El excanciller contó que estaba en vuelo hacia México para asistir a la Cumbre de la Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) cuando Santiago Cafiero le avisó que lo iba a reemplazar. Por eso decidió renunciar y no asistir a la Cumbre. Según sus palabras, la Cancillería funcionaba y pensó que no iba a haber cambios.
También se refirió a la relación que mantenía con el presidente Alberto Fernández con el que a veces le costaba hablar para saber su postura sobre temas de la política exterior.
Sobre su sucesor en el cargo, manifestó que, a pesar de su inexperiencia en la política y en lo diplomático, puede verse favorecido por la cercanía que mantiene con el presidente. “Hay que verlo caminar”, añadió.
Solá se refirió a la conmoción que le produjo la carta publicada por Cristina Kirchner por tratarse de un tema interno pero que fue útil para que las cosas empezaran a solucionarse. Refirió también haber recibido señales indirectas de apoyo de la vicepresidente.
Sobre su futuro político aseguró que no volvería a tener un cargo, aunque la política nunca se abandona.
Por último, habló de la situación de Venezuela que tiene una democracia imperfecta, que no es completa y su pueblo está muy mal. Aseguró que deben tener elecciones libres y tiene que haber una oposición que se presente. El régimen de Maduro ha intervenido las cúpulas de los partidos opositores. Y añadió que Cristina no opina sobre Venezuela porque sabe que no es la que ella conoció como presidenta.
