Fertilizantes: se derrumban las importaciones de urea y el campo recalcula su estrategia

Las compras de urea caen 39% en 2026, mientras los altos precios de los fosfatados obligan al productor argentino a recalcular su estrategia.

Entre enero y julio de 2026, Argentina importó 322.637 toneladas de urea, 39% menos que en el mismo período de 2025, justo cuando el agro empieza a definir buena parte de las necesidades de fertilización de la campaña gruesa. Los registros acumulados muestran que se trata del tercer volumen más bajo de los últimos nueve años, una señal relevante por la cercanía de la siembra de maíz. El fenómeno se produce pese a una relación de compra relativamente favorable para los nitrogenados, mientras los altos valores de los fosfatados continúan condicionando las decisiones del productor.

La magnitud del retraso aparece con mayor claridad al comparar el volumen actual con los últimos años. Las compras de urea están 37% por debajo del promedio 2021-2025, período en el que se habían importado unas 509.000 toneladas entre enero y julio. Las mezclas NPK/NPS también muestran un fuerte retroceso, con una caída interanual del 43%, mientras el MAP disminuyó 9% y el DAP prácticamente no presentó cambios. Los números reflejan una demanda física que continúa por debajo de lo habitual para esta altura del calendario agrícola y que deberá acelerar si pretende recuperar terreno durante los próximos meses.

 

Producto Ene-jul 2026 Variación interanual
Urea 322.637 t -39%
UAN 137.934 t +9%
MAP 404.439 t -9%
DAP 171.317 t +1%
TSP 46.505 t +25%
Mezclas NPK/NPS 24.567 t -43%

 

Fuente: datos de Aduana.

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La excepción que sobresale dentro de ese escenario es el TSP. Las importaciones de superfosfato triple alcanzaron 46.505 toneladas, 25% más que un año atrás y 45% por encima del promedio 2021-2025, marcando el mayor registro de toda la serie analizada. El comportamiento confirma un corrimiento hacia fuentes de fósforo más económicas frente a los elevados valores que todavía presenta el MAP. En otras palabras, la retracción de las importaciones no es uniforme: también está cambiando la composición de los fertilizantes que compra Argentina, con el precio y los márgenes agrícolas ganando peso en la decisión.

Urea accesible y fosfatos caros: las dos caras de la campaña

La relación insumo-producto ayuda a explicar buena parte de la fotografía actual. Para comprar una tonelada de urea hacen falta 2,37 toneladas de trigo, frente a un promedio histórico 2020-2026 de 2,65 toneladas. Medida contra maíz, la relación se ubica en 3,13 toneladas, prácticamente en línea con la media histórica de 3,14. Esto deja a la urea en una posición relativamente favorable para anticipar compras, aunque esa oportunidad todavía no se traduce en un fuerte movimiento comercial. La logística de la siembra de maíz aún no tracciona negocios de magnitud y las condiciones climáticas frenaron aplicaciones en distintas zonas productivas.

Con los fosfatados ocurre lo contrario. Para comprar una tonelada de MAP se necesitan actualmente 4,25 toneladas de trigo, contra un promedio histórico de 3,60, mientras que en maíz la relación trepa a 5,60 toneladas frente a una media de 4,26. Esto significa que el MAP requiere alrededor de 18% más trigo y 31% más maíz que el promedio histórico para adquirir la misma tonelada de fertilizante. La relación contra maíz se encuentra entre las más exigentes de los últimos dos años, una situación que ayuda a entender tanto la cautela de los productores como el avance de alternativas fosfatadas de menor costo.

 

Relación insumo-producto Agosto 2026 Promedio 2020-26
Trigo / urea 2,37 2,65
Maíz / urea 3,13 3,14
Trigo / MAP 4,25 3,60
Maíz / MAP 5,60 4,26

 

Fuente: relevamiento de mercado al 27 de agosto de 2026.

Los precios locales refuerzan esa diferencia. La urea mayorista se mantuvo durante la última semana de agosto entre US$555 y US$570 por tonelada FCA, sin cambios respecto de la semana anterior. El DAP/MAP tampoco presentó variaciones, pero permaneció en un escalón mucho más elevado, entre US$990 y US$1.025 por tonelada FCA. Así, el mercado argentino enfrenta una situación particular: hay una ventana relativa de compra para los nitrogenados, pero los fosfatados siguen sin ofrecer una relación suficientemente atractiva, especialmente cuando se los compara con los márgenes que hoy proyectan los principales cultivos.

El interrogante pasa ahora por cuánto deberá acelerarse el mercado durante los últimos cinco meses del año. Para terminar 2026 con el mismo volumen de urea importado en 2025, entre agosto y diciembre deberían ingresar cerca de 1,195 millones de toneladas, equivalentes a un promedio de 239.000 toneladas mensuales. Eso implica acelerar un 21% respecto del ritmo registrado entre agosto y diciembre del año pasado. Para MAP sería necesario importar 88.600 toneladas mensuales, 11% más que en igual período de 2025. El DAP presenta una situación distinta: con 14.100 toneladas mensuales podría alcanzar el volumen del año pasado sin necesidad de acelerar las compras.

 

Producto Promedio mensual necesario Vs. ago-dic 2025
Urea 239.000 t/mes +21%
MAP 88.600 t/mes +11%
DAP 14.100 t/mes -2%

 

Fuente: elaboración sobre datos de importación acumulados a julio de 2026.

Argentina paga más que Brasil y el mercado mundial suma presión

El escenario internacional agrega presión sobre las decisiones locales. La urea granular se mueve en torno de US$460-470 por tonelada CFR Argentina, mientras que en Brasil opera entre US$435 y US$445. La diferencia entre ambos mercados se mantiene así alrededor de los US$20 por tonelada. Al mismo tiempo, los nitrogenados recuperaron firmeza internacional durante la segunda mitad de agosto por las compras estacionales de Brasil y Estados Unidos, los altos costos del gas natural en Europa y las restricciones de oferta vinculadas con las disrupciones logísticas en Medio Oriente. Para Argentina, el repunte llega con importaciones retrasadas y la gruesa cada vez más cerca.

La comparación regional también muestra una brecha en fosfatados. Mientras Argentina se mantiene alrededor de US$890 por tonelada CFR para MAP, Brasil retrocedió hasta US$849, en un mercado brasileño presionado por una menor demanda y elevados inventarios portuarios. En nitrogenados, la referencia relevada al 27 de agosto fue de US$464 CFR para Argentina frente a US$439 en Brasil. Esta diferencia no es menor para un productor que ya enfrenta relaciones de compra desfavorables en fósforo y vuelve a poner sobre la mesa un viejo problema del agro argentino: la competitividad no depende únicamente del precio internacional, sino también del costo al que los insumos llegan efectivamente al mercado local.

 

Mercado Urea MAP
Argentina CFR US$464/t US$890/t
Brasil CFR US$439/t US$849/t
Internacional FOB US$410/t US$862/t

 

Fuente: relevamiento de precios internacionales al 27 de agosto de 2026.

El tablero global, además, muestra comportamientos diferentes según el nutriente. En nitrogenados reaparecieron compras de cobertura y los principales exportadores lograron recuperar precios. En fosfatados, en cambio, India y Pakistán concentran una demanda activa mientras Brasil atraviesa un escenario mucho más débil. Esa polarización puede resultar determinante para Argentina durante los próximos meses: una recuperación de la demanda doméstica de urea coincidiendo con mayor firmeza internacional podría achicar rápidamente la actual oportunidad de compra, mientras el MAP continúa condicionado por precios elevados.

Así, la campaña gruesa encuentra al mercado argentino de fertilizantes dividido en dos. La urea presenta una relación de compra históricamente razonable, pero las importaciones están fuertemente retrasadas; los fosfatados, en cambio, mantienen relaciones desfavorables y empiezan a provocar cambios en el mix de productos. El crecimiento del TSP es quizá la señal más concreta de ese ajuste. Con el maíz acercándose a su ventana fuerte de siembra, la incógnita será si la demanda finalmente acelera y permite recuperar el terreno perdido o si los márgenes agrícolas mantienen al productor administrando las compras con extrema cautela.

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