algo un poquito menos ortodoxo. Esto puede ser que esté pero que el gobierno no lo comunique, tiene que estar en secreto hasta que se lanza. No lo sé, mi miedo es que no lo tenga. Son los desafíos que veo para la economía».
El escenario que el jefe de Econviews vislumbra es un 3% de caída de actividad este año y crecimiento del 8% para el año que viene: «La pregunta es si se puede dar otro 8% en 2026».
«Soy optimista, pero creo que los riesgos políticos de hacer algo con el tipo de cambio tienen que ser manejados. En ese caso sería más optimista», concluye.
Bernardo Piazzardi repasó la pregunta de mediano plazo que hacen en un relevamiento de la Universidad Austral a productores, para ver si van a invertir o no: «8 de cada 10 dicen que van a realizar inversiones en Argentina». Aunque aclaró: «Si hacemos doble clic en la campaña, por primera vez mejoraron las expectativas de corto plazo, las presentes. Pero las futuras, para 2024/25, son un poco más pesimistas. Y esto en los números tiene un correlato».
Piazzardi destacó que, como mínimo, cualquier productor de la región está cobrando unos USD 120 más por tonelada que el productor argentino: «Eso te arruina cualquier plan, flujo y planteo de campaña».
«Hoy tomás los costos actuales de la campaña agrícola, el tipo de cambio, el paquete de retenciones y el precio de Chicago que es la referencia en campo que de arrendamiento tiene un costo de 10 qq/ha, le sumas el paquete de tecnología, cruzás los dedos para que llueva, más el costo de comercialización y flete. Supongamos también que ese campo puede dar un rinde de 30 de soja, 40 de trigo y 70 de maíz. Esa cuenta, con la foto de hoy, te da cero, cambiaste la plata. Son pelotas en el aire que no sabés adónde caen», advirtió.
Inmediatamente destacó sobre la alícuota de retenciones: «Si hacés una rebaja de 12 puntos a todo, ese mismo campo te da una tasa de retorno respetable». «Si hoy te tenés que tirar a la pileta en un contrato de arrendamiento, hoy los números están tirantes a casi negativos», resaltó.
Bajo este marco, se preguntó cómo se podría comunicar esto a los encargados de las decisiones económicas: «La forma es mostrar que eso impacta directamente en el ingreso por exportaciones. USD 41 mil millones aportó el agro en la campaña 2021/22, después vino la sequía y nos llevó a USD 25 mil. Ahora van a terminar siendo USD 31 mil millones. Qué pasa si se modifican estas variables tan ingobernables para el productor. Pero hay expectativas muy buenas, si bien entramos en una campaña que te da cero en el resultado, el 54% de los productores apoya todas las medidas del gobierno nacional».
Piazzardi destacó también que no solamente hay deberes para hacer tranquera afuera, en competitividad y productividad: «También hay tranqueras adentro. Hemos perdido contra los vecinos y países competidores en producción. La tenemos que retomar, la seguimos aguantando en el producto de mayor exportación que es soja y derivados, pero en el resto hacemos agua. En el sector lácteo la productividad está congelada hace 15 años», graficó.
En tanto, repasó la evolución de Brasil, Uruguay, Paraguay y Estados Unidos: «Llegas a un promedio de valorización del 4% en el precio de la tierra en los últimos 15 años». A contramano de esto, «Argentina votó la Ley de Tierras y el precio se congeló. Está regalada la tierra agrícola en Argentina, pero las condiciones para que vuelva a ser un país normal no sabemos si están».
Al mismo tiempo, el especialista de la Austral consideró que hay más posibilidades de que la mejora para el planteo agrícola vengan del precio internacional a que de factores locales, como el tipo de cambio: «Los valores (de los granos) empiezan a ajustarse a unos USD 30 o USD 40 por encima de lo que vimos los últimos meses».
Por último, resaltó que los bancos comerciales en la Argentina están ofreciendo préstamos a mediano plazo con tasa cero en dólares: «Quizás, apurarse a vender porque me golpean la puerta los proveedores pueden tener una salida por otro lado. Se reseteó tanto el negocio, está cambiando a tanta velocidad, que están apareciendo factores que antes no existían en Argentina».
Lorenzo Preve, especialista en la evaluación de riesgos, señala que toda la vida gestionamos riesgos, pero que no se hacía de manera integral.
En primer lugar, repasó que riesgos o incertidumbre es cualquier cambio respecto a lo esperado: «En una empresa lo esperado es el plan de negocios, el plan de siembra, el plan de devolución de fondos a los inversores. Lo que te corra más de lo esperado es riesgo o incertidumbre. Y el pasado no necesariamente me garantiza el futuro».
Pero también está el concepto de riesgo vs. incertidumbre: «Riesgo es cuando puedo medir la volatilidad y la incertidumbre es cuando no puedo, cuando no tengo forma de garantizar la volatilidad al futuro».
Por ejemplo, en los agronegocios los factores de riesgo pueden ser: precios y costos, tipo de cambio, Inflación, clima y rindes, riesgo político (decisiones de gobiernos, la reacción de la sociedad, cambios internos del agro, respuesta en las urnas), cambios de reglas de juego, roturas de maquinaria, accidentes y sabotajes, mano de obra y recursos humanos, ciberseguridad y toma de decisiones equivocada.
Entonces, el primer paso para sortear riesgos es definirlos y medirlos, para luego tomar decisiones a través de: seguros, rotación de cultivos, capacitación, mantenimiento, diversificación geográfica, estrategias de siembra.
«Sin riesgo no hay empresa, cualquier negocio va a tener riesgo. La clave es generar valor a partir de la capacidad de asumir riesgos. La gestión del riesgo tiene que ser integral, no de un solo sector. Los mitigantes se gestionan antes de que ocurra el riesgo», concluyó.
Bajo este contexto, aparecen oportunidades de inversión, como el módulo 10 de ADBlick Ganadería: “Este año las perspectivas climáticas cambiaron y aparecieron muchos campos. También cambió la perspectiva de negocio con la apertura del mercado de exportación”, destacó durante el Día de Inversor José Demicheli, CEO de ADBlick Agro
Este negocio, enfocado en la recría y terminación, busca copiar y estar por encima de la inflación. “En 2024 las opciones no son muchas”, agrega Demicheli.
ADBlick Ganadería compra animales de entre 180 y 200 kilos para llevarlos hasta los 320 en base pastoril. Luego se terminan con una dieta en base a maíz, hasta los 430-480 kilos, y se venden sobre todo con destino a exportación.
La clave es la diversificación de zonas productivas y de mercado. Si bien no dejan de lado el mercado interno, que en momentos puntuales puede convenir, el foco está puesto en la exportación, sobre todo en cupos de calidad como Cuota 481 y Cuota Hilton. Incluso hacen carne de marmoreo, que requiere más tiempo, para nichos de mercado.
Para sumarse al módulo 10 de ADBlick Ganadería, el ticket mínimo es de $5.000.000 y la renta esperada es del 8% por encima de la inflación con un perfil de riesgo bajo.

De cara a una nueva campaña agrícola, los contratistas agrícolas argentinos esperan con expectativas el impacto positivo que representaría el mayor acceso al crédito para la compra de maquinaria agrícola.
De acuerdo a estimaciones de la Federación Argentina de Contratistas de Maquinaria Agrícola (Facma), este sector concentra -a nivel nacional- un 70% de las labores de siembra, un 80% de la cosecha y cerca del 90% de la aplicación de fitosanitarios.
Luego de dos ciclos agrícolas marcados por los efectos negativos del clima, la caída en el volumen de producción de granos y la ausencia casi total de créditos, los contratistas buscarán revancha en la 2024/25.
Con un ojo en el cielo y otro en las entidades bancarias, apuntan a engrosar su nivel de trabajo y generar una rueda positiva que les permita poner en marcha la renovación de un parque de maquinaria algo envejecido, en comparación a los países limítrofes.
En diálogo con Infocampo, en el marco de Expoagro, Luis “Fredy” Simone, presidente de Facma, analizó como llegan los contratistas a un nuevo ciclo agrícola, las expectativas que genera el presidente Javier Milei en el campo y los desafíos que enfrentan los contratistas al momento de mejorar sus condiciones de trabajo y sumar tecnología en sus maquinarias.
-¿Cómo se preparan para las tareas de siembra fina y para la parte mas fuerte de la cosecha gruesa?
-Con buenas expectativas, porque se ven buenas perspectivas políticas y económicas y han salido líneas de créditos para el sector, que si bien no son las apropíadas para el sector acercan algo de optimismo. Vemos buena predisposición del lado de la entidades bancarias, que también necesitan que saquemos crédito, porque la maquinaria agrícola está venida a menos, sabemos que el parque de maquinaria está muy por debajo de la media.
-¿Qué esperan en materia de financiación para este año?
-Tenemos intriga sobre si el crédito será en dólarES o pesos, porque no hay un panorama tan claro de cómo avanzará la economía. Sabemos a qué apunta este nuevo Gobierno, pero la realidad es que a veces nos preguntamos si necesitamos crédito en pesos o en dólares. Dependerá mucho del valor de la maquinaria cuando se estabilice todo, pero la realidad es que hay mucha incertidumbre, estamos en un momento bisagra. Nosotros creíamos que iba a bajar el precio en dólares de la maquinaria, pero por ahora no pasó.
-¿Cómo afectó a los contratistas las dificultades para la importación de insumos?
-Nos pegó de lleno, porque al no tener insumos lo único que generaron fue inflación. En cierto modo, estábamos cautivos de la industria nacional y eso nos llevó a pagar precios muy elevados ante algún faltante puntual. Esa restricción de importaciones fue muy negativa, porque le resta competitividad a quienes nos dan trabajo y esto se trasladó a las tarifas.
¿Les preocupa la falta de renovación en el parque de maquinaria agrícola a nivel nacional?
-En conversaciones con colegas contratistas y fábricas, estimamos que en Argentina el parque de maquinaria agrícola presenta un atraso de 15 años, si se compara con países limítrofes. Es muy preocupante, porque venimos de muchos años de recesión y desde la gestión del ex presidente Mauricio Macri ya había muy pocas líneas de crédito y si bien después hubo algunas, no las podíamos tomar por el impacto económico de la sequía. Este impacto ya se siente, nos fuimos quedando en la renovación y hoy es un tema que preocupa al sector.
-¿Cómo hacen para mantenerse actualizados en este contexto que describís?
-En el caso de sembradoras, vamos incorporando equipos de precisión en la medida que podemos y sobre la base de una máquina usada. Por el lado de las cosechadoras es peor, porque se trata de un producto que requiere una gran cantidad de dinero en repuestos y por los problemas económicos que generó la seca, no pudimos llevar a cabo esa reposición. Nos preocupa poder reparar nuestras máquinas, para llegar como se debe a la cosecha.
-Con este escenario, ¿llegan bien a la cosecha gruesa?
-No habrá cosecha récord, pero será buena. Hay algunos comentarios sobre la posibilidad de una “Niña” en octubre y eso nos lleva a reflexionar, parar la pelota y esperar a ver qué pasa más adelante: si llega otra “Niña”, nosotros no vamos a poder pagar los créditos. Además, nuestro sector no fue tenido en cuenta a la hora de las Emergencias Agropecuarias, ningún banco se acercó ni nos tuvo en cuenta en las medidas tomadas. Los contratistas hicimos un esfuerzo tremendo para pagar los créditos, fue mucho sacrificio, no teníamos trabajo y sin embargo nadie dejó de pagar. En ese sentido, sabemos que somos solventes y tenemos capacidad de pago.
-¿Cómo quedaron las tarifas de trabajo ante la economía?
-Al momento de preparar nuestras tarifas, nos sorprendió el aumento en el costo de determinadas maquinarias, como el caso de las sembradoras. Más allá de esto, la buena noticia es que podemos tomar alguna línea de financiación, pero dentro del sector creíamos que los precios de la maquinaria iban a bajar y finalmente eso no ocurrió. Con respecto al crédito, sabemos a que apunta el actual Gobierno y sabemos que no tendremos créditos con tasa subsidiada. Tampoco lo deberíamos tener, pero si un horizonte en donde nuestra actividad sea rentable y podamos pagar la amortización de nuestros equipos con créditos justos y acordes a nuestra actividad.
-Pensando en las necesidades del contratista, ¿cuáles son las líneas de trabajo que abordan desde Facma?
-Una de las problemáticas que sufrimos desde hace años es el tránsito agrícola del contratista, porque si no nos dejan desplazar no podemos producir. Existen ciertas restricciones que no están acordes al tamaño de la maquinaria que tenemos hoy en la actualidad. Otro tema que nos preocupa mucho es el financiamiento, siempre digo que somos compradores compulsivos, nos gustaría poder comprar más de lo que podemos en la actualidad. Además, desde Facma estamos solicitando participar en la Mesa de Enlace, al igual que queremos pedirle al Gobierno formar parte de la Mesa de Trabajo Agrario

Desde el Ministerio de Bioagroindustria compartimos las recomendaciones para evitar daños en los cultivos maiceros a causa del achaparramiento del maíz o «corn stunt disease».
El achaparramiento del maíz, una enfermedad endémica del norte argentino, representa una amenaza significativa para los productores agrícolas, afectando tanto la fisiología como la nutrición de las plantas de maíz y generando mermas de rendimiento.
Para abordar este desafío, los especialistas enfatizan la importancia de implementar medidas preventivas y estratégicas. Entre las recomendaciones se destacan:
– Control del maíz guacho: Eliminar las plantas de maíz silvestre que crean un ambiente propicio para la proliferación del vector.
– Selección del híbrido adecuado: Optar por materiales de maíz tolerantes al achaparramiento, consultando con los semilleros sobre la resistencia de sus híbridos a esta enfermedad.
– Vacío sanitario de 90 días: En zonas maiceras se recomienda dejar un período de 90 días libre de toda variedad de maíz, lo que evita la supervivencia de la chicharrita del maíz.
– Tratamientos de semilla: Utilizar tratamientos sistémicos que contribuyan a mantener bajas las poblaciones del vector y reducir el riesgo de infección.
Estas recomendaciones, respaldadas por la investigación y la experiencia en el campo, tienen como objetivo brindar herramientas efectivas para proteger sus cultivos y garantizar una producción agrícola sostenible y rentable.
Para obtener más información, puede consultar el siguiente informe: Cartilla difusión corn stunt spiroplasma

La transformación en el régimen de lluvias y de temperaturas a escala global, dimensionada por el cambio climático, tienen efectos directos sobre los sistemas agroalimentarios. Los pronósticos estacionales actuales indican altas chances de un evento La Niña que se asocia a una probabilidad de menores lluvias.
Frente a este escenario, resulta clave que el sector implemente prácticas de manejo que mejoren la capacidad de captación y almacenaje de agua, tales como rotaciones, fecha y densidad de siembra, control temprano de malezas en rastrojos y cultivos de cobertura y nutrición.
De acuerdo a lo planteado, Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales (CIRN) del INTA, admitió que el suelo es un “reservorio natural capaz de almacenar más de 100 milímetros de agua de lluvia”. Siempre teniendo en cuenta la capacidad de retención de agua útil de cada tipo de suelo, acorde a su composición textural y profundidad.
Por esto, es “clave conservar y gestionar el agua en el suelo en los momentos de aporte desde la atmósfera mediante prácticas agronómicas acorde a cada paisaje y ambiente”. En esta línea, explicó que “las precipitaciones registradas durante las últimas semanas permitieron una recarga de las reservas de agua en el suelo que, en algunas zonas -incluso- alcanzó la completa saturación del perfil”. En este punto consideró “estratégico” planificar y asegurar el inicio de la siembra de fina y planificación de gruesa de primera, acorde a esas reservas.
Para el reconocido agrometeorólogo, la conservación del agua en el suelo es prioridad de adaptación a los extremos del clima y hoy es una práctica agronómica que debe tener la máxima atención, igual o mayor a la atención a los pronósticos futuros.
“Estas lluvias, por un lado, aseguran un buen llenado de granos para los cultivos tardíos o de segunda y por otro permiten alta producción de materia seca en verdeos, perfilar abundantes reservas de pasturas para invierno y silajes adecuados”, aseguró.
De todos modos, reconoció que “el fenómeno climático El Niño presenta una distribución muy heterogénea” y que “aún hay zonas en el oeste y en el centro-norte de Buenos Aires en donde las condiciones se mantienen entre normales a escasas con déficit hídrico” y en otra áreas ambientes bajos anegados.
Existe una amplia diversidad de estrategias agronómicas que permiten conservar agua de lluvia: algunas se inician al momento de la cosecha, y ocurren entre campañas. Pero otras son a largo plazo. Entre las que requieren mayor planificación, se destaca la sistematización de lotes con terrazas, laboreo contrario a la pendiente, siguiendo curvas de nivel, mejoras en la estructura del suelo para la infiltración del agua, y laboreos que eviten la compactación.
Según el profesor e investigador de la Universidad de La Pampa, el Conicet y vicepresidente del Consejo del CIRN, Martín Díaz Zorita, “el suelo es el elemento que amortigua los momentos de carencia de agua porque permite esperar la próxima lluvia y administrar las plantas durante su crecimiento”.
En línea con la planificación de la próxima siembra de cultivos de invierno o de verano, recomendó “aprender a gestionar el otoño, es decir, asegurar que ingrese la mayor cantidad de agua posible en el lugar donde ocurre la lluvia”.
Zorita remarcó que “el manejo de coberturas es asegurar condiciones de distribución de rastrojos en el lote para que la gota de agua de lluvia impacte lo menos posible en forma directa en el suelo y, por lo tanto, el proceso de infiltración se dé mayormente en el lugar donde cae, y no que se produzcan rotura de suelo, planchados, sellado de poros y escurrimiento”.
Por otra parte, destacó que el segundo factor es tratar de cuidar al suelo, “porque si el suelo está húmedo, cuando cosechamos estamos en el punto de mayor impacto de compactación o de pérdida de poros, porque estamos generando una presión muy grande y los poros colapsan”.
Entonces, “la segunda observación agronómica en momentos de cosecha con suelo húmedo es evitar el tránsito con equipos muy pesados, es decir, tratar de tener sectores solamente de tránsito de descarga y descarga de los granos, que no cubran todo el lote”, indicó.
En tercer lugar, el profesional hizo hincapié en cuidar el agua que ingresa al suelo: “La evaporación tiene que ser la menor posible, para lo cual, la cobertura del suelo con rastrojos ayuda; y la transpiración tiene que ser exclusivamente a través de las especies, de los cultivos que cosechamos, que producimos, para lo cual, el manejo del control de malezas tiene que ser lo más temprano posible”, remarcó.
“El manejo de coberturas es asegurar condiciones de distribución de rastrojos en el lote para que la gota de agua de lluvia impacte lo menos posible en forma directa en el suelo y, por lo tanto, el proceso de infiltración se dé mayormente en el lugar donde cae, y no que se produzcan rotura de suelo, planchados, sellado de poros y escurrimiento”, coincidió el doctor y docente Martín Díaz Zorita.
De esta manera, se asegura que el consumo de agua sea dirigido principalmente hacia los cultivos que se están realizando y que no haya una pérdida por la competencia por las malezas.
En síntesis, de acuerdo con Díaz Zorita, “hay que tratar que el agua infiltre donde cae, por lo tanto, el sistema poroso tiene que estar lo más preparado posible, y eso es con baja presión de compactaciones, y que el consumo o la competencia por ese recurso se reduzca o sea más eficiente para poder reflejar ese efecto de conservación y de transferencia a la transpiración”.
¿Por qué es importante que el agua entre verticalmente donde cae? El investigador señaló que “el exceso de agua tiende a acumularse en los sectores bajos, donde termina el escurrimiento; entonces cuanto más logro incorporarlo, mejor es, para no terminar en inundación, salinidad por ascenso de napas freáticas y problemas de cosecha”.
Se generan muchos riesgos productivos y hacia el ambiente cuando el agua se mueve en superficie, por eso desde lo agronómico, todo lo que se pueda realizar en otoño para que cada gota de agua ingrese donde cae, es muy valioso.

El último informe de cultivos de la Bolsa de Cereales de Córdoba constituye todo un parámetro del gigantesco problema en que se ha transformado la plaga de Chicharrita del maíz (Dalbulus maidis), que provoca fuertes daños en los rindes porque es vector del hongo Spiroplasma kunkelii, causante de la enfermedad conocida como “achaparramiento del maíz” o “corn stunt”.
La provincia mediterránea, que es la mayor productora del cereal en Argentina, se encaminaba a duplicar su producción este año, pero ahora la proyección entró en un cono de incertidumbre.
La estimación de la entidad cordobesa era hasta ahora de unas 23 millones de toneladas, cercana al récord de 23,7 millones de la campaña 2020/21 y ahora no se sabe cuál será el número final.
“El cálculo de producción para el cereal no tuvo en cuenta las mermas potenciales por efecto de Spiroplasma, el que de acuerdo con los especialistas fitopatólogos recién puede comenzar a cuantificarse a partir del estadio fenológico R5”, señala el reporte.
Y agrega: “Las pérdidas aún no determinadas podrían ser muy variadas al apilar el efecto de fechas de siembra tardías, condiciones ambientales negativas, momento e intensidad del ataque de chicharrita, estatus nutricional y sensibilidad de los híbridos”.
Un dato clave a tener en cuenta: el 84% de las siembras de maíz en Córdoba fueron tardías.
Del mismo modo, en su última encuesta SEA cuatrimestral, los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA) difundieron un mapa con la afectación de los maíces por el efecto de esta plaga.
Concretamente, el 20% de los empresarios encuestados por CREA dijeron haber sufrido la presencia de la Chicharrita, con el centro de Santa Fe como la región más afectada, pero también alta presencia en el sur de esa provincia, el norte de Córdoba y todas las zonas maiceras del NOA.
“Además de las adversidades climáticas recurrentes, en la presente campaña, la expansión de Dalbulus maidis, insecto vector del achaparramiento del maíz (Spiroplasma kunkelii), está promoviendo daños importantes a los cultivos de maíz tardío”, señalaron desde CREA.
Por este motivo, en 12 regiones CREA los empresarios y técnicos encuestados indicaron que prevén rendimientos inferiores a los presupuestados.
Los mayores recortes se registran en las regiones Norte de Santa Fe (-31% respecto de la expectativa inicial), Santa Fe Centro (-22%), Oeste Arenoso (-16%), Chaco Santiagueño (-13%), Oeste (-12%) y Sudoeste (-11%).
Una de las regiones más afectadas, como se mencionó, es el norte cordobés, y allí los productores se están haciendo una pregunta que puede ser ampliable a todas las zonas maiceras donde la Chicharrita está presente: ¿conviene cosechar esos lotes o picarlos y hacer silos?
Desde la Sociedad Rural de Jesús María (SRJM) están precisamente ofreciendo dos nuevos servicios para determinar el rendimiento potencial de los lotes y así facilitar la decisión, de manera que los productores no pierdan dinero.
“En pleno final del ciclo del cultivo, el virus del achaparramiento está afectando considerablemente el rendimiento y los productores tienen que definir si les conviene trillar o directamente picar las plantas y hacer un silo de maíz picado”, señaló la SRJM.
En este marco, la directora del laboratorio de la entidad, Ana Laura Göldy, explicó: “A raíz de esta problemática, muchos productores ya empezaron a traernos los marlos, para tomar una decisión firme. El dilema está en si alcanzan o no a cosechar cierta cantidad de quintales como para salvar el cultivo”.
“Si tienen muy bajo rendimiento, trillarlo implicaría seguir gastando dinero a través del servicio de la cosecha, por lo que lo mejor sería picarlo y hacer un silo”, detalló.
Conscientes del potencial daño que significa para el cultivo estrella en esa provincia, el Ministerio de Bioagroindustria de Córdoba también difundió en las últimas horas una serie de recomendaciones para enfrentar a la Dalbulus Maidis y evitar que siga causando problemas.
En concreto, el Gobierno cordobés compartió lineamientos elaborados por especialistas del Instituto de Patología Vegetal (IPAVE) del INTA.
“El achaparramiento del maíz, una enfermedad endémica del norte argentino, representa una amenaza significativa para los productores agrícolas, afectando tanto la fisiología como la nutrición de las plantas de maíz y generando mermas de rendimiento”, recordó la cartera que conduce Sergio Busso.
Entre las recomendaciones, se destacan:
“Estas recomendaciones, respaldadas por la investigación y la experiencia en el campo, tienen como objetivo brindar herramientas efectivas para proteger sus cultivos y garantizar una producción agrícola sostenible y rentable”, agregó el Ministerio.
Para obtener más información, se puede consultar el siguiente informe: Cartilla difusión corn stunt spiroplasma