Los granos profundizan las bajas y China condiciona los precios en Chicago

Maíz, soja y trigo ampliaron sus pérdidas en Chicago ante señales comerciales que enfriaron las expectativas de nuevas compras agrícolas de China.

El mercado de granos operó con fuertes bajas este viernes 25 de septiembre, luego de que la reunión entre el presidente estadounidense Donald Trump y su par chino Xi Jinping terminara sin anuncios relevantes sobre nuevas compras agrícolas. Maíz, soja y trigo retrocedieron en Chicago, en una reacción que reflejó la decepción de los operadores ante la falta de señales concretas desde Beijing. El movimiento importa también para América Latina: los precios de referencia estadounidenses influyen sobre los valores FOB, los flujos comerciales y la competitividad exportadora regional.

Los futuros de maíz para diciembre llegaron a caer alrededor de US$ 4,3 por tonelada, hasta ubicarse cerca de US$ 203 por tonelada, uno de sus menores niveles desde fines de agosto. La presión no provino solamente de la relación comercial con China. Las ventas externas estadounidenses de maíz de la campaña 2026/27 alcanzaron 838.300 toneladas en la semana terminada el 17 de septiembre y volvieron a mostrar debilidad. Para las cadenas de valor agroalimentarias, el comportamiento de la demanda será decisivo para determinar si la reciente corrección se profundiza.

Innovación en Bioinsumos
Inteligencia artificial acelera las biosoluciones agrícolas y redefine la innovación del agro

Inteligencia artificial acelera las biosoluciones agrícolas y redefine la innovación del agro

La soja siente la incertidumbre china y cambia el tablero exportador

La soja para noviembre también retrocedió y quedó alrededor de US$ 478 por tonelada, después de haber alcanzado máximos de dos años y medio durante septiembre. El dato que encendió nuevas señales de cautela fueron las exportaciones: las ventas semanales estadounidenses sumaron apenas 582.400 toneladas, una caída del 66% respecto de la semana anterior y muy por debajo de las expectativas del mercado. China fue el principal comprador, con 311.800 toneladas. En paralelo, el USDA confirmó el jueves una nueva operación privada por 120.000 toneladas de soja estadounidense con destino al mercado chino.

Para América Latina, especialmente para los grandes exportadores sudamericanos, la evolución de esas compras es estratégica. Cada modificación de los flujos comerciales entre China y Estados Unidos puede alterar primas, precios FOB y decisiones de originación, además de modificar la competencia por el principal mercado mundial de soja. Washington y Beijing acordaron extender hasta enero su tregua comercial, pero el encuentro presidencial no produjo un avance agrícola de la magnitud que esperaba parte del mercado.

El trigo tampoco escapó a las ventas: los contratos de diciembre en Chicago descendieron hasta aproximadamente US$ 252 por tonelada, mientras las ventas externas semanales estadounidenses fueron de 267.600 toneladas. El escenario deja a los commodities agrícolas nuevamente condicionados por tres variables centrales: demanda internacional, geopolítica y oferta global. Para el agro latinoamericano, la volatilidad abre oportunidades comerciales, pero también eleva la necesidad de cobertura de precios, eficiencia logística y diversificación de mercados en un escenario donde China continúa teniendo capacidad para reordenar rápidamente el comercio mundial de granos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *