Andrea Sarnari reclamó en Rosario una ley que termine definitivamente con las retenciones y advirtió por la rentabilidad de los productores.

La Federación Agraria Argentina (FAA) reclamó este martes 29 de septiembre, durante su Congreso Anual Ordinario en Rosario, que las retenciones sean eliminadas definitivamente mediante una ley del Congreso. El planteo fue realizado por su presidenta, Andrea Sarnari, quien sostuvo que los alivios transitorios no resuelven el problema de fondo. El reclamo importa especialmente para los pequeños y medianos productores porque vuelve a colocar en la agenda agropecuaria la discusión sobre la carga tributaria, la rentabilidad y las condiciones necesarias para invertir y producir.
El planteo tuvo una frase que concentró buena parte del mensaje político y gremial de la jornada: las retenciones deben tener un final y «no volver nunca más». Para Sarnari, los derechos de exportación constituyen un impuesto regresivo y distorsivo, pero el problema tributario del productor no termina allí. La dirigente pidió avanzar hacia una reforma integral que contemple la suma de impuestos nacionales y provinciales y tasas municipales, una combinación que, según planteó FAA, golpea con mayor intensidad a las explotaciones de menor escala y reduce su margen para reinvertir.

La discusión excede el porcentaje de retenciones que paga cada cultivo. Desde la mirada federada, el desafío pasa por construir previsibilidad para que el productor pueda planificar una campaña sin depender de modificaciones transitorias en las reglas de juego. Sarnari describió un escenario en el que los costos de producción y los insumos presionan sobre los márgenes y donde el financiamiento sigue siendo una dificultad para distintas actividades. En las explotaciones chicas y medianas, la combinación adquiere especial relevancia porque cuentan con menor espalda financiera para absorber una campaña adversa o postergar inversiones.
Crédito, caminos y rentabilidad: la otra cuenta que preocupa al productor
El reclamo de FAA no quedó limitado a los derechos de exportación. La entidad pidió financiamiento con tasas y plazos compatibles con los ciclos productivos, tanto para incorporar tecnología como para atravesar emergencias y ampliar las explotaciones. El diagnóstico apunta particularmente a las economías regionales, donde la distancia a los grandes centros de consumo, los costos logísticos y las dificultades de infraestructura pueden definir la rentabilidad. Sarnari advirtió además sobre actividades afectadas por la competencia importada y sostuvo que cuando desaparece un productor también se resiente la cadena económica que funciona a su alrededor.

La infraestructura apareció como otro frente crítico. Caminos rurales deteriorados, dificultades para retirar la producción después de las lluvias y problemas de conectividad forman parte del cuadro presentado en Rosario. FAA reclamó que los recursos cobrados mediante tasas tengan una contraprestación concreta y pidió inversiones en caminos, rutas, ferrocarriles y puertos. La cuestión atraviesa directamente la competitividad argentina: producir más pierde parte de su efecto económico cuando trasladar esa producción hasta plantas industriales, centros de consumo o terminales exportadoras incorpora costos adicionales.
La agenda institucional también ocupó un lugar relevante. Sarnari manifestó preocupación por los recursos disponibles para el INTA y defendió su autonomía funcional y económica, en particular por su papel en investigación y ciencia aplicada. También ratificó la posición histórica de Federación Agraria frente al debate por semillas: rechazo a UPOV 91, modificación de la legislación dentro del marco de UPOV 78 y preservación del derecho al uso propio. La postura ya había sido reafirmada por el Consejo Directivo Central de la organización durante agosto.

El mensaje de FAA: producir más requiere reglas que permitan invertir
Otro punto fue la defensa del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina. FAA destacó el papel del IPCVA en la promoción, capacitación y consolidación de mercados externos para la carne argentina, y Sarnari advirtió sobre la necesidad de preservar sus recursos. La discusión adquiere dimensión estratégica en un negocio en el que la Argentina necesita sostener mercados y competir por compradores internacionales. Para la conducción federada, la apertura comercial debe estar acompañada por instrumentos capaces de fortalecer la posición de los productores dentro de las cadenas agroindustriales.
El discurso dejó así una agenda mucho más amplia que la eliminación de un impuesto. Retenciones, rentabilidad, crédito, infraestructura, investigación, semillas y acceso a mercados forman parte de una misma discusión sobre la competitividad del agro argentino. En un escenario internacional donde cada tonelada debe competir por precio, calidad, logística y trazabilidad, FAA puso el foco en las condiciones internas que enfrenta el productor. El Congreso continuará en Rosario con la definición de autoridades y de la hoja de ruta gremial de la entidad para el próximo período.
