Márgenes agropecuarios: se ajustan pero siguen siendo positivos

El maíz es el que más pierde con las retenciones. Aún así, el cereal y la soja serán más rentables que en el ciclo anterior.

La “tormenta” de la que viene hablando el presidente Mauricio Macri desde hace varias semanas, como justificativo del panorama turbulento que enfrenta la economía argentina, se cristalizó en un viento de frente que le llegó esta semana, con toda la fuerza, a los productores agropecuarios.

Aunque el propio Presidente lo había desmentido en varias oportunidades, la lluvia de malas noticias generadas por la disparada del dólar llevó a que su Gobierno se protegiera con el paraguas más temido en el campo: la vuelta de las retenciones para los cereales, y su aumento para la soja.

La imposición de un derecho de exportación de cuatro pesos por cada dólar exportado (más un 18 por ciento fijo para la oleaginosa), generó un lógico impacto bajista en los mercados.

Pero el vaso también se puede ver medio lleno: la proyección de márgenes para la campaña gruesa, aunque se redujo, sigue siendo positiva. Y muy por encima de los magros resultados que dejó el último ciclo, a raíz la sequía.

Cálculos

Hace sólo una semana, durante la agrojornada sobre soja y maíz organizada por Agrovoz, La Voz y Agroverdad, el economista de la Bolsa de Cereales de Córdoba, Gonzalo Agusto, presentó la primera estimación de márgenes para los cultivos estivales.

Agusto ubicó el resultado bruto en soja –en promedio para toda la provincia– en 408 dólares; el neto, en 298 dólares; y en campo arrendado, en 148 dólares. Para maíz, estimó 599, 479 y 339 dólares, respectivamente.

Apenas cuatro días después de este informe, la cambiante realidad argentina lo obligó a recalcular los valores: quedaron en 377 dólares (bruto), 267 dólares (neto) y 128 dólares (con alquiler) para soja. Y en 503, 385 y 243 dólares, respectivamente, para maíz.

Es decir, que el cereal fue el más perjudicado por el renacer de las retenciones, con una pérdida de hasta 28 por ciento o casi 100 dólares por hectárea en el caso de un planteo en campo alquilado.

Pese a este escenario, la ecuación para el maíz sigue siendo mucho más favorable que para la soja. Le saca una ventaja neta del 44 por ciento en campo propio y del 89 por ciento en uno arrendado, que es la modalidad en la que se siembra cerca del 70 por ciento de las hectáreas en Argentina.

De todos modos, debe insistirse en que se trata de cifras promedio para todo Córdoba, que pueden variar ostensiblemente dependiendo de dónde se efectúe la cosecha.

“Los productores que cultiven en los departamentos de la provincia más alejados al puerto, cuya rentabilidad ya es ajustada en el contexto actual, serán los más perjudicados”, aclaró Agusto.

Evolución histórica

El aliciente es que aún con el impacto de las retenciones, los márgenes esperados son muy superiores a los que dejó la última campaña. En soja fueron 225 dólares (bruto) en campo propio y una pérdida de 95 dólares con arrendamiento; en maíz, 327 dólares (bruto) y una ganancia de seis dólares al alquilar.

La proyección actual, además, está por encima del promedio histórico de las últimos ocho temporadas: en torno a 350 dólares (bruto) y 50 dólares (alquiler) en el caso de la oleaginosa; y alrededor de 320 dólares y 20 dólares, respectivamente, para los planteos del cereal.

Fuente. La Voz | Por: Favio Ré

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